Publicado: 22/11/2004 UTC General Por: Redacción NU

Enríquez: "No estoy en contra de la educación sexual"

El diputado Jorge Enríquez criticó el proyecto de educación sexual presentado por Ana Suppa y defendió dos propuestas suyas sobre el tema. Una plantea la creación de un taller de educación sexual para padres. La otra, que las escuelas soliciten la conformidad de los padres en la elaboración de los contenidos y la metodología de enseñanza
Enríquez: "No estoy en contra de la educación sexual"
Redacción NU
Redacción NU

El diputado porteño Jorge Enríquez se manifestó sobre el tema de educación sexual para niños y adolescentes en la Ciudad de Buenos Aires.

"No estoy en contra de la educación sexual", dijo. Y aclaró: "Mi propuesta de talleres para padres consiste en rescatar el ámbito principal de la educación de un niño que es la familia. Nadie puede discutir esto. Ahora bien, nunca consideré que la educación sexual no deba dictarse en las escuelas, de hecho la misma ya se viene dando en muchos establecimientos educativos, religiosos y laicos, desde hace largo tiempo. Ejemplo de ello es que, hace ya 40 años, en un colegio estatal y laico como es el Colegio Nacional Buenos Aires, yo mismo recibí educación sexual".

"Hay que educar sexualmente, desde la familia, como también en la escuela. Pero es un absurdo reducir la educación sexual al uso de un preservativo para no contraer SIDA, o para que las menores no queden embarazadas. La sexualidad de la persona tiene una dimensión compleja, que mira el núcleo íntimo de la persona, y por ello su abordaje debe realizarse con un contenido transversal, presente y abarcativo de las diferentes disciplinas de la currícula del nivel medio, tales como biología, psicología, formación ética y formación religiosa, de acuerdo al ideario y al proyecto educativo institucional de cada comunidad", indicó el legislador.

"Sin embargo -añadió-, el proyecto de educación sexual de la diputada (Ana) Suppa dice literalmente: "la norma propuesta es una ética civil mínima en educación sexual, constituida por un conjunto de principios básicos, compartidos por el cuerpo social cuyo interjuego determine qué es lo permisible y qué no lo es en el campo de la educación sexual". ¿De dónde surge que esos principios son "compartidos por el cuerpo social"? ¿A cuántos padres les preguntaron si desean que a sus hijos les enseñen, por ejemplo, "orientación sexual", "masturbación", "erotismo", "sexo compartido", o "negociación sexual", como lo sostiene en uno de sus artículos?"

Asimismo agregó que "es inaceptable que mediante la construcción cultural relativista de la "perspectiva de género" se pretenda educar a nuestros hijos diciendo que "la sexualidad cambia según la edad y las personas". Mediante este pensamiento, quieren enseñarles a los niños que pueden elegir entre la heterosexualidad, la homosexualidad, la transexualidad y la bisexualidad".

Luego disparó: "Frente a esta propuesta aberrante de educación sexual antinatural, desprovista de valores éticos, y excluyente de la familia, he presentado, primero con el diputado Juan Carlos Lynch, y después con él mismo y con el diputado Santiago De Estrada, y en ambos casos acompañados por una gran cantidad de diputados, dos proyectos de ley complementarios. El primero es el de 'talleres de educación sexual para padres', el cual tiene por objeto capacitar a los padres para que ellos mismos les brinden a sus hijos la necesaria información sobre el tema, en el marco de sus valores. El segundo proyecto de ley presentado apunta a reglamentar la educación sexual en las escuelas. El texto del mismo, a diferencia del proyecto de Suppa, dice claramente que 'las instituciones educativas deberán informar a los padres de los alumnos, acordar y recibir la conformidad de ellos acerca de las modalidades, contenidos y metodologías que se emplearán para cumplir con los objetivos de la ley'".

"De esta manera, unificamos el discurso de la escuela con el de los padres, y las respuestas de los docentes estarán en conformidad con el derecho preferente de los padres a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos, de acuerdo a sus preferencias y convicciones, establecido por el artículo 264 del Código Civil, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Pacto San José de Costa Rica", finalizó Enríquez.

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU