El lunes habría humo blanco
Aunque aún no definió su propio destino político, Mauricio Macri podría fijar el lunes próximo la fecha de, al menos, la elección local, en la que se definirá a su sucesor en el cargo.
Reuniones a granel e introspección con la almohada. Los próximos 2 días serán fundamentales para los comicios en la Ciudad, y la eterna indefinición de fechas y candidaturas parece llegar a su fin, tanto en el macrismo como en el kirchnerismo.
Pero, llegado a esta instancia, el actual jefe de Gobierno no está seguro de cuál será su destino. Con una elección nacional en la que las mediciones lo ubican segundo, aunque lejos de la intención de voto de la presidenta, los integrantes de su círculo íntimo ?excepto quizás Gabriela Michetti y Horacio Rodríguez Larreta- no están convencidos de cuál sería el negocio de dejar la ciudad para zarpar hacia las aguas tormentosas que les ofrecería la elección nacional.
Esto, a despecho de las palabras del propio Mauricio Macri, que dice ante quien lo quiera escuchar que Cristina Fernández de Kirchner ya no seguirá creciendo en las encuestas y hasta podría llegar a caer en los próximos meses.
Hay tres fechas en danza en las que podría caer la convocatoria: el 26 de junio la principal y más probable, ?para lo cual la decisión no puede pasar del lunes, porque deben mediar 90 días entre el anuncio y la concreción-; el siete de agosto o el 28 del mismo mes.
Asesores de peso de ingeniero, como el ecuatoriano Jaime Durán Barba, el empresario Nicolás Caputo, y el hombre fuerte de la Legislatura y la Iglesia, Santiago De Estrada, opinan que el mejor escenario es la reelección, teniendo en cuenta el crecimiento de la imagen de la Presidente, Cristina Fernández de Kirchner, y el peligro de no alcanzar una segunda vuelta, y desdoblar los comicios.
Sin embargo, el propio Macri dio indicios de su preferencia para luchar directamente contra CFK, a pesar del panorama, y de la interna entre los dos candidatos que pugnan por reemplazarlo en el distrito porteño: el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y la diputada nacional Gabriela Michetti.
La Legislatura también espera. Debe convocar a sesión para ratificar las fechas elegidas, y en caso de que el PRO busque ?por lo menos- juntar las elecciones de Comunas con las de Jefe de Gobierno y diputados porteños, los legisladores deberán reunirse en el recinto la semana que viene, o en su defecto el cinco de abril. En caso contrario, las juntas comunales se elegirán el 5 de junio como está previsto en la ley y en el calendario electoral, generando tres instancias de elecciones en un mismo año (algo que el propio Macri, hasta no hace mucho tiempo, calificaba de ?disparate?)
Por otro lado están los K, que también pregonan la indefinición, desde si Cristina Fernández de Kirchner busca la reelección hasta la proliferación de candidatos a Jefe Comunal en la Ciudad, con Amado Boudou, Daniel Filmus y Carlos Tomada en un primerísimo plano.
Si Macri acabara pronto con el suspenso, serviría también para enfriar la interna del PRO, que se ha recalentado hasta temperaturas volcánicas, tanto que en alguna ocasión el ingeniero ha debido poner paños fríos a sus combativos adláteres Michetti y Rodríguez Larreta.
Por añadidura, la indefinición en la fijación de la fecha electoral le trae problemas al PRO con sus posibles aliados en dos niveles. Por una parte, acorta los tiempos de campaña y, por lo tanto, obliga a sus aliados -y también a sus adversarios- a una tensa espera para definir la política de los próximos meses.
Por otra parte, tanto suspenso puede obligar al efecto más temido: una presidenta que se decida a caminar la capital para apoyar a sus candidatos. Ya se habla en los mentideros políticos del ?efecto Chubut y Catamarca?.