Artaza se quiere anotar
Tal como anticipó NOTICIAS URBANAS, el 17 de agosto fue publicada en el Boletín Oficial y en los principales diarios del país la convocatoria para elegir al Defensor del Cliente Bancario. La novedad es que, entre los candidatos, figurará el cómico Nito Artaza, quien se inscribirá la semana que viene en el registro de postulantes.
La iniciativa, nacida al calor del corralito, apunta a crear una figura que asista a los ciudadanos en cuestiones vinculadas con la actividad bancaria y fue presentada por el ex diputado Pablo Caulier e impulsada por la ahorrista y diputada porteña Sandra Bergenfeld (Cambiemos Buenos Aires) en diciembre de 2004.
En diálogo con esta agencia, Artaza reconoció su intención de presentarse como candidato. "Si bien yo soy cuarto en la lista de candidatos a diputados nacionales de la UCR, me parece muy importante instalar este tema. Diariamente recibo quejas por problemas con las tarjetas de crédito y varias cuestiones relacionadas con los bancos, por lo que me parece muy interesante esta posibilidad", expresó.
Y agregó: "Teniendo en cuenta lo que pasó en el 2001 con el corralito bancario y lo que puede volver a pasar, me sentiría muy honrado de poder defender oficialmente a las personas con esta problemática".
La candidatura de Artaza, así como la de todos los postulantes, debe ser respaldada por dos legisladores. En ese sentido, cuenta con el aval de Sandra Bergenfeld, para quien es "un orgullo", según sus palabras, apoyarlo. El otro respaldo podría provenir de Roberto Vázquez, dado su origen radical.
A su vez, la defensora del Pueblo porteña, Alicia Pierini, argumentó que no es necesario crear esta nueva figura. "La Defensoría del Pueblo ya cuenta con un área para ese tema, del cual se encarga también Defensa del Consumidor", afirmó Pierini.
Por otra parte, en la convocatoria publicada no se menciona la especialidad bancaria. A lo cual se suma un factor político muy importante: hay legisladores que no pueden aspirar a su reelección, ya sea por no haber encontrado un espacio político que los incluya o porque se trata de su segundo mandato consecutivo, por lo que no pueden volver a ser candidatos. Por esa razón, circula la teoría de que el cargo de Defensor del Cliente Bancario tendría como fin ser un premio consuelo para quienes no pueden ambicionar a ocupar cargos electivos.