Reclaman por el viaducto Carranza
Vecinos del barrio de Palermo reclamaron, ante la Legislatura, una solución ante los altos niveles de ruido que genera el paso de vehículos y colectivos por el viaducto Carranza.
Según informa Télam, también denunciaron que el impacto acústico afecta su calidad de vida, mientras que expertos alertaron sobre los riesgos para la salud que tienen las personas expuestas a sonidos no deseados.
El pedido de los vecinos, que habitan en las inmediaciones del viaducto sobre las avenidas Santa Fe y Cabildo, apunta al Gobierno porteño para que avance en un proyecto para la mitigación del ruido que padecen en sus viviendas. Según comentaron, en los pisos superiores que van del sexto al décimo es imposible mantener una conversación entre dos personas, lo que obliga a los moradores a cerrar permanentemente las ventanas.
"Los vecinos frentistas estamos enfermos por el ruido. Perdimos la libertad del uso de nuestros espacios en balcones y terrazas", explicó Antonino Cóppola, quien vive en un sexto piso de Santa Fe al 5200 y es uno de los afectados que pide la realización de una obra para disminuir el nivel sonoro proveniente del viaducto.
El vecino impulsa el reclamo desde el 2007 y mantuvo varias reuniones con diversos funcionarios desde entonces hasta hace unos meses cuando, según relató, "desde el Ministerio de Desarrollo Urbano nos dijeron que la obra no se iba a hacer".
Por ello, Cóppola acudió a la Legislatura, que mañana tratará un proyecto de declaración para que "el Poder Ejecutivo arbitre las medidas necesarias para la mitigación del impacto acústico del viaducto Carranza producto del intenso tránsito".
"La problemática perjudica directamente el normal desarrollo de la vida de los habitantes. Es preciso que el Gobierno de la Ciudad gestione de forma inmediata frente a esta dificultad que viven los vecinos", argumentó en su proyecto el legislador Sergio Abrevaya.
La problemática de los vecinos llevó a la elaboración de un informe a cargo de la Asociación Oír Mejor,-dedicada a investigar las causas de pérdida auditiva y a informar sobre riesgos por la exposición a ruidos urbanos- que constató valores elevados de sonidos molestos superiores a los establecidos a nivel mundial.
Silvia Cabeza, titular de Oír Mejor, explicó que la entidad realizó un relevamiento para diagnosticar el problema y medir el impacto en los hogares linderos al viaducto. En ese marco, dijo a Télam que "se registraron valores altos" de ruido a raíz de "que el viaducto no está cerrado".
En consecuencia, la organización elaboró el proyecto, a pedido del Gobierno porteño, que prevé la insonorización del túnel mediante la colocación de un sistema de cobertura metálica que fomenta la absorción acústica y protege las zonas más críticas del viaducto situadas en las salidas. Según comentó Cabeza, la exposición permanente a sonidos no deseados que superen los 60 decibeles ?límite establecido por la Organización Mundial de la Salud- pueden derivar en una disminución auditiva o en enfermedades vinculadas con alteraciones en la conducta y hasta complicaciones cardíacas.