Banco Ciudad: pelea de peso, por miles de pesos
Mientras los gobiernos nacional y porteño se disputan el trono mediático con planes de créditos hipotecarios para la primera vivienda familiar (Procrear Bicentenario y Mi Primera Casa), continúa su curso el 0del kirchnerismo en el Congreso para el retiro del Banco Ciudad de los depósitos judiciales de los fueros Comercial y Laboral con asiento en la Capital y su traslado al Banco Nación.
La resistencia del Pro, los empleados y sindicatos de la entidad bancaria porteña y bloques de la oposición al Gobierno nacional, como el Frente Amplio Progresista (FAP) y Unión por Todos, hizo efecto y la diputada nacional Diana Conti ?principal defensora de la iniciativa? anunció durante la primera audiencia pública, que tuvo lugar la semana última en el marco de una reunión de la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados, que realizó una modificación en el proyecto: ahora no apunta a los casi 7 mil millones de pesos que ya se encuentran asentados en el Banco Ciudad, sino a los futuros depósitos que se generen.
Pero esto no convenció a las autoridades de la entidad bancaria. Para ellas, esta modificación lo único que genera es ?matarla paulatinamente y no de un solo golpe?. Así lo expuso Federico Sturzenegger durante la reunión de comisión. Entre otros puntos, también explicó que de 2007 a 2011 se otorgaron 6.500 préstamos hipotecarios por 1.500 millones de pesos; que la cartera de clientes se triplicó en el mismo período, de 1.096 a 3.387, y que el 70 por ciento de los préstamos hipotecarios en el distrito porteño son otorgados por el Banco Ciudad.
La diputada nacional Liliana Parada (FAP), en diálogo con NU, afirmó que ?el proyecto de Conti, antes de la modificación, prácticamente defaulteaba al banco; ahora pone en un lugar de riesgo a 114 empleados que estaban asignados a depósitos judiciales?.
Parada, junto a su compañero de bloque Claudio Lozano, presentó una contrapropuesta que fue elaborada por un grupo de trabajadores del Banco, donde se defiende el concepto de autonomía de la Ciudad que se encuentra plasmado en la Constitución, y propone que todos los fondos sean administrados por la entidad porteña. ?El 30 por ciento de los fondos disponibles del Banco son judiciales; no hay manera de que una iniciativa de este tipo no afecte a los trabajadores, pese a lo que digan desde Nación y de Ciudad?, agregó Parada. Una iniciativa similar presentó la diputada nacional Patricia Bullrich. En sintonía con el reclamo, los empleados de la entidad anunciaron para mañana, martes, un paro de actividades y una movilización al Congreso.
Los créditos, en la cuerda floja
En el Gobierno porteño temen porque, de convertirse en ley, la iniciativa de Conti no solo perjudicará el perfil de la entidad bancaria y su capacidad de préstamo, sino que impactará negativamente en la implementación del plan Mi Primera Casa, que el Banco Ciudad articula junto al Instituto de la Vivienda (IVC) para entregar 3.500 créditos. La expectativa es enorme: 55 mil personas inscriptas en menos de una semana.
Un importante asesor macrista en materia económica, en off the record, señaló que la aprobación del proyecto ?puede afectar al plan. La línea de crédito hipotecario camina en función a lo que recibe el banco, pero estamos hablando de un corte en la entrada de dinero y de préstamos que son a 20 años de plazo?.
Consultado por NU, el vicepresidente del Banco Ciudad, Juan Curutchet, reconoció que ?en caso de aprobarse el proyecto, no creo que nos lleve a cancelar la línea, pero nos va a obligar a limitar mucho su ampliación. Al quitarnos el fondeo, las posibilidades futuras se restringen. Es más, sin los depósitos judiciales hay que revisar las tasas fijas?.
Sobre la modificación que introdujo Conti a su proyecto original, el funcionario señaló que ?es positiva?. ?En vez de tener un golpazo durísimo ahora vamos a tener una drenaje muy preocupante, pero es otro grado de dramatismo. Permitiría una reconversión del Banco, como pasó otras veces; vivió 80 años sin estos depósitos. Lo que modificaría es el perfil que tiene en los últimos años. Si sacás los depósitos, lo estás obligando a convertirse en un banco con lógica privada?, sostuvo.
Para Alejandro García, legislador porteño del Pro y miembro de la Comisión de Presupuesto del Parlamento de la Ciudad, ?si el Gobierno nacional no ha dudado en apropiarse de una parte de los fondos coparticipables, mucho menos dudará en adueñarse de los fondos judiciales que se depositan en el resto de las provincias. No obstante, hay kirchneristas que no van a acompañar este proyecto porque, de avanzar, nada impide que se replique el mismo mecanismo en el resto de las jurisdicciones provinciales. Por esta razón, no creo que los representantes de Córdoba, Santa Fe o la propia provincia de Buenos Aires sean cómplices de generar un antecedente que puede afectarlos en el futuro. Al margen de querer afectar al Gobierno de la Ciudad, está claro que están rascando el fondo de la lata desesperados por hacerse de nuevas cajas?, manifestó García.
Por su lado, durante su exposición en el Congreso, Diana Conti insistió con su proyecto y la modificación implementada: ?Esto le dará un plazo de cuatro a cinco años al Banco Ciudad para que pueda readecuar su política bancaria?, sostuvo. De acuerdo con la mecánica parlamentaria de la Cámara de Diputados, el próximo 26 de junio se realizará un plenario de las comisiones de Justicia y Finanzas, donde el oficialismo buscará emitir un dictamen favorable, para luego trasladar la discusión al recinto, aún sin fecha establecida. Sin embargo, desde el entorno del bloque K en la Cámara de Diputados hacen referencia a un rechazo por lo bajo del proyecto por parte de Roberto Feletti, tras ser acusado de ?traidor? por los empleados del Banco Ciudad (fue su director durante tres años), y de Carlos Heller.
Otro abordaje a la discusión por el proyecto kirchnerista es el impacto mediático que generó y de qué forma ayuda a reforzar el enfrentamiento entre el Gobierno de la Nación y el de la Ciudad. Así lo manifestaron los trabajadores, quienes declararon sentirse en el medio de una ?batalla política? entre ambas administraciones, de la misma forma que sucede con el subte. Para la diputada Parada, aun aprobándose el proyecto, ?no podrá ser operativo; afecta los intereses de la Ciudad y no lo están mandando a la Comisión Bicameral del Congreso. Esto terminará en juicio?. Pero en el macrismo entienden que una vez que se apruebe y se promulgue, los jueces van a acatar la medida por miedo al prevaricato, aunque se judicialice el tema.
Nación y Ciudad libran su batalla, pero en el medio de los enfrentamientos quedan, como siempre, los miles de porteños que, primero, ya sintieron los efectos en el servicio de subtes. Ahora peligran los créditos accesibles, a largo plazo y tasa fija, para una primera vivienda: una deuda de la administración pública en los últimos 20 años.