Denuncian más relaciones de Ibarra con James
El PRO se dispuso a participar de la Comisión Investigadora llevando a la mesa diferentes denuncias y poniendo stop a cada acusación por la falta de testigos. En manos de Martín Borrelli figuraba una nueva vinculación del ex jefe de Gobierno de la Ciudad, Aníbal Ibarra, con el "espía" Ciro James, y lo expuso a toda la mesa.
Según acusó Borrelli, "Ciro Gerardo James constituyó el 1 de junio de 2005 una sociedad con una participación accionaria del 30 por ciento, con el objeto social de ?Seguridad privada, custodia de bienes y personas en general? denominada ?PROTECT COMPAÑÍA DE SEGURIDAD SRL. [?] El 16 de agosto de 2005 la gestión de Aníbal Ibarra, a través de la Disposición N° 290 emitida por la Dirección General de Servicios de Seguridad Privada, habilitó el funcionamiento de ?PROTECT COMPAÑÍA DE SEGURIDAD SRL? como prestadora de servicios de seguridad privada. Dicha disposición fue publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires el 16 de septiembre de 2005 (BO N° 2277)".
"De esta manera, el Gobierno de Ibarra, una vez más, le otorgaba a Ciro Gerardo James, una habilitación en la Ciudad de Buenos Aires, pero esta vez no se trató de un locutorio, sino de una empresa de seguridad privada. Con la autorización de Protect no solamente queda al descubierto un nuevo capitulo en la relación entre Ciro Gerardo James y Gobierno de Aníbal Ibarra, sino que se puede advertir una complicidad entre ellos a partir de un claro encubrimiento, desde el momento en que un policía federal en actividad recibe esta habilitación en flagrante violación de las leyes que regulan la materia", leyó Borrelli.
Y agregó: "De acuerdo al currículum que obra en la causa judicial, Ciro Gerardo James era agente de la Policía Federal cuando el gobierno de Aníbal Ibarra le habilitó ?Protect?. Del mismo modo en que ya era especialista en inteligencia del Ejército cuando le otorgaron el permiso para explotar un locutorio, dos años antes".
La denuncia expuesta por Borrelli destaca también que el trámite de habilitación para que Ciro James pudiera poner en funciones en el ámbito porteño a una empresa de seguridad privada recayó en las manos del por entonces director general de Servicios de Seguridad Privada, Marcelo Martínez.
Sobre Martínez, el legislador del PRO expresó que ?este obediente ex funcionario, hoy es quien instruye los sumarios administrativos, nada más y nada menos, que para Aníbal Fernández, jefe de Gabinete de Ministros de la Nación?.
?¿Y quién era el superior de Martínez, que debía supervisar su trabajo? Claudio Suárez, en ese momento, subsecretario de Seguridad Urbana, hoy asesor del bloque ibarrista en esta Legislatura y funcionario del área de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior de la Nación, que encabeza Florencio Randazzo?, remarcó.
Y la denuncia centró el vínculo entre James e Ibarra en una etapa complicada de la gestión del ex Jefe de Gobierno. ?Ciro Gerardo James, para ese entonces y de acuerdo al CV que está en la causa, un especialista en escuchas telefónicas, un agente de inteligencia de la Policía Federal Argentina, es casualmente favorecido por la administración ibarrista en el momento más caliente del proceso de juicio político para lucrar con una agencia de seguridad privada, que no tenía objetivos declarados ni personal de vigilancia alguno. Aníbal Ibarra cae el 7 de marzo de 2006, y Ciro Gerardo James, tan sólo dos semanas después, el 23 de marzo, se deshace de sus acciones y abandona la empresa?, describió Borrelli.
Finalmente, y tras señalar el interés del bloque PRO de sumar estos nombres y el del ex subsecretario de Gobierno de la Ciudad, Diego Gorgal, a la lista de testigos, Borrelli sostuvo: ?Como diputados de esta comisión, podemos seguir citando testigos que ya declararon en la causa judicial para escuchar lo que ya hemos leído o escuchado mil veces, e incluso podemos hacer la parodia de ir a Marcos Paz para tomarle declaración a dos personas que están detenidas. O podemos transitar esta nueva línea de investigación, porque la verdad está mucho más cerca de lo que muchos creen. Los que no se animen a transitarlo, lamentablemente, quedarán implicados por omisión en esta maniobra de encubrimiento que se va develando?.