“Vamos a refundar el Estado porteño"
?Hay que jubilar a la década del setenta?, lanza el legislador de Proyecto Sur, Rafael Gentili, en la contra de NU mientras explica que no se puede seguir haciendo política con la ?concepción de la derrota (de los setenta) detrás?.
Es la misma frase ?impactante, por cierto? que le sirve para discutir la hipótesis, extendida en la política y en el ciudadano común (sobre todo en las franjas progresistas), de que el kirchnerismo es la máxima izquierda que la sociedad argentina puede tolerar hoy. Hipótesis que pondría a Pino Solanas y su fuerza en una posición de control legislativo, pero no de gestión.
Es un operador del economista Claudio Lozano. De hecho, fue su jefe de campaña cuando, en 2007, éste se postuló para disputar la jefatura porteña. De su mano entró a la política, después de haber militado en la CTA desde su profesión: Gentili es abogado.
Preside en la Legislatura la comisión de Descentralización y Participación Ciudadana, un espacio institucional que tiene a su cargo darle impulso político a la creación de las comunas. ?A Macri no le interesan las comunas; es más, dijo claramente que no van a funcionar. Pero, por suerte, confiamos en que el Tribunal Superior le ponga presión al Ejecutivo?, dice.
Por lo pronto, la elección que descentralizará el poder porteño ya tiene fecha fijada: el 5 de junio de 2011.
?Cuando ganó las elecciones internas Ricardo Alfonsín, se habló de una posible alianza, en el plano nacional, de Proyecto Sur con los radicales, ¿lo ve posible?
?Me cuesta ver la política en esos términos. Además, me resulta difícil separar la Nación de la Ciudad. La idea de una alianza electoral debe venir sustentada por acuerdos políticos cotidianos, así se van realizando las alianzas para que sean eficaces a la hora de gobernar, y no meros acuerdos sobre el filo de cierre de listas. Todos sabemos cómo termina eso. Desde ese lugar, nuestras coincidencias son con el campo nacional y popular. Más que con el radicalismo, te diría que con sectores del kirchnerismo, el sabbatellismo, peronistas y también radicales. Esto último lo digo a título personal.
?¿Lo aclara porque hay tensiones por las alianzas dentro de su fuerza?
?No, no hay tensiones sobre cómo armar la estrategia política, sino, quizá, visiones distintas o matices para ver la coyuntura.
?Volviendo a la UCR ¿cómo evalúa el surgimiento de este nuevo e inesperado liderazgo?
?Muy positivamente. Creo que, en estos 27 años de democracia, la gente ha madurado y lo que vimos fue una derrota de los aparatos. Más allá del apoyo de los aparatos, la gente votó a quien le parecía el candidato más potable. Es decir, ya no es tan fácil engañarla. Eso es alentador. Como dice (Víctor) De Gennaro: ?El pueblo está para más?. También podemos leer este resultado como las dificultades que sigue teniendo el sistema político con la representación; la crisis de representación sigue existiendo porque es claro que las cúpulas partidarias aún no pueden ordenar la vida interna de los partidos.
?Ya que mencionó la frase de De Gennaro, hay una idea bastante extendida de que el kirchnerismo es la máxima izquierda que la Argentina puede tolerar hoy, ¿qué lugar le quedaría, entonces, a Proyecto Sur?
?No comparto para nada esa idea, y te digo: hay que jubilar a la década del setenta. Porque esa idea surge y se ancla en los traumas de una derrota del campo popular, en los setenta, que es necesario superar y dejar atrás. Este gobierno está tomando medidas que, en los ochenta, nos hubieran parecido imposibles. Y el pueblo las banca. La Ley de Medios es un buen ejemplo. También, le bancamos a este Gobierno cosas que jamás hubiéramos tolerado de Alfonsín.
?¿Por ejemplo?
?El escandaloso favoritismo hacia las empresas mineras y petroleras. O el acuerdo con la burocracia sindical.
?Por lo que dice, no se limitarán, entonces, a ser una oposición tirapiedras. ¿Está diciendo que se preparan para gobernar?
?Absolutamente, y discutimos esto que planteás: hasta dónde podemos llegar. Somos una oposición que se prepara para gobernar, por eso no podemos limitarnos a tirar piedras, ya que eso se nos volvería en contra a la hora de gobernar nosotros. ¿Cuál es el plan? Refundar el Estado porteño.
?Suena un poquito grandilocuente la idea, ¿por qué todos quieren refundar la política o el Estado? ¿No hay alguno que quiera continuar algo, una política de Estado, quizá?
?Es que, en primer lugar, éste es un Estado cooptado por las corporaciones; entonces, hay que democratizarlo. Y está diseñado institucionalmente para que el jefe porteño se ocupe de las plazas y los baches, que es lo que hace. Ese hecho le impide ponerse al frente de un diseño de la Ciudad; le impide dejar de ser un intendente para pasar a ser un gobernador. Y esta ciudad hace décadas que no se piensa a sí misma en un sentido estratégico. ¿Vos lo viste a Scioli hablar de los baches?
?Cuando dice que el Estado está cooptado por las corporaciones, ¿a qué se refiere? ¿Nos puede dar ejemplos?
?¡Cómo no! Tenemos, por un lado, los permisos indiscriminados para la construcción de torres, en detrimento de una política de viviendas para los que menos tienen. En Capital hay muchísima gente que carece de vivienda. Sin embargo, se privilegia el negocio inmobiliario y se abdica de la regulación del Estado, en beneficio claro de la corporación de la construcción. Con la salud sucede algo similar. El Ejecutivo vetó la producción pública de medicamentos, resignando un abaratamiento de los costos de los productos, en favor de los laboratorios. Y finalmente, en la educación se privilegian los subsidios en el ámbito privado, cuando en las escuelas públicas falta el gas. Y no te digo nada de la corporación de la seguridad porque Macri ha incorporado a una parte de ella, expulsada de la Federal, a las filas de la Metropolitana.
?Se refiere al affaire de Palacios.
?Y a quienes quedaron. A Barúa, por ejemplo, que, está claro, es de la misma calaña.
?Hace años que la política discute el tema de las comunas, pero la gente no tiene la menor idea de qué se trata, a pesar de que esa descentralización puede ser muy importante para los ciudadanos porteños, ¿no se siente un poco responsable de esa falta de motivación ciudadana?
?No, porque el máximo responsable de esa falta de motivación es el jefe porteño, que ya reconoció, al menos en la intimidad, que las comunas no van a funcionar. Macri no las quiere, eso es claro. Por suerte, la Justicia le ha dado una serie de obligaciones que monitorearemos que cumpla. La difusión del tema es una de ellas.
?¿Y por qué, según usted, Macri no las quiere?
?Porque es un diseño que lo obligaría a asumir un rol más cercano al de gobernador que al de intendente. Debería ocuparse de cosas más trascendentes que las plazas y los baches; y para eso hay que hacer política, en una zona tan compleja como es el AMBA. Y además, trabajar mucho más. Dos cosas que, al parecer, a Macri no le gustan.