Melillo: "Kirchner prefiere a Macri antes que a Carrió"
“Si el Gobierno nacional fuera realmente progresista no debería tener en el Ari a su principal adversario”, disparó Fernando Melillo, legislador porteño y presidente del Ari en Capital, en esta entrevista con NOTICIAS URBANAS, poco después del congreso metropolitano en el que se fijaron los lineamientos generales de la campaña que llevará adelante Lilita Carrió en las elecciones de octubre, donde encabezará la lista diputados nacionales.
“La clave será que logremos que la ciudadanía y quienes comparten nuestros valores entiendan que lo que va a estar en juego en la elección de octubre es si nos resignamos a un PJ hegemónico y a una pseudo oposición funcional, atomizada e impotente, o si por el contrario plantamos una verdadera oposición”, apuntó el arista.
También aseguró que estas elecciones serán “muy importantes porque van a marcar una impronta de cómo va a hacer la etapa post (Aníbal) Ibarra en la Ciudad”.
NOTICIAS URBANAS: Esta semana, el kirchnerismo lanzó su campaña y quedó claro en el acto de Obras que utilizará, por ejemplo, la figura de Cristina Kirchner para nacionalizar la elección, ¿cómo lo evalúa?
FERNANDO MELILLO: Está muy claro que el Gobierno le asigna a la Provincia de Buenos Aires y a la Ciudad una importancia muy grande, y que va a poner todo tipo de recursos en juego, operaciones mediáticas incluidas para desprestigiar al Ari y a sus dirigentes, entre otras cosas
En Obras quedó claro el peso que tiene el aparato. Juntar un miércoles 5 mil personas, digamos que no fueron caminando ni en colectivo. Basta ver el nivel de afiches para el evento, para darse cuenta que hay mucho recurso económico, mediático; hay mucho show. Este es un Gobierno que apela a lo mediático, y que sostiene un discurso que se contradice todo el tiempo con los hechos.
Por otra parte, para despretigiar al Ari, tratarán de instalar el viejo latiguillo de que sólo sabemos denunciar y no tenemos propuestas.
N U: Pero, Melillo, también se cuestiona a Lilita por ser hegemónica, personalista y hasta autoritaria puertas adentro de su partido
F M: A ver, vamos por partes. Yo he compartido con Carrió varios espacios; lo que es cierto es que ella tiene un liderazgo intelectual y político muy fuerte, pero es una mujer que discute las cosas. A veces, las discusiones entre nosotros ha durado tres o cuatro horas. En ese contexto, jamás escuché a Lilita decir: ‘soy la presidente y esto se hace así’. Para nada. Ahora, evidentemente también tiene mucha autoridad moral, además es intuitiva y sobre todo tiene una relación fuerte con la sociedad, que es quien le da los votos. Todo eso, puertas adentro, obviamente tiene su peso.
Ahora, yo que he militado en el peronismo veinte años y en el Frente Grande, diez, le aseguro que Carrió no tiene nada de autoritaria comparada con dirigentes de esos otros partidos que le menciono.
N U: Otro cuestionamiento es que, con esta oposición férrea a Kirchner, Carrió le está haciendo el juego a la derecha
FM: Hacerle el juego a la derecha (piensa).... ¿A qué derecha?
N U: Bueno, a Macri, a López Murphy, a sectores económicos que atacan a Kirchner por derecha...
FM (Interrumpe, molesto): A ver…Desde el Gobierno, antes de Cromañon, hubo una operación mediática que incluía unas encuestas absolutamente dibujadas donde ganaba Macri en la Ciudad. A tal punto eran dibujadas que el medio que lo publicó aclaraba que era una información difundida por el Gobierno nacional para no quedar pegado.
A mí no me cabe duda que el Gobierno quiere ganar acá, pero si tuviera que elegir ¿hay alguna duda que lo prefiere a Macri antes que a Carrió?
N U: ¿Por qué lo dice?
F M: A mi me queda claro que si el gobierno, de verdad, quisiera ir en un rumbo de centroziquerda, no tendría que intentar destruirnos o cooptar a nuestros dirigentes ofreciéndoles cargos, como ha ocurrido al principio de este Gobierno. Decir que porque queremos ser oposición, le hacemos el juego a la derecha, es una falacia. Más bien es al revés.
El kirchnerismo hace que parezca que todo el que se le opone sea de derecha para que parezca que ellos son progresistas: es un juego de simulaciones.
Si el Gobierno fuera realmente progresista, no debería tener en el Ari a su principal adversario.
N U: ¿Cómo evalúa la situación actual de Aníbal Ibarra y la institucional de la Ciudad?
FM: Ibarra se viene equivocando desde hace mucho tiempo. Se equivocó cuando, en vez de apostar a la construcción de una coalición nueva, como Fuerza Porteña, fue a una alianza con la transversalidad y con el PJ. Eso sesgó el modelo y, desde luego, audacia política de su gobierno.
N U: A ver, déme un ejemplo de esa falta de audacia, según usted lo describe
FM: Un ejemplo fue no haber impulsado la ley de comunas, como hubiera correspondido a una gestión transformadora. Claro que la ley de comunas no salió sólo por un problema de Ibarra sino porque los partidos porteños que tienen muchos legisladores no tenían en claro cómo les iba a ir en la feria, en las elecciones de 2005, y no querían correr riesgos.
A mí me gustaría saber si alguna vez, algún político, se va a bancar actuar en función de principios.
El macrismo, por ejemplo, no sabía si iba a tener el tener el “tractor” principal de votos, si es que había elecciones de comunas, porque aún no saben si (Mauricio) Macri va a jugar o no en Capital.
Aún así, Ibarra podría haber tenido la audacia, que no tuvo, para impulsar el proceso de las comunas, y en la Legislatura hubiera ese proceso hubiera sido imparable.
N U: Disculpe, me estaba enumerando los errores de Ibarra, según su criterio
FM: Le decía que el primer error fue volcarse a la transversalidad, y así terminó. Y luego, la tragedia de Cromañon lo deja en una debilidad política tal que empieza a cometer un error tras otro.
El primero fue haber demorado tanto en venir a hablar con los legisladores permitiendo, incluso, un largo debate sobre si había que interpelarlo o no. Eso hizo que la situación se politice mal dando lugar a esa política de buitres sobre la tragedia, que nosotros denunciamos.
El segundo error es haber traído a Juanjo Alvarez, un macrista-duhaldista. Evidentemente, para Ibarra, cualquier alianza es buena con el poder.
Y el tercer error es fue convocar el referéndum porque, igual que Macri, se trató de echar mano a un recurso para obtener un rédito político. Intentó usarlo para relegitimarse.
N U: ¿Está agotado Ibarra?
FM: No, yo no analizo la política así. El proyecto Frente Grande está agotado hace mucho; la transversalidad no existe, es una mentira. Y respecto al destino personal de un hombre joven, decir que está agotado, no me parece.
N U: ¿Y a la gestión qué nota le pone?
FM: Regular; digamos que un 5.