"No creo en la nueva política"
El jefe de Gabinete del Gobierno porteño, el hiperquinético Horacio Rodríguez Larreta, llega una hora y media tarde a la cita pactada para la entrevista con Noticias Urbanas. Sus voceros lo disculpan explicando que lo llamó, de urgencia Mauricio Macri para una reunión fuera de agenda.
Apenas, llega, Rodríguez Larreta, dice:
-Llegué tarde, te pido disculpas. Sé que la impuntualidad no es muy Pro?
-Me acuerdo que, en la última entrevista, la que llegué tarde fui yo y me descontó media hora de charla... ¿Lo recuerda?
-Vamos, no seas rencorosa. Que es fin de año. Y estamos cerrando muchos temas con Mauricio. No miremos el pasado.
-Eso no es muy Pro.
-No, no es?
Se sienta en una de las salas de reunión de la Jefatura de Gabinete, en su oficina de la Avenida de Mayo. Pide agua mineral y galletitas Ser. Está cambiado con relación a hace un año. Pero no es fácilmente detectable de qué se trata. Hay algo en su aspecto físico: parece más delgado.
-La gente me dice que estoy mejor que nunca. Tengo el mismo peso que hace dos años. Mi esposa, por ejemplo, me dice que nunca me vio tan bien?
-Bueno, es su esposa, Rodríguez Larreta, ¿qué quiere que le diga?
-Voy al gimnasio dos días a la semana, martes y jueves. Y después salgo a correr sábado o domingo. O viernes y domingo. Es decir, tengo una rutina de ejercicios cuatro veces por semana.
-Nada mal por ser funcionario todoterreno ¿Con personal trainer o solo?
-No; no? Voy solo. A veces, voy a River. Otras, al lago.
Vive muy cerca de los bosques de Palermo, frente a Plaza Alemania, junto con su esposa, la organizadora de eventos Bárbara Diez, con quien tiene una hija de seis años, Paloma. Es organizado, obsesivo, estudioso y tecnócrata en el buen sentido: su frase predilecta, que nombrará, al menos tres veces, durante toda la charla es: "estamos abocados a la gestión ciento por ciento". "Resolver los problemas de los vecinos" suena, casi, como un mantra en su boca.
Salvando las distancias y los estilos, Rodríguez Larreta es a Macri lo que Alberto Fernández supo ser para Néstor Kirchner: es su operador cotidiano, en la gestión y en los medios. Es una pieza clave para Macri, aunque quizá su fortaleza pública sea su desgracia privada: él aspiraría a un mayor glamour mediático. Le encantaría un poco, algo aunque sea, de esa popularidad que tiene la vicejefa Gabriela Michetti, que la hace rankear en todas las candidaturas que impliquen exposición.
Es que el sueño secreto de Rodríguez Larreta es ser, en algún futuro, jefe de Gobierno de la Ciudad, algo que él negará de plano: "Estoy en el mejor lugar en el que puedo estar; me divierte la gestión, me encanta. Y si eso me lleva, en algún momento a otra cosa, lo veremos. No estoy pensando en eso. Para la próxima elección porteña faltan tres años, y yo estoy pensando en lo que vamos a hacer en los próximos tres días".
Es economista. Hincha fanático de Racing. Tiene 42 años. Viene de una familia desarrollista. El padre, de quien heredó el nombre, fue un importante dirigente del MID y su padrino fue, nada menos, que el desarrollista Rogelio Frigerio. Nació en 1966.
En los años noventa, lo convocó Domingo Cavallo. Durante el gobierno de Carlos Menem fue gerente de la Anses y funcionario de Desarrollo Social, cuando la gestión estaba a cargo de Ramón "Palito" Ortega. Con la Alianza, integró la conducción para normalizar el PAMI y luego se hizo cargo de la DGI, puesto que continuó durante la gestión de Eduardo Duhalde.
-A modo de balance del primer año de gestión, los sondeos muestran que la gente, aunque no está plenamente satisfecha, sigue apostando por Pro en la Ciudad y Macri tiene una imagen alta entre los porteños. De todos modos, se registra más acción que concreción, ¿usted qué opina en este primer aniversario?
-Yo estoy muy, pero muy contento. Fue un año apasionante. Aprendí y aprendimos mucho como equipo, más allá de que hemos venido estudiando y preparándonos, siempre hay un shock adicional cuando se asume. Hicimos muchísimas cosas; se pusieron a funcionar todas las áreas de gobierno y, como decís, algunas con mejores resultados que otras. No nos olvidemos que la ansiedad de cambio era enorme. Por eso la gente votó abrumadoramente por el cambio. Las expectativas eran altísimas.
-Expectativas que ustedes se encargaron de alimentar en la campaña.
-Nosotros fuimos claros y sinceros en el tiempo que nos iba a tomar lograr algunos resultados. Cuando asumió, Mauricio estuvo muy sincero en decir que las inundaciones iban a seguir un par de años en la Ciudad porque no hay manera de hacer las obras más rápidamente. También dijo, en su momento, que la crisis financiera global había complicado el financiamiento de los subtes. En general, las obras de subtes se financian a 20 o 30 años. Nunca hicimos demagogia?
-A propósito, el hecho de que ustedes hayan llegado al poder porteño con la bandera de la nueva política...
-No, yo no creo en la nueva política.
-¿Ah, no? Qué sorpresa?
-Ni nueva, ni vieja? Para mí, el cambio pasa por entender la política como una forma de resolver los problemas a la gente: ésa es la única bandera con la que llegamos y ésa es una bandera innegociable. Además, es la única política en la que creemos: poder arreglar las escuelas; poder inaugurar centros de salud, mejorar el tránsito?
-Sí, sí, ya entendimos? Pero lo que le quería preguntar es: ya que ustedes se posicionaron cuestionando a Kirchner por su desapego a las instituciones, ¿el voto doble de sus diputados no los daña, también, el doble? ¿No deberían ser ustedes muy cuidadosos de esas formas, precisamente por haber sido los primeros en señalarlo como defecto?
-Las formas son muy importantes, eso es indudable. Pero aquí nadie ha cuestionado el fondo de la cuestión. Todo el mundo ha cuestionado la forma. Es decir, los diputados estaban en la sala. No eran fantasmas. Y ya te digo: el cambio pasa por hacer cosas.
-Bueno, Rodríguez Larreta, Kirchner decía lo mismo en su momento: no importa cómo se haga, lo importante es que se haga...
-¿No te acabo de decir que las formas son muy importantes? Estoy de acuerdo.
-A propósito, algunos analistas y consultores señalan que la estrategia del buen intendente no siempre da buenos resultados a futuro, si se reduce únicamente a arreglar los baches o a embellecer las plazas. Es decir: algunos creen que Macri pierde puntos cuando pierde la oportunidad de posicionarse frente a grandes temas nacionales en un momento en el que la Argentina necesita una oposición.
-Sí, he escuchado eso, pero nosotros no creemos que las cosas sean así. Además, las encuestas no lo muestran. Por otra parte, aunque lo mostraran, nuestra convicción es la que te dije antes. En la campaña, también sucedía: hubo muy pocas alusiones al Gobierno nacional. Algunos querían que habláramos más del Gobierno. Pero nosotros elegimos hacer una campaña con temas concretos sobre la Ciudad. Estamos siendo coherentes con lo prometido.
-Es decir que usted no está de acuerdo conque Macri deba tener una doble función.
-No, no creo que ése haya sido el sentido del voto. Eso no quita que haya gente que tiene expectativas nacionales con relación a Mauricio.
-Le cambio un poquito de tema, discúlpeme que lo saque un poquito del balance de gestión, sé que le gusta hablar sobre eso. Pero ¿cómo está su interna con Gabriela?
(la pregunta lo toma desprevenido y detiene su galletita Ser, que está a punto de morder)
-¿Qué interna?
-¿Un invento mediático?
-Eso, sin ninguna duda. Nadie ha mostrado hechos que reflejen esa interna. Ojo: puede estar alimentada por alguien de este espacio que, estoy seguro, no somos ni Gabriela ni yo. Seamos honestos: los medios no pueden hacer periodismo sin internas.
-Quizá son los políticos los que no pueden hacer política sin internas, ¿no cree?
-No lo creo, no? Son los medios quienes inventan internas en todos los espacios. En todo caso, la nuestra no se puede demostrar.
-Bueno, claramente, si a usted le sigue interesando ser jefe de Gobierno, como es su sueño, seguramente necesitará algo de esa presencia mediática que tiene Michetti. Y usted tiene el perfil de una persona ejecutiva, pero no carismática. A propósito, ¿por qué justo quiere jugar en el casillero donde menos puntos tiene?
-A ver si nos ponemos en claro: aquí no hay fricción por la exposición, no hay problemas de relación. No hay nada. Y con respecto a mí, tengo el trabajo y la responsabilidad más entusiasmante que se me pueda ocurrir. Me divierte mucho. Ésta es la verdad.
Por la Legislatura porteña circula un convenio suscripto entre el presidente de Lotería Nacional, Roberto López, y el presidente del Instituto de Juegos de Apuestas de la Ciudad, Néstor García Lira, que, una de sus cláusulas, establece que ambos organismos "se obligan a respetar los términos y condiciones de las concesiones y permisos que amparen a los juegos existentes a la fecha, con sus ampliaciones y prórrogas". El párrafo se completa con un compromiso: "y de aquellos (concesiones y permisos) que se autoricen a partir de la suscripción de la presente".
La medida replica una que Néstor Kirchner había tomado en diciembre de 2007, pocos días antes de terminar su mandato. El entonces Presidente firmó un decreto para que el zar del juego, Cristóbal López, uno de los empresarios que integran su círculo íntimo, pudiera agregar 1.500 máquinas tragamonedas a las 3.000 que ya explotaba en el casino de Palermo. Como la concesión del hipódromo vencía en 2017, el decreto la prorrogó hasta 2032.
En verdad, Pro no hace más que seguir el mismo camino que, en su momento y cuando era socio político del kirchnerismo había tomado Aníbal Ibarra, en 2003. Entonces, la Lotería y el Instituto de la Ciudad suscribieron compartir con la Nación la jurisdicción sobre el juego en el distrito. De este modo, el entonces jefe porteño desistió de seguir reclamando a la Justicia la exclusividad del control, tal como marca la Constitución porteña.
-Entenderá que es llamativo que un opositor como Macri no tome el tema de la concesión de las tragamonedas, que es un escándalo, como su caballito de batalla, del mismo modo que lo hace Carrió. Una de las explicaciones que circulan es que el barco Casino de Cristóbal López ayudó al financiamiento de la campaña de Pro.
-Eso es mentira. No sé de dónde puede salir semejante cosa. Además, pensar en que existe un acuerdo con el kirchnerismo me causa gracia.
-¿Por qué le causa gracia?
-Porque es ridículo? Con los Kirchner no hay ni el más mínimo entendimiento. Fijate en los hechos: no nos dio la Policía; no logramos avanzar con el Onabe, en un acuerdo por los terrenos nacionales intrusados de la Nación, en la Ciudad. El caso más paradigmático es el de la villa 31, donde la Nación tiene los terrenos del ferrocarril. No logramos interés en el puerto, cosa que planteamos en el inicio de la gestión. No logramos armar el ente tripartito de transporte. Y, como frutilla del postre, el kirchnerismo se negó que la Ciudad pueda colocar un bono aprobado por la Legisltura para el financiamiento de unos 500 millones de dólares en obra pública.
-¿Y qué tiene que ver todo eso con lo que le pregunté? La pregunta es por qué se niegan ustedes a conocer auditando las tragamonedas cuánto es la recaudación que le correspondería a la Ciudad por el juego.
-¿Quién dijo que no lo sabemos?
-¿Lo saben? Bueno, cuéntenos, ¿cuánto recaudan?
-Vos me estás preguntando detalles y yo no soy un especialista en el tema.
-Larreta, le estoy preguntando sobre el tema del día. Carrió y Kirchner se están cruzando de lo lindo por este tema.
-La Ciudad recibe un porcentaje. Además, tampoco es correcto que Macri haya mandado algún convenio. Sí es cierto que hemos continuado un convenio que viene de la época de Ibarra porque, si bien la Constitución dice que el juego debe ser controlado por la Ciudad, hay varios fallos de la Justicia que dicen lo contrario. Entonces, la proyección que tenemos en la recaudación, de cara al año que viene, es de unos 150 millones pesos, más o menos. Ahora, insinuar un acuerdo con Kirchner, es ridículo. Hubiéramos conseguido otras cosas, si así fuera?
-Salgamos de aguas borrascosas, mejor. Cuénteme qué tienen en mente para el 2009, en cuanto a proyectos para la Ciudad.
-Además de la continuidad de las obras que estamos haciendo, estamos muy entusiasmados con terminar la obra del hospital de Lugano, en el sur, una deuda muy importante con la salud en la zona más postergada. Vamos a avanzar con el proyecto de la constitución de la Policía. Estamos trabajando fuerte para que la mayoría de las escuelas estén conectadas en banda ancha, a Internet, el año que viene, cuando empiece el año escolar. Y, bueno, últimamente tuvimos la iniciativa del colectivo articulado doble, que circulará por la avenida Juan B. Justo.
-Y dígame, ¿qué le dice la gente en la calle?
-Una frase que me repiten: no aflojen.
-¿Con Kirchner?
-Nosotros no hablamos de otros. Sólo puedo decirte lo que me dicen: no aflojen.
(PUBLICADO ORIGINALMENTE EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS Nº 167, DEL 18/12/08)