Polémica por el Mercado de Hacienda
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires estuvo ausente en un acta acuerdo firmada entre la Secretaría de Agricultura de la Nación y el Mercado de Hacienda para que el traslado de los remates se haga progresivamente dentro de los próximos cinco años. La transferencia del predio estaba prevista inicialmente para, como máximo, este año, por lo que ese nuevo convenio motivó una reunión de urgencia en la que se criticó con dureza al Gobierno porteño.
"Es el Estado jugando al distraído todo el tiempo", dijo el legislador kirchnerista Helio Rebot, quien agregó: "El jefe de Gobierno (Aníbal Ibarra) está atado al Mercado de Hacienda". "Rebot debería cuestionar al funcionario de su gobierno, que es el que hizo los convenios sin consultar al Estado porteño", afirmaron altas fuentes del ibarrismo.
"El Mercado de Liniers no parece haber hecho nada para irse de la Ciudad, sino más bien todo lo contrario, hay obras que son hechas pareciera para quedarse para siempre", manifestó el presidente de la Comisión de Ecología, Juan Manuel Velasco (ARI).
En tanto, el presidente de la Corporación del Sur, Enrique Rodríguez, señaló que participó durante el año pasado de reuniones con la Secretaría de Agricultura, del Mercado de Hacienda, legisladores y vecinos, en las que planteó que la posición del Gobierno de la Ciudad era no tomar ninguna decisión sin audiencia pública. "La Secretaría de Agricultura y el Mercado de Hacienda firmaron un acuerdo que nos remitieron pero del que no formamos parte", dijo el funcionario porteño.
La Comisión de Seguimiento del Traslado del Mercado de Hacienda fue creado por la ley 819, que fue sancionada el 11 de julio de 2002, casi dos meses antes de la fecha en la que, originalmente, vencía la concesión de la empresa Mercado de Liniers S.A. Ese día -el 8 de septiembre de 2002- debía también hacerse efectiva la prohibición de la entrada de ganado en pie la Ciudad dispuesta por otra ley -la 622- que había sido aprobada el 9 de agosto de 2001. Sin embargo, al sancionarse la ley 819, se prorrogó el permiso, aunque se estableció que si la Comisión no comprobaba avances en el proyecto de traslado del Mercado, informaría al Cuerpo y la prohibición entraría en vigencia.
Poco después, el 5 de septiembre de 2002, se firmaron dos convenios -el 32 y el 33- entre el Gobierno de la Ciudad, la Secretaría de Agricultura de la Nación y la empresa Mercado de Hacienda de Liniers SA, que fueron ratificados por la Legislatura, el 14 de noviembre de ese año, pero no por el Congreso nacional. En el primero se prorrogó el contrato de concesión por dos años -con opción a un año más- contados a partir del 8 de septiembre de 2002, a condición de que le empresa realizara la mudanza del mercado fuera de los límites de la Ciudad. También se acordaron los pasos que la compañía debería dar para realizar el traslado, entre ellos, la presentación, cada seis meses, de un informe a la Secretaría de Agricultura, con los detalles de las obras.
El predio donde trasladar el Mercado de Hacienda fue ubicado rápidamente, gracias al ofrecimiento de la intendenta de San Vicente, Brígida Malacrida de Arcuri, quien además apuró los arreglos en caminos para recibir los tradicionales remates. Pero los tiempos se extendieron, el traslado nunca se concretó y el 8 de septiembre vence la excepción a la prohibición de que entre ganado en pie.
Con el clima marcado por esos tiempos, la tensión fue en aumento y cada uno tenía una postura, aunque todos los legisladores presentes (Rebot, Velasco, Ana Suppa, Mónica Bianchi, Ariel Schifrin y Carlos Araujo) pidieron que el Mercado de Hacienda de Liniers se vaya en menos de un año de la Ciudad de Buenos Aires.
Araujo propuso que se le dé tres meses de prorroga al Mercado de Hacienda para que se mude, iniciativa que no tuvo demasiados reparos entre los vecinos siempre que sea bajo un cronograma estricto. "Si en un mes no dejamos entrar ganado en pie, la situación va a ser catastrófica, los precios de la carne se van a disparar y nos van a culpar a nosotros", dijo el legislador lopezmurphista. En tanto, vecinos de la agrupación Mataderos de Pie le respondieron: "No es verdad de que sea el corazón de la actividad ganadera, hay remates por Internet y hoy por hoy sólo una ínfima parte se hacen en Liniers".
Lo cierto es que, citando al economista de la dictadura Juan Alemann, Rebot informó que de trasladarse a San Vicente el precio de la carne bajaría entre un 3 y un 7 por ciento, a partir del ahorro del costo del flete. El legislador kirchnerista aseguró además que el Mercado de Liniers ya amortizó las inversiones que pudo haber hecho, "es mentira que no tienen plata, tienen plata hasta para tentar funcionarios", disparó. Rebot es un continuador de su jefe político, el ex legislador Jorge Argüello, en la Comisión de Seguimiento del Traslado del Mercado de Hacienda de Liniers.
Schifrin, Rebot y Suppa presentaron a la justicia, el año pasado, un recurso para que se haga efectivo la prohibición de que entre en la Ciudad ganado en pie. Los legisladores argumentan que el Mercado de Hacienda no hizo las obras que tenía que hacer para iniciar el traslado. La acción judicial estaría próximo a resolverse.
En ese sentido, los vecinos, encabezados por Lidia Righi, denunciaron que no se avanzó en la construcción de la escuela, ni en la apertura de la calle, obras previstas en el convenio entre la Ciudad y la Nación. Por eso, pidieron severidad ante la concesionaria y, en ese marco, los legisladores analizaron distintas medidas a tomar. Hacer un plebiscito sobre el tema junto a las elecciones de octubre, repudiar el acuerdo que dejó afuera al Gobierno de la Ciudad, ratificar por ley que el 8 de septiembre comienza la prohibición de que entre ganado en pie, darle tres o seis meses prórroga, o imponer una alícuota especial del impuesto de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) que obligue al Mercado de Hacienda a hacer las maletas e irse.