Publicado: 08/09/2005 UTC General Por: Redacción NU

Modificaron la Carta Orgánica del Banco Ciudad

La Legislatura porteña aprobó por 32 votos afirmativos, 17 negativos y tres abstenciones el proyecto por el cual se modifica íntegramente la Carta Orgánica del Banco Ciudad. Pese a que 20 legisladores firmaron un proyecto para que no se analice la iniciativa sin llamar previamente a una audiencia pública para discutir cuál es el rol que debe tener la Banca Pública, las mayorías hablaron
Modificaron la Carta Orgánica del Banco Ciudad
Redacción NU
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Este jueves, la Legislatura porteña aprobó por 32 votos afirmativos, 17 negativos y tres abstenciones el proyecto por el cual se modifica íntegramente la Carta Orgánica del Banco Ciudad presentado por el Poder Ejecutivo y respaldado por el presidente el Banco, Eduardo Hecker.

La iniciativa recibió despacho de mayoría de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, dado que fue acompañado por el presidente de la comisión, Jorge Giorno, y por los diputados Diego Santilli, Mario Morando, Juan Carlos Lynch (Juntos por Buenos Aires), Jorge San Martino (Recrear), Carlos Ameijeiras (Partido de la Ciudad), Ricardo Busacca (Alternativa Federalista), Laura Moresi, Sandra Dosch (Frente Grande), Rodrigo Herrera Bravo (Compromiso para el Cambio), Fernando Melillo (ARI), y Jorge Mercado (Cambiemos Buenos Aires).

El despacho de mayoría recoge gran parte de las disposiciones propuestas por el Ejecutivo, aunque incorporó algunas modificaciones realizadas por legisladores que no estaban muy convencidos con el texto original.

La nueva Carta Orgánica del Banco establece límites cuantitativos al otorgamiento de créditos con el fin de evitar que se vuelva a prestar un dinero incobrable a empresas de amigos del poder; elimina el tope de tenencia de títulos públicos (actualmente es del 10 por ciento del capital del banco); crea un grupo financiero (al estilo BAPRO) y establece la conformación de una fundación, entre otras cosas.

En ese sentido, la diputada Sandra Bergenfeld (Cambiemos Buenos Aires) propuso que se estableciera un tope del 15 por ciento, pero no fue aceptada su moción. Bergenfeld expresó: "Me parece terrible dejar sin un tope la Carta Orgánica, y por eso voté en contra de este artículo".

Otra cosa que prevé, para priorizar la carrera administrativa de los actuales empleados, es la realización de concursos internos, antes que los externos, para ocupar los cargos e incentivar la carrera dentro del Banco, así como también incorpora la posibilidad de establecer una política de remuneraciones para premiar la labor individual del personal.

El diputado Diego Santilli, presidente del bloque Juntos por Buenos Aires y vicepresidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, expresó: "Lo que intentamos con esta reforma es brindar las herramientas necesarias para que el Banco Ciudad pueda seguir desempeñando su rol de banca pública, pero a la vez siendo eficiente y competitivo. Hoy en día, para cumplir con esto se requiere una normativa moderna, y no una carta orgánica de 40 años de antigüedad".

Fuentes de la Comisión de Presupuesto y Hacienda explicaron que "la nueva Carta Orgánica permitirá al Banco competir con la banca privada, para lo que se ha ampliado la clasificación del Banco a una banca comercial universal".

"Además -agregaron- se dejó expreso en el texto que el banco concederá preferencia en el otorgamiento de créditos a PyMEs y microempresas, y se privilegiará a aquellas radicadas en el ámbito metropolitano tal como se pidió en varias observaciones y en el despacho de minoría".

Algunos de los cambios planteados y que no fueron incluidos por la comisión se reflejaron en las observaciones que recibió el despacho. Las mismas fueron presentadas por Miguel Talento, Diego Kravetz (Frente para la Victoria), Marcos Wolman (Izquierda Unida) y Sergio Molina, Héctor Bidonde y Daniel Betti (Bloque del Sur).

En tanto, el despacho de minoría -que fue firmado por Ariel Schifrin (Confluencia)- plantea, entre otras cosas, que las cuentas públicas del Gobierno de la Ciudad sean informadas públicamente. Según Schifrin, "la Ciudad de Buenos Aires no es un cliente reservado: las cuentas del Gobierno porteño no son reservadas ni secretas, sino que son cuentas públicas y no tienen la prerrogativa que puede tener cualquier cliente particular o privado del Banco de la Ciudad".

Y agregó: "Se crea la figura de la Fundación Banco Ciudad que funciona como una especie de fondo reservado, nadie tiene control sobre ese dinero ni hay un tope en la entrega que la fundación puede hacer de esos fondos. Como las fundaciones operan con donaciones, que en este caso provendrían del Banco en concreto se estaría repartiendo dinero público sin control de los poderes. Se hace beneficencia con la plata ajena, genera una política prebendaria porque como no hacen un relevamiento serio no existe un criterio para seleccionar y decidir a quién se le entregará dinero y a quién no".

El presidente del bloque ARI, Fernando Melillo, sostuvo que su apoyo a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Ciudad se basa en que éste "introduce una serie de mejoras que beneficiarán a los vecinos y clientes, como darles una clara preferencia al otorgamiento de créditos hipotecarios, y sumarán herramientas que permitirán a la banca pública de la Ciudad operar como control y testigo de la banca privada”.

"Asimismo, permitirá más transparencia en la gestión. Por ejemplo, al establecer límites a las financiaciones a empresas que no pueden comprometer sino hasta un 3,5 por ciento del patrimonio del banco, haciendo que estas relaciones entre crédito y patrimonio puedan ser públicas", señaló Melillo.

En cambio, el vicepresidente segundo de la Legislatura, Miguel Talento (Frente para la Victoria), afirmó: "Esta reforma no mejora el diseño institucional ni resuelve las ausencias de transparencia observadas por la Auditoria de la Ciudad, y genera una discrecional concentración de decisiones. Según informes de la Auditoria porteña, entre otras cosas, el Directorio del Banco Ciudad debe publicar sus remuneraciones en Internet y no lo ha hecho, incumpliendo de esta forma una Ley dictada por la Legislatura. Además, se ha denunciado que hay una altísima exposición del Banco con el sector público financiero con más del 70 por ciento de sus recursos comprometidos en títulos de deuda pública, algo prohibido por la misma Carta Orgánica".

Más allá de que todos los sectores políticos que integran la Legislatura reconocen la necesidad de modernizar la Carta Orgánica del Banco, más de 20 diputados plantearon el tratamiento de un proyecto presentado por el Interbloque de Izquierda por el cual se establece el llamado a audiencia pública (no vinculante) para debatir cuál es el rol que debe cumplir la Banca Pública.

En ese sentido, el diputado Tomás Devoto (Movimiento por un Pueblo Libre) dijo: "Pedimos que se trate la reforma de la Carta Orgánica en una audiencia pública, porque creemos que no puede estar supeditada a la discusión sólo entre los bloques, en la comisión y en el recinto, sino que éste es un tema muy importante que afecta la vida de todos los ciudadanos, que afecta la vida de la Ciudad, porque se trata del Banco Ciudad, que es un banco con un grado de importancia económica y social muy grande".

Por otra parte, los diputados Molina, Bidonde y Betti manifestaron: "A diferencia del despacho en mayoría, donde se plantea la necesidad de modificar la Carta Orgánica del Banco Ciudad por la antigüedad de la actual, y la necesidad de dotar de nuevas oportunidades al banco permitiéndole desarrollar nuevas actividades financieras, nosotros sostenemos la necesidad de reformar la Carta para redireccionar la política del banco a partir de ésta, porque creemos que el Banco Ciudad debe modificar su actual orientación y constituirse en una herramienta del desarrollo de las pequeñas empresas y la distribución del ingreso de las mayorías".

Además, los integrantes del Interbloque de Izquierda sostienen: "En la propuesta del despacho de mayoría se permite a partir de las modificaciones propuestas la creación del Grupo Banco Ciudad. No estamos en contra que el Banco expanda sus actividades (aunque nos oponemos a la creación de una AFJP) y capture renta hoy apropiada por grupos financieros privados. Sin embargo, creemos que debe quedar claramente establecido el carácter exclusivamente estatal de las compañías a crearse y no que se permita la creación del Grupo Banco Ciudad con participación de grupos financieros privados internacionales".

"Finalmente -agregaron- creemos que debe mantenerse la limitación en la adquisición de títulos de la deuda pública nacional o municipal y de cédulas hipotecarias nacionales, con cotización oficial hasta un total no superior al 10 por ciento del capital y reserva legal del banco al cierre del último ejercicio. Por eso, proponemos que se apruebe en general el despacho en minoría que ha tomado diferentes cuestiones de nuestro proyecto que nosotros consideramos fundamentales, aunque sin dejar de plantear aquellas cuestiones que hemos destacado en particular y que no han sido incorporadas".

Kravetz, en tanto, aseguró: "Estamos de acuerdo con que hay que adaptar la forma de prestación de los servicios bancarios, mejorarla y modernizarla para estar a la altura de las nuevas demandas, pero no estamos de acuerdo con un cambio de rol de la banca pública porque este rol, para quienes creemos en un Estado presente, es el que tiene en la actualidad y no debemos, bajo la bandera de la modernización, modificarlo a costas de nuevos desplazados y excluidos".

"La Banca Pública -añadió- debe estar donde la banca privada está ausente, debe asistir a todos los individuos y emprendimientos productivos que no tienen acceso al crédito de otra forma y debe garantizar la bancarización de los mismos mediante el acercamiento de instrumentos financieros que permitan su crecimiento y desarrollo".

Por último, Wolman -quien propuso una serie de modificaciones al despacho de mayoría- expresó: "Es esencial poner en relieve dos cuestiones centrales en referencia al tema. En primer lugar, que en los considerandos del despacho de mayoría se hace referencia a la necesidad de contar con una carta orgánica acorde a la actual conformación del sector financiero nacional. En segundo lugar, que la confección de este proyecto de carta orgánica se ha realizado con el expreso espíritu de fortalecer el perfil comercial del banco, reduciendo al mínimo su carácter de entidad pública y por ende, su indispensable y estratégica función como tal".

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