Publicado: 06/12/2008 UTC General Por: Redacción NU

Una pareja muy despareja

La historia del progresismo porteño que lidera el ex jefe comunal Aníbal Ibarra y la posición solitaria de la legisladora Gabriela Cerruti parece desembocar en la imposibilidad de una alianza electoral con los K porteños.
Una pareja muy despareja
Redacción NU
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Para un observador desprevenido, la situación se puede emular a la de una pareja que nunca llega a un encuentro feliz. Así podría ser definida la relación conflictiva que vive el progresismo capitalino con el kirchnerismo, en vistas a una posible alianza para las legislativas del 2009. Por un lado está el armado que lidera el ex jefe comunal Aníbal Ibarra a través de su agrupación, Diálogo por Buenos Aires, que a pesar de contar con el apoyo del ex hombre fuerte del gabinete, Alberto Fernández, no suma más que lo que hay; y por el otro, la actitud solitaria de la legisladora kirchnerista Gabriela Cerruti. Pero después de la caída en desgracia del Tío Alberto, la posibilidad de una alianza parece cada vez más lejana, teniendo en cuenta los dichos de Víctor Santa María, que luego de reunirse en Olivos con el ex presidente Néstor Kirchner, afirmó "nuestro límite es Ibarra". En esa misma línea se ubica el diputado porteño Juan Manuel Olmos, alineado en el poderoso Sindicato de Encargados de Edificios (SUTERH), liderado por Santa María, con sus guiños a Jorge Telerman y su insistencia para que sea el candidato del oficialismo en los comicios del año que viene.

"No veo ninguna posibilidad de alianza con el peronismo oficial de la Ciudad para las legislativas del 2009. Aunque nuestro espacio propicia las uniones y estamos hablando con varios sectores del peronismo y hasta del kirchnerismo, ninguno pertenece al PJ Capital", le manifestó Aníbal Ibarra a NU al ser consultado sobre la posibilidad de un acuerdo entre esos sectores, en la actualidad distanciados. Pero fue Cerruti quien llegó más lejos al contradecir al propio Kirchner sobre el tan mentado límite: "A veces el jefe también se equivoca".

La legisladora, cercana a los organismos de DDHH que lidera desde el CELS el periodista Horacio Verbitsky, apoyó a Telerman en su intento de llegar a la Jefatura de Gobierno y luego se volcó al kirchnerismo, apoyando al postulante oficial, el sociólogo Daniel Filmus cuando tuvo que disputar el ballottage frente al capo de Propuesta Republicana (PRO), el actual alcalde Mauricio Macri. Para sus enemigos, lo que dice Cerruti es lo que piensa el Tío Alberto en la intimidad y se calla para no enfrentarse públicamente con el matrimonio presidencial.

EL JUEGO

Pero hubo más. Cerruti, sin lugar definido en el mundo político, se animó a contrariar al ex presidente, asegurando que el límite de alianzas del oficialismo nacional debía ser "Aldo Rico", haciendo referencia a la ayuda que recibió el ex carapintada del operador K, Carlos Kunkel, para recuperar el poder en la Intendencia del partido bonaerense de San Miguel.

El armado de Ibarra, que se olvidó de una alianza con el kirchnerismo y con lo que pueda mover el Tío Alberto, va por otros rumbos. "Sobre los dichos de Santa María sobre que el límite debo ser yo, prefiero no opinar, y en cuanto a las actividades de Alberto Fernández, no lo veo por el momento haciendo política en la Capital Federal. Creo que Diálogo por Buenos Aires debe estar abierto a las uniones electorales, pero es fundamental que vaya con candidatos propios a las legislativas del 2009, en el marco de un amplio espacio multipartidista y multisectorial", aseguró Ibarra al ser interrogado por este semanario. Cerruti, quien de a ratos está más cercana a Ibarra, mantiene con la legisladora Gabriela Alegre una vieja disputa en relación al tema de derechos humanos. La propia Alegre le habría dicho a sus íntimos que si la ex periodista se les une, ella se baja.

A pesar de los intentos de Noticias Urbanas por dialogar con Alegre, la diputada porteña se negó a opinar. Ante posiciones tan encontradas, lo más probable es nada. Los dichos públicos agrandan la brecha y suben la intensidad de los choques. Sin el poder del Tío Alberto y con la negativa de sumar al ibarrismo, Santa María, Jorge Telerman, Guillermo Oliveri, Juan Pablo Schiavi, Olmos y Claudio Heredia, intentan sintonizar la frecuencia que por estos días emite la Casa Rosada. El resto es literatura y humedad.


(PUBLICADO ORIGINALMENTE EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS Nº 165, DEL 04/12/08).

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