Publicado: 21/12/2008 UTC General Por: Redacción NU

"Es una canallada decir que pactamos con el macrismo"

El jefe del bloque K en la Legislatura cuenta: por qué el proyecto de CFK es superior al de Macri y al de Carrió, el futuro de Alberto Fernández, y su pasión <br /> por Soledad Acuña.
&quot;Es una canallada decir que pactamos con el macrismo&quot;
Redacción NU
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El presidente del bloque kirchnerista de la Legislatura porteña, Diego Kravez, nació en el barrio de Belgrano, donde vivió hasta los dos años, cuando sus padres se trasladaron a Río Cuarto, provincia de Córdoba. Su papá, que era biólogo, al igual que su mamá, ganó un concurso en la Universidad.

En Córdoba vivió sólo unos años, hasta que las Fuerzas Armadas derrocaron a Isabel Martínez de Perón en marzo de 1976, por lo que papá Kravetz perdió su cargo y se tuvo que dedicar a otra cosa. Su notoria militancia en el Partido Comunista no lo favoreció. De allí le debe venir la pasión a don Diego por la política. Sin embargo ni él ni su hermana menor, Florencia, heredaron el gusto por la biología: los dos son abogados, y nobleza obliga, hay que decir que ella es una excelente profesional. "Algo heredé de los viejos -se ataja el diputado ante la requisitoria de Noticias Urbanas-, porque cuando me recibí empecé a trabajar en la fundación Ambiente y Recursos Naturales, que dirigía el constitucionalista Daniel Sabsay. Yo era el encargado de litigar", precisa. En la universidad, Kravetz descubre la militancia, en grupos cercanos al peronismo, comenzó tomando fábricas recuperadas. El contacto con la cuestión se lo dio un compañero de facultad: un tal Gallardo. Remember that? Exacto, el mismísimo juez en lo Contencioso-Administrativo de la Ciudad, Roberto Andrés Gallardo. Supo integrar, en el 2003, una lista de diputados locales que encabezaba el periodista Miguel Bonasso como candidato a primer diputado nacional, y Aníbal Ibarra candidato a la jefatura de Gobierno.

NU: -¿No es paradójico que años después el ibarrismo lo señale como uno de los responsables de que haya prosperado el juicio político que destituyó del cargo al ex alcalde?
DK: - A mí, Aníbal (por Ibarra) nunca me manifestó eso; ni nadie de su entorno. Si hay algo que hice fue defenderlo durante el juicio político. Era una situación muy compleja, difícil, con mucho costo personal. Pocas situaciones más tristes que decirle a una persona que perdió a un hijo cosas distintas de las que quiere escuchar. Era muy difícil. Yo les hablaba (a los padres de las víctimas de Cromañón) desde la política, ellos desde el corazón. Lo cierto es que la suerte de Ibarra estaba echada desde antes que prosperara el juicio, porque por no hacer política, tenía sólo 3 diputados: terminó con 30 votos en contra en la sala Acusadora y con 10 en la Juzgadora. El responsable de su destitución es el propio Aníbal Ibarra. Pero no me arrepiento de haberlo defendido. De hecho, nos tenemos estima.

NU: - Sin embargo, la política los está llevando por diferentes caminos.
DK - Es que él hace política desde un lugar que a mí no me gusta. Aníbal se mira el ombligo todo el tiempo; construye para sí mismo y para su imagen; y yo creo que los proyectos hay que pensarlos en forma colectiva, no individual. Eso nos separa. Si él hubiese tenido un gesto de solidaridad, hoy tendríamos una oposición mucho más unificada. Y creo que para ganarle a Mauricio Macri el año que viene tenemos que tener una articulación mucho más importante.

NU: - Pero a usted se le acaba de ir una diputada de su bloque, Gabriela Cerruti, justamente, criticando lo mismo que señala Ibarra.
A Kravetz se le ensombrece el rostro, se le endurece la expresión, que hasta entonces era festiva y condescendiente.
DK: - No, Gabriela no se va por eso. Se va por dos motivos. Primero, porque quiso alzarse con mi cabeza y le fue mal. A mí me ratificó (Néstor) Kirchner. Y segundo, se va porque en realidad quiere estar en el ibarrismo. Está buscando un cierre político con Ibarra y no lo puede hacer desde el kirchnerismo. Ella se va argumentando un supuesto acuerdismo, cuando votó absolutamente todas las leyes con mi bloque, excepto una, y ha firmado dictámenes que el bloque no votó, como algunos de la comisión de Obras y Servicios Públicos acompañando al macrista Cristian Ritondo.
NU: - ¿Le llama la atención que Cerruti se lleve bien con Ritondo?
DK: - No, lo que me llama la atención es el doble discurso de Cerruti.

NU: - Antes, su jefe político era Alberto Fernández. ¿Y ahora?
DK: - Mi jefe político es Kirchner. Yo me sentía cómodo con el esquema de Alberto en el distrito, pero hoy él está a un costado del kirchnerismo. Creo que en este momento hay, claramente, tres posiciones: Kirchner con Cristina, que en un momento de crisis promueven reactivación económica y fomento del consumo; Macri, que plantea gravar el consumo y la producción, lo que genera recesión; y Carrió, que planea pedir plata al FMI y bajar el IVA. Es decir, no puede haber discusión sobre el lugar donde estar.

NU: - Usted sigue con las botas puestas a pesar de que debe saber que a su fuerza política no le va a ir del todo bien en la elecciones del año que viene.
DK: - Ese es el problema que tiene gran parte del progresismo. Es fácil correrse. En lo personal por ahí te va mejor, pero es más decente ser consecuente con tus ideales.
Y sobre todo si tenés en cuenta las opciones posibles: no puede compararse un proyecto que está integrado a partir del trabajo, como el de Cristina, a otro que plantea que primero hay que ver si hay recesión para hacer contención social, y la otra loca (por Carrió), que plantea, junto a (Alfonso) Prat Gay (N. de la R.: Kravetz, sin inocencia, pronunció Guey, en lugar de Gay), comprar la receta del Fondo Monetario, que fracasó en todo el mundo, es demencial.

NU: - ¿Qué balance hace del año legislativo que no está terminando de la mejor manera sino con la frutilla del postre?
DK: - Exactamente: termina con la frutilla del postre. Creo que fue la Legislatura, más allá de las desprolijidades que salieron a la luz esta semana y que ya son un capítulo cerrado. Se salió por la positiva, con algunas propuestas que me parece son piolas. La Legislatura tiene que replantearse otras cosas que son de fondo, no puede ser que el bloque macrista en las sesiones siente sólo a 5 diputados en sus bancas y el resto tome café. Eso no puede ser, no resiste más porque hace a la cuestión de fondo, no a la forma. Y tampoco resiste más que la oposición, cuando rechaza algo, no haga una propuesta alternativa. No es el caso de mi bloque, que a veces consensuó leyes, y otras rechazó. Pero siempre supo proponer. Hacer oposición por la oposición misma y salir a decir que los que consensuaron una ley, en realidad pactaron con el oficialismo, es una canallada de cuarta.

NU: - ¿Se refiere a Cerruti?
DK: - Me estoy refiriendo al ibarrismo, que votó el dictamen de la creación de la policía en comisión con el macrismo y cuando llegó al recinto votó en contra. Esas prácticas no hay que dejar que se repitan. Si Ibarra, como jefe de Gobierno, vetó la Emergencia Habitacional, es difícil entender por qué ahora hace un discurso de barricada defendiendo lo contrario, cuando la problemática sigue siendo exactamente la misma. Hay que tener coherencia en el tiempo y consecuencia en las acciones.

NU: - ¿Y cómo hace para conjugar lo que usted piensa políticamente con su mujer, Soledad Acuña, que es funcionaria de Macri?
DK: - Soledad tiene su vida política y yo tengo la mía. Yo sólo me enamoré de Soledad, hay cosas que no hablo con Soledad ni con nadie y otras que sí, y a ella le debe pasar exactamente lo mismo.



(PUBLICADO ORIGINALMENTE EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS Nº 167, DEL 18/12/08)

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