Ibarra va en busca del punto G
Decía un actual diputado de Fuerza Porteña: "Nosotros si no armamos el esquema de poder para el próximo período, estamos fritos, tené en cuenta que Aníbal (Ibarra) no tiene reelección y ganó con viento de cola y una buena porción de votos prestados". Lo que piensan, sin decirlo, es que están en un esquema parecido al de Felipe Solá y que eso significa que "el poder" no reconozca en ellos el futuro político del distrito y empiecen a perder densidad al día siguiente de empezar a gobernar. Aunque también es justo recordar que el propio Presidente de los argentinos ganó con votos prestados y se legitima desde la política.
Ibarra, piensan sus más allegados, podría retener todo su protagonismo si prosiguiera con el mismo ritmo con que encaró la etapa final de su primer período y, sobre todo, manteniendo la relación con el poder central en el punto justo. "Lo peor que nos puede pasar es que la gente interprete que retrocedemos en el proceso de autonomía", señalan. Algo que puede suceder si se desmadra la negociación con el kirchnerismo, que por ahora transita por una vía armónica. Por las dudas se plantarán fuerte con el tema comunas como señal inequívoca en ese sentido.
La permanencia o no de Mauricio Macri en el escenario porteño no será ajena al futuro del jefe de Gobierno y esta actitud se visualizará por dos andariveles: la correlación de fuerzas respecto de los reacomodomaientos de bloques en la Legislatura y la presión que pueda meter su constante presencia de opositor mostrándose como la alternativa que perdió en el debut pero luego fuera madurada en la práctica.