Publicado: 24/05/2010 UTC General Por: Redacción NU

La Bohéme, de Giacomo Puccini

Esta fue la ópera con la que Giacomo Puccini se consagró definitivamente como un gran compositor lírico. En parte, refleja sus vivencias cuando estudiaba en el conservatorio de Milán, donde compartió habitación con Pietro Mascagni.<br /> El libreto se basa en &quot;Escenas de la vida bohemia&quot;, una novela de Henry Murger. El libreto fue escrito por Luigi Illica y Giuseppe Giacosa. La Bohème se estrenó en el Teatro Regio de Turín el 1º de febrero de 1896.
La Bohéme, de Giacomo Puccini
Redacción NU
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Primer Acto
Transcurre en París, en la víspera de Navidad de año 1830. En su desván, el pintor Marcello y el poeta Rodolfo intentan calentarse quemando las páginas de un libro, porque no tienen dinero para comprar leña.

Allí viven junto a sus compañeros -Colline, un joven filósofo y Schaunard, un músico que ha conseguido trabajo y trae la comida, el combustible y algún dinero. Pero mientras se encontraban celebrando su inesperada fortuna, el casero, Benoit, llega para cobrar la renta.

Para distraerlo le ofrecen un poco de vino y le piden que les cuente acerca de sus amoríos, pero cuando lo hace lo echan de su pieza, simulando indignación.

Luego, los amigos salen a celebrar a un café cercano llamado Momus. Rodolfo promete unírseles pronto, pues debe quedarse en casa a terminar de escribir un artículo. De repente, alguien llama a la puerta: es una vecina, Mimì, que le dice que su vela se ha apagado con el viento.

Rodolfo le ofrece un poco de vino y, cuando ella se encuentra un poco mareada, él enciende su vela y la ayuda hasta la puerta. Mimì se da cuenta de que ha olvidado sus llaves, y mientras ambos las buscan, sus velas se apagan. A la luz de la luna, el poeta toma la mano temblorosa de la joven y le cuenta sus sueños.

Luego, ella le relata acerca de su vida solitaria, en la que se dedica a bordar flores y aguardar la primavera. Atraídos mutuamente, Mimì y Rodolfo salen hacia el café.

Segundo Acto

En medio del griterío de los vendedores ambulantes, Rodolfo le compra a Mimì un sombrero cerca del Café Momus, antes de presentarla a sus amigos. Al llegar, se sientan todos juntos y ordenan algo para cenar.

Mientras un vendedor de juguetes, Parpignol, pasa cerca de allí, rodeado de niños, la ex novia de Marcello, Musetta, entra tomada ostentosamente del brazo de un anciano ricachón llamado Alcindoro.

De todos modos, coquetamente, con el fin de recuperar la antención del pintor, canta un vals acerca de su popularidad. Luego comienza a quejarse de que sus zapatos le aprietan, por lo que Musetta envía a Alcindoro para que vaya a buscarle otro par de zapatos.

Cuando éste parte, ella cae inmediatamente en los brazos de Marcello y salen juntos, uniéndose a un grupo de soldados que están en un desfile. De esta manera, Los Bohemios dejan que sea Alcindoro quien pague la cuenta a su regreso.

Tercer Acto

En las nevadas afueras de París, un funcionario de aduanas deja entrar a una granjera a la ciudad. Dentro de una taberna se pueden oír los gritos de Musetta y de un grupo de parranderos.

Mimì va hacia ella para que le diga el lugar adonde se mudaron Marcello y Musetta. Cuando el pintor emerge, ella le cuenta sus sufrimientos acerca de los constantes celos de Rodolfo. De repente, Mimì escucha venir a Rodolfo, que se había quedado dormido en la taberna y se esconde de él.

Marcello piensa que la joven se ha marchado. El poeta le cuenta que se quiere separar de su mujer. Para empeorar la situación, le dice que Mimì está muriendo a causa de una enfermedad, que empeora cada vez más, debido a la pobreza que ambos comparten.

Desesperada, Mimì aparece torpemente para impedir la despedida de su esposo, mientras que Marcello regresa a la taberna para investigar las risas estridentes de Musetta. Mientras Mimì y Rodolfo recuerdan su felicidad, Musetta y Marcello discuten dentro de la taberna. El pintor y su amante se pelean, pero Mimì y Rodolfo deciden permanecer juntos hasta la primavera.

Cuarto Acto

Algunos meses después, Rodolfo y Marcello lamentan su soledad en el desván, mientras Colline y Schaunard traen una escasa pitanza. Los cuatro se ponen a bailar, lo que desencadena una pelea fingida.

La parranda se acaba cuando Musetta irrumpe en la habitación diciendo que Mimì está en el piso de abajo, demasiado débil para subir a verlos. Rodolfo corre hacia ella y Musetta les cuenta como Mimì ha rogado que lleven junto a su amor antes de morir. Enseguida Marcello sale junto a Musetta para vender sus escasas joyas para comprar medicinas y Colline hace lo mismo con su preciado abrigo.

Solos, Mimì y Rodolfo rememoran sus primeros días juntos, pero ella comienza a toser. Cuando los otros regresan, Musetta le da a Mimì una pequeña estufa para que caliente sus manos, mientras ruega por su vida. Mimì muere discretamente y cuando Schaunard descubre su muerte, Rodolfo corre a su lado gritando desesperadamente su nombre: ¡¡¡Mimí!!!, ¡¡¡Mimí!!!, ¡¡¡Mimí!!!.

Y entra en la historia de la ópera.

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