Publicado: 07/06/2011 UTC General Por: Redacción NU

Carlos Vladimiro Corach en su salsa

En el Auditorio de UCES, con un salón repleto, el ministro del Interior del ex presidente Carlos Menem, Carlos Corach, presentó un libro en el que repasa sus 18.885 días en la política.
Carlos Vladimiro Corach en su salsa
Redacción NU
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Haciendo especial hincapié en el consenso como método de construcción de política, se definió como un animal político, esos que piensan en cómo avanzar las 24 horas de día. Habló de adversarios, "nunca de enemigos", dio por natural que ?todos pensemos diferente y que peleemos luchando por nuestras convicciones y es normal que tratemos de ganar la discusión y no de perderla. Pero también hay que entender que uno no esta solo y se logra llegar hasta el lugar posible en cada hecho político, hay que actuar con reponsabilidad en la democracia?.

Al auditorio de la Univeridad UCES asisitieron entre otros a la presentación del libro de Carlos Corach, personalidades y dirigentes como Jorge Asís, Eduardo Menem, Rodolfo Barra, Julio Bárbaro, Ana Kessler, Jorge Domínguez, Monseñor Jorge Casaretto (su compañero de banco en el Nacional Buenos Aires) Alicia Pierini, Alberto Iribarne y su familia, su mujer Juanita y sus hijos, Andrés, Máximo que será candidato a jefe comunal en la comuna 14 de Palermo y Hernán quien continúa a frente de estudio familiar de la calle Belgrano.

Flanqueado por el dueño de casa y el de la editorial, Corach afirmó que ?es un libro que repasa esencialmente episodios políticos en los cuales participé con distintos grados de responsabilidad, desde los más modestos hasta los de mayor jerarquía?, detalló. Además habló que no se le hubiera ocurrido nunca hacer política por lo cargos y que ?de hecho ocupé cargos en el estado 14 años e hice política más de 50? sostuvo.

Carlos Corach integró la comitiva peronista que recibió a la Comisión de Derechos Humanos de la OEA en pleno Proceso de Reorganización Nacional en 1979 y estuvo relacionado siempre con el peronismo de la Ciudad de Buenos Aires. Su relación territorial al distrito empezó con una unidad básica que tuvo con "Castrito" en "la 11" desde hace casi cuarenta años y que todavía perdura, sin haberse cerrado nunca, incluso en la dictadura.

Amante del bipartidismo, de formación marxista inicialmente, abrazó al peronismo no sin antes ir formándose con dirigentes de todos los partidos políticos democráticos, principalmente del radicalismo pero también del socialismo y otras raíces del arco democrático.

Firme defensor de las clases populares siempre focalizó el conflicto ideológico de avance y desarrollo en los sectores medios, por lo que le costó hacer pie en el mundo de los intelectuales y la cultura. Sin embargo hoy es respetado su pensamiento en el mundo y da cátedra en Europa adónde residió buena parte de estos últimos años.

Su sello quedó plasmado socialmente por las conferencias de prensa que brindó en la puerta de su casa durante años en el lapso que fue ministro del Interior en los 90. La estrecha relación que construyó con los periodistas le dio un halo de amante de la libertad de expresión que no era precisamente los adjetivos con los que la prensa trataba a los gobernantes en aquella época y en todas en general.

18.885 días de política, visiones irreverentes de un país complicado es el título que eligió Corach para reflejar todos los hechos políticos de los cuales fue partícipe, pasando por el que él mismo eligió como el más trascendente: la reforma de la Constitución de 1994.

?Yo fui uno de los negociadores del acuerdo para la reforma y además fui presidente de la comisión redactora?, recordó como introducción a uno de los capítulos más extensos del libro que saldrá a la calle bajo la edición de Editorial Sudamericana. Corach reflexionó que el texto aprobado ?es excelente?.

?Obviamente que aún es una Constitución muy joven como para evaluar qué influencia tuvo en la historia argentina, pero ha incorporado aspectos muy importantes que el texto de 1853 carecía. El hecho fundamental es que por primera vez se logró sancionar una Constitución de consenso entre la mayoría de la población y, principalmente, entre los dos partidos más importantes del país?, recordó.

Corach -de excelente relación con la oposición- fue el principal operador designado por el entonces presidente Menem para negociar con la Unión Cívica Radical el acuerdo que permitió avanzar hacia la Convención Constituyente de 1994. Aquella negociación es recordada como el ?Pacto de Olivos?, en alusión a la casa del por entonces canciller Guido Di Tella, y no por la residencia presidencial como erróneamente se suele confundir.

?Muchos piensan en la palabra `pacto? como demoníaca cuando en realidad fue una manera excelente de resolver una controversia importante que dejó satisfecha a todas las partes y el padre funacional de aquel consenso? afirmó parado en el estrado frente a la gente desde donde habló impecablemente trajeado con corbata celeste.

?Hasta aquel entonces las constituciones las hacían los vencedores en campos de batalla. Por ejemplo, en 1853 la sancionaron quienes vencieron en Caseros; en 1960 fue la provincia de Buenos Aires la que se impuso; en 1949 se introdujo una Constitución impuesta por el Partido Justicialista, sin consenso; y la de 1957 fue un texto impuesto por el gobierno militar?, finalizó Corach.

El padre de los acuerdos importantes se dice retirado pero la procesión va por dentro. "Colaboro con todo aquél amigo que me lo pida por el bien del país" se engaña ante los presentes. Sigue siendo una usina de ideas transformadoras y democráticas entre algunos de los principales líderes del país. Sigue siendo, claro está, Carlos Vladimiro Corach.

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