Publicado: 26/10/2026 UTC Mundo Por: Redacción NU

Triunfo de Lula: la bolsa de San Pablo reabrió pero se hunde y subió el dólar

La Bolsa de San Pablo activó el “circuit breaker” ante una caída del 10%, mientras el real caía con fuerza frente al dólar.
Triunfo de Lula: la bolsa de San Pablo reabrió pero se hunde y subió el dólar
Redacción NU
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La Bolsa de San Pablo suspendió temporalmente sus operaciones este lunes, aunque luego reabrió luego de que el principal índice bursátil de Brasil, el Ibovespa, registrara una caída del 10% en la apertura de los mercados. La medida se activó mediante el mecanismo de seguridad conocido como circuit breaker, que interrumpe las negociaciones ante movimientos extremos de los precios. El episodio se produjo tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva y generó fuertes turbulencias en los mercados financieros brasileños.

La interrupción se extendió durante 30 minutos y fue confirmada por B3, la entidad que administra la bolsa brasileña. Antes de la suspensión, el operador había ampliado los límites diarios de negociación de los contratos de futuros vinculados al índice bursátil, el dólar y las tasas de interés, con el objetivo de responder al incremento de la volatilidad. La abrupta caída reflejó la reacción de los inversores ante un resultado electoral que no coincidió con las expectativas predominantes del mercado.

El Ibovespa comenzó la jornada con una caída del 10%, que obligó a suspender las operaciones durante media hora, algo que no ocurría desde marzo de 2020, cuando estalló la pandemia. La interrupción no consigue detener las ventas. Al reanudarse las negociaciones, el principal índice bursátil brasileño profundiza el derrumbe y pierde más del 17%, hasta tocar los 169.516 puntos.

Para encontrar un derrumbe de semejante magnitud hay que remontarse a 1992, cuando Brasil atravesaba una profunda crisis política y económica, con una inflación superior al 20% mensual y recesión que terminaría con la destitución del presidente Fernando Collor de Mello.

La reacción también es contundente en el mercado cambiario. El real se deprecia más de un 10% frente al dólar, que llegó a superar los 5,60 reales. La moneda brasileña, que había sido una de las grandes beneficiadas por las expectativas de una victoria de Flavio Bolsonaro, sufrió así un brusco cambio de tendencia. Tres semanas antes, después de la primera vuelta, el dólar había retrocedido un 4,11%, hasta los 5,001 reales.

El desplome se extiende a Wall Street, donde las principales compañías brasileñas también cotizan mediante certificados conocidos como ADR. A las 12.06 hora argentina Itaú se hunde 22,63%, Petrobras un 17,16%; Nubank un 19,49%, y Santander Brasil un 12,16%.

La presión alcanza con mayor fuerza a Bradesco que se desploma un 31,57% que es una de las entidades financieras más expuestas a las expectativas sobre la economía brasileña; la otra es XP, que pierde la mitad de su valor y se pacta 50,43% abajo del cierre previo.

El impacto también se trasladó al mercado cambiario. Durante las primeras operaciones de la jornada, el real brasileño se depreció cerca de un 12% frente al dólar, mientras que los contratos de futuros de tasas de interés experimentaron fuertes subas. La presión vendedora alcanzó además a los bonos soberanos de Brasil negociados en el exterior, con pérdidas especialmente pronunciadas en los títulos de vencimiento más lejano. La combinación de estos movimientos evidenció el deterioro de la confianza de los inversores tras los comicios.

La reacción financiera estuvo vinculada a las expectativas que se habían consolidado después de la primera vuelta electoral, cuando el candidato opositor Flávio Bolsonaro había obtenido una ventaja que alimentó las apuestas por un posible giro político hacia la derecha. Parte del mercado esperaba que un cambio de gobierno impulsara medidas de ajuste fiscal y permitiera reducir el costo del financiamiento. Sin embargo, la victoria de Lula revirtió esas previsiones y provocó una rápida salida de posiciones en activos brasileños.

A la incertidumbre económica se sumó la tensión política generada por la negativa de Bolsonaro a reconocer su derrota y su intención de buscar la anulación de los resultados electorales. Esta situación agregó dudas sobre la evolución del proceso institucional y sus posibles consecuencias para los mercados. Los inversores también mantienen la atención sobre la política fiscal del próximo período de gobierno, en un contexto marcado por el elevado endeudamiento público y las dificultades para compatibilizar el control del déficit con el sostenimiento del gasto social.

La jornada dejó en evidencia la sensibilidad de los activos brasileños frente a las expectativas políticas y económicas. La evolución del real, las tasas de interés y las acciones dependerá, en buena medida, de las señales que emita el Gobierno sobre la conducción económica y la sostenibilidad de las cuentas públicas. Mientras tanto, la suspensión de las operaciones bursátiles funcionó como una medida preventiva frente a la magnitud de las pérdidas y reflejó la incertidumbre que atraviesa el mercado financiero de Brasil.

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