"El kirchnerismo tiene que ser protagonista en el gobierno de Ibarra"
El líder nacional de los jóvenes K, Nicolás Trotta, juzgó este miércoles que el kirchnerismo tiene que ser "protagonista" en la nueva gestión de Aníbal Ibarra y confió que esta segunda gestión del jefe porteño será mejor que la primera porque "Néstor Kirchner es Presidente".
En una entrevista con NOTICIAS URBANAS, Trotta, de 27 años, lo explicó así: "hay una sintonía entre Aníbal y el Presidente que naturalmente hará que su segundo gobierno tenga un impulso diferente, mayor". Paralelamente, consideró que la juventud kirchnerista, que trabajó en la campaña del candidato, tiene que estar representada en el nuevo esquema de Capital.
Por estos días circula en la política porteña su propio nombre para ocupar una de las secretarías del gabinete ibarrista. "Si está Héctor Cappaccioli -el hombre de Alberto Fernández en la ciudad-, nosotros nos sentimos más que representados. Pero allá del los nombres, considero que el kirchernismo tiene que conducir más de una secretaría".
Trotta apuntó que "Ibarra no tiene nada que agradecernos" y destacó que el apoyo "no fue sólo por él; pusimos el hombro para fortalecer un proyecto de país". Con todo, aclaró que Ibarra les parecía el mejor candidato.
Surgido del peronismo de Capital, y ligado en sus orígenes a Gustavo Beliz, Trotta se define a sí mismo con una frase que no deja espacio para los grises: "soy antimenemista por naturaleza".
Sentado en el bar de La Rotonda en la Facultad de Ciencias Económicas -donde se están desarrollando elecciones por estos días-, apuntó que "la Ciudad estaba en emergencia, igual que el país, y no se podían hacer demasiadas cosas; había una pobreza generada por el modelo de los años '90. En cambio, ahora hay un gobierno con otra concepción de país".
Nicolás aseguró que "a pesar de las diferencias" que tienen con Ibarra, los K lo respaldaron porque les daba miedo un país gobernado por Mauricio Macri, en Capital, y Ramón Puerta en Misiones.
Misiones fue otro de los distritos, además de Capital, en el que la juventud nacida con el nuevo gobierno tuvo una participación activa en la campaña.
Sobre las diferencias con el estilo Ibarra, Nicolás apuntó: "bueno, nosotros somos peronistas, y el peronismo se caracteriza por una prepotencia de trabajo mucho más fuerte", subrayó. Con todo, el brazo joven del kirchnerismo cree en la transversalidad, a tono con su jefe.
Los jóvenes K responden directamente al jefe de Gabinete Alberto Fernández, quien es una suerte de impulsor y padrino político. "Si nosotros tuvimos una participación importante en la campaña de Néstor, proponiendo puntos de la agenda en derechos humanos y de gestión, fue por nosotros, obviamente, pero también porque Alberto nos habilitó".
Se molesta cuando quienes los critican los comparan con los sushi, por su inclinación al trabajo mediático: "Ellos, los sushi, fueron un reflejo tardío del menemismo; jamás hicieron trabajo político como nosotros. Sólo comían sushi", ironiza.
Son tres los ejes del trabajo de los jóvenes K: la Universidad, donde recién están haciendo pie; la formación de nuevos cuadros militantes -tipo escuelita- y la militancia social para la articulación de nuevos líderes en el campo social. Por estos días, el sociólogo Eric Calcagno, está colaborando con los jóvenes K en el inicio de la formación de nuevos militantes.
Los K se reúnen para hacer "tormenta de ideas" Así surgió la propuesta de cambiarle de nombre a las líneas de trenes, que pusieron en marcha durante la campaña presidencial de Kirchner.
"Por ejemplo, en vez de general Belgrano, le poníamos línea María Julia o Menem. O sea que en lugar de putear a un prócer, podías putear a los responsables de la destrucción de los ferrocarriles. Y así explicarle a los chicos qué significó este proceso para el país. Es una forma más creativa de acercarse".
En pleno proceso de elecciones en las universidad, los K tienen presencia en 6 de las 13 facultades de la UBA, y también en algunas regionales de la UTN (Universidad Tecnológica Nacional).
"Donde no ganamos, salimos segundos", apunta, confiado. En algunas universidades, como la de Económicas, los K hacen alianza con el socialismo.
Sin embargo, sus enemigos apuntan que con tal de ganar pueden llegar a hacer acuerdos con el menemismo. "Eso es mentira; si estoy yo, es garantía de antimenemismo", se defiende.
Está convencido de que con la llegada de Kirchner al poder hay una tendencia a una mayor participación entre los jóvenes."Estas ganas hacía mucho no se veían", asegura.
"Los chicos tienen más impulso porque también ven a un Presidente con mayor impulso. Para que este proceso no decaiga es necesario generar un modelo de redistribución de la riqueza; que nuestro presidente que sea un líder de América Latina y generar el ascenso social. Esto es fundamental para que no nos pase a los K lo que les pasó a los jóvenes alfonsinistas", analizó.
Finalmente, Nicolás explicó que los K reciben financiamiento de algunos sindicatos de Capital y de "algunos militantes" particulares.