Pimpi Colombo quiere introducir modificaciones al Régimen Electoral
La presidenta del Bloque Justicialista, María Lucila "Pimpi" Colombo, presentó un proyecto para modificar la metodología utilizada para elegir a los integrantes de la Legislatura porteña, creando un nuevo sistema electoral para la Ciudad de Buenos Aires.
La iniciativa abre la vía de la revocatoria en el caso de que quien desempeña un cargo electivo en la Ciudad no hubiera puesto en práctica, al promediar su mandato, por lo menos un 50 por ciento de sus propuestas electorales concretas.
Plantea además, mientras no se sancione la Ley de Comunas, dividir provisionalmente a la ciudad en seis Zonas Electorales diseñadas en base a las actuales Secciones Electorales, y en función de ellas propone elegir a 36 de los 60 diputados que componen la Legislatura.
Los otros 24 legisladores se elegirán en distrito único, pero con una diferencia con respecto al sistema actual. La boleta de cada partido se dividiría en cuatro sublistas de seis candidatos cada una. El motivo del fraccionamiento estaría dado por las grandes áreas temáticas en las que se divide la Legislatura: Político-Institucional; Económico-Financiera; Desarrollo Humano y Social y, finalmente, Desarrollo Urbano y Ambiental. El elector podrá cortar las boletas e integrar su voto con sublistas de distintos partidos para cada área.
Este punto del proyecto de Colombo es el que más se diferencia del presentado por Aníbal Ibarra. En su iniciativa, el jefe de Gobierno plantea dividir la Ciudad en cuatro regiones: Sur, Norte, Centro y Oeste. En ellas se definen 16 secciones electorales coincidentes con los CGP's.
La Legislatura seguiría compuesta por 60 diputados, pero cada una de las cuatro regiones elegirá a 15, de los cuales once provendrán de las listas de candidatos de cada uno de los partidos que intervienen en la contienda y los otros cuatro saldrán de las listas uninominales (un solo candidato). Así, de los 60 diputados que tendrá la Legislatura, 16 saldrán de las votaciones por sección.
CANDIDATOS INDEPENDIENTES
Además de las candidaturas presentadas por los partidos políticos reconocidos, la propuesta de la diputada justicialista contempla que también serán admitidas candidaturas independientes.
Los únicos requisitos que deben cumplir son, en primer lugar, presentar su Programa de Acción Legislativa -como los demás candidatos- y en segundo lugar, contar con el aval de un dos por mil de los electores de la Zona Electoral en la que el postulante se presenta.
En cambio, el proyecto gubernamental establece que para ser independiente se requiere poseer dos años de residencia en la Sección en la que se postulen. Además deberán presentar la adhesión de un número de electores empadronados que, como mínimo, será equivalente al 4 por mil de los inscriptos en el Registro Electoral correspondiente a su sección electoral, no pudiendo ser ese número inferior a 800 electores empadronados.
LISTAS SÁBANA
Sin duda uno de los elementos del actual sistema electoral que más rechazos ha recogido en la ciudadanía es la existencia de listas sábana, identificada como una de las causas de la actual crisis de representatividad. Sin embargo, ni el proyecto presentado por el jefe de Gobierno porteño ni en el de la diputada Colombo se tiene en cuenta esta modificación.
En el proyecto del Ejecutivo está previsto un método electoral mixto proporcional, que combina listas cerradas regionales con candidatos uninominales barriales. El gobierno porteño afirma que de esta manera se garantiza a los partidos políticos una distribución proporcional de las bancas y se favorece la participación de los candidatos independientes.
Los votantes tendrán que emitir dos votos: uno por la lista cerrada y otro por el candidato unipersonal. Las listas cerradas presentadas por los partidos son similares a las del sistema vigente, pero con la diferencia de que no serán las mismas en toda la ciudad, sino que cambiarán para cada región.
Por su parte, Colombo propone -para posibilitar una mayor participación- adoptar el sistema de preferencias en la elección de diputados. Es decir que el primer puesto de la lista -en ocasiones el único con posibilidades reales de ser elegido- podrá ser designado libremente por el elector, lo que obligará a los candidatos a ganarse activamente su posición en la lista, ante los electores y no sólo ante los dirigentes partidarios.