La UBA incorporó un laboratorio de alta complejidad
La Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA) incorporó recientemente a su equipamiento técnico un laboratorio de alta complejidad que se utiliza para resolver problemas regionales en materia de biología y medicina. El nuevo laboratorio -denominado "de Isótopos Estables en Biología y Medicina"- se puede utilizar tanto para diagnosticar enfermedades de alta incidencia en América Latina como para desarrollar investigaciones conjuntas con otros equipos de investigaciones que operan en el subcontinente y en otras regiones de Asia, África y Europa.
El laboratorio fue montado gracias a un proyecto del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), una entidad que promueve y sustenta la aplicación de técnicas nucleares para usos pacíficos, especialmente para solucionar problemas sanitarios de alta incidencia en países en vías de desarrollo.
La donación tanto del equipamiento base, que consta de un espectrómetro de masa de alta resolución valuado en 200 mil dólares, como de los insumos necesarios para su operación y de los recursos para el funcionamiento del laboratorio, está enmarcada dentro de un acuerdo internacional, el Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y la Tecnología Nucleares en América Latina (ARCAL).
El primer antecedente de la proyección del laboratorio se remonta a 1996. En ese año, un equipo latinoamericano de grupos e institutos de investigación realizó un análisis de las prioridades sanitarias para la región y determinó que las infecciones causadas por una bacteria -la helicobacter pylori- "constituyen un flagelo de consideración para la salud poblacional". Seguidamente concluyeron que el problema "debía ser atendido con urgencia".
Por esa razón se propuso la creación de un laboratorio de alta complejidad destinado al diagnóstico de esta patología y se acordó instalarlo en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, en la Ciudad de Buenos Aires.
Según los expertos, la peligrosa bacteria afecta al 50 por ciento de la población mundial y, entre otros males, fue identificada como el agente causal de la úlcera péptica y clasificada además como carcinógeno del tipo I.
José Boccio, director del Laboratorio de Isótopos Estables, explicó que las infecciones provocadas por la "helicobacter pylori" "están ampliamente diseminadas en el mundo y registran una incidencia global de entre el 30 y el 50 por ciento. Para agravar el problema, la incidencia de la infección está fuertemente determinada por el desarrollo socioeconómico de las diferentes regiones", apuntó.
"En los países desarrollados la infección es muy poco frecuente en niños y existe un aumento gradual en función de la edad de las personas. Pueden llegar a registrarse un 30 por ciento de afectados por la bacteria a los 60 años", agregó el director, al tiempo que manifestó: "En cambio, los países en vías de desarrollo registran una amplia proporción de niños infectados por la bacteria. Según los estudios disponibles, la prevalencia es de 13 a 70 por ciento en personas de 0 a 20 años, y de entre 70 a 94 por ciento en personas de 30 años en adelante".
Fuentes de la Facultad de Farmacia y Bioquímica aseguraron que hasta hace poco tiempo se consideraba que el método más eficaz para detectar la presencia de la bacteria era la realización de una biopsia endoscópica. Pero se demostró que con este sistema -de metodología costosa y cruenta- a veces "el resultado puede ser que se arribe a falsos negativos en personas que efectivamente están infectadas por la bacteria".
El Laboratorio de Isótopos Estables presenta además otras ventajas. Por ejemplo, es capaz de analizar una muestra de aire en aproximadamente dos minutos y tiene capacidad para analizar doscientas muestras en un sólo proceso. "Estos hechos permiten la realización de estudios epidemiológicos regionales, que en condiciones normales demandarían meses de trabajo", declaró Boccio.
El médico mencionó a través de un comunicado que "al ser un laboratorio de alta complejidad como pocos en el mundo, recibimos y procesamos muestras provenientes de diferentes países latinoamericanos, de África y de Asia". Además de asistir a la capacitación de profesionales procedentes de distintos países del mundo, Boccio reveló que "también impulsamos proyectos de investigación conjunta con diferentes equipos e instituciones, para poner al alcance de otros grupos de investigación el uso de esta tecnología".