Macri: "Nunca fui oficialismo ni pretendí serlo"
Sostenido por una campaña diseñada a su medida, dónde las propuestas priman y las declaraciones se meditan previamente, Mauricio Macri espera la llegada del domingo sin el desgaste de energía extra, que la pelea por el segundo puesto genera. El refrán de cabecera del PRO seguramente es por estas horas: A río revuelto... ganancia del empresario. Y no hay que desperdiciar las ventajas del mercado, ya que también "a la oportunidad la pintan calva".
"Mis diferencias con Jorge Telerman son inicialmente que nunca fui oficialismo ni pretendí serlo -comentó el ingeniero en la mañana de Radio 10, a modo de respuesta a quienes lo comparan con el actual Jefe de Gobierno porteño-; además el núcleo del PRO no proviene de la política, venimos de la gestión y no hemos gobernado, los otros candidatos sí gobernaron y ahora dicen cosas que no pudieron hacer. Estuvieron diez años y las cosas están peor", describió Macri.
Dispuesto a mostrarse como la única opción de cambio, aseguró: "Nosotros no vamos a hacer más clientelismo, no habrá más punteros; hay que dar el ejemplo desde arriba hacia abajo, la Ciudad tiene que tener autoridades que sancionen igual a los que más tienen y a los que menos tienen, el comportamiento va a cambiar".
Conocedor de la imagen negativa que lo limita, hizo hincapié en explicar que no es lo mismo "respeto" que "dictadura".
"Hay una sensación de que la ley es patrimonio de las dictaduras militares, los jóvenes ven esto y se contagian. Hay que rescatar el respeto al ciudadano", resaltó. Y agregó: "Los vecinos van a ir apoyando todas las modificaciones que impulsaremos, nada tiene sentido si la gente no está de acuerdo", finalizó Macri.
No ser ni haber sido oficialista, para el candidato PRO es una cualidad que valora y de la que espera sacar ventaja en la primera vuelta. Pero, no hay que escupir al cielo... en el ballotage, una simpatía con el Gobierno Nacional puede hacer la diferencia.