Músicos en pie de protesta
En la tarde del lunes 20 de septiembre la música se dio cita en la puerta de la Jefatura de Gobierno para hacer sentir su nota de protesta por la previsible consecuencia que siguió al derrumbe del entrepiso en el local Beara: la clausura masiva de boliches y bares donde los artistas suelen hacer sus presentaciones. Con una convocatoria que no llegó a colmar las promesas de asistencia que se habían realizado por Internet, un grupo de músicos se acercó hasta las puertas de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad para reclamar una respuesta.
?¡No al silencio musical! ¡Sí al vivo!?, fue el rótulo elegido para esta protesta de heterogénea asistencia musical, donde la referente más visible y encargada de ingresar al edificio de Bolívar 1 fue la cantante Liliana Herrero. Ella misma habló con Noticias Urbanas para explicar los motivos de la movilización. ?Estamos cansados de que cierren locales indiscriminadamente?, dijo, ?Lombardi (Hernán, ministro de Cultura de la Ciudad) tiene que cumplir con la promesa de reglamentar la actividad musical?.
La reglamentación fue una de las consignas que convocó a los músicos a acercarse a la Avenida de Mayo, donde efectuaron un corte parcial del tránsito hasta que fueron recibidos. También piden la aprobación de la ley que establece el Régimen transitorio de clubes de música (proyecto 2394-D-2010), cuyo objeto es determinar las condiciones de funcionamiento que deben cumplir los clubes de música, que podrían quedarse sin permisos provisorios al finalizar el año corriente. El proyecto apunta a flexibilizar las normas de habilitación para ese tipo de locales.
Sin embargo, el primer y principar pedido de quienes se sumaron a la protesta apunta a que se ponga fin ?al cierre y censura preventiva de espacios de conciertos y la persecución a la música en vivo?. La situación se compara a la vivida por la escena musical tras el incendio de Cromañón, con cientos de locales clausurados sin dejar lugar a los permisos de excepción.
?Si a esto sumamos la falta de regulación de la actividad musical, la escasez de subsidios, la carencia de sitios dedicados específicamente a la realización de conciertos y la falta total de una política cultural para la Ciudad, nos queda el desértico escenario actual?, acusa el comunicado a través del cual se difundió la convocatoria.
Sin respuestas concretas por parte de los representantes del Ejecutivo local, según declaró Herrero, los músicos se volcarán ahora a lograr el apoyo de legisladores de la oposición y de músicos de gran renombre que puedan inclinar la balanza de las negociaciones en su favor. Por lo pronto se piensa en una nueva marcha a Bolívar 1 para el lines 27 de septiembre.