Santilli refuerza su poder y se queda con áreas de Santiago Caputo
El Gobierno nacional avanzó con una nueva reestructuración en el área de comunicaciones que fortalece el poder del jefe de Gabinete, Diego Santilli. A través del Decreto 581, publicado este lunes en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei y el propio Santilli, el funcionario pasó a controlar de manera directa el Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom) y la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP). Al mismo tiempo, las empresas estatales Arsat y Correo Argentino fueron transferidas a la órbita del vicejefe de Gabinete del Interior, Gustavo Coria, uno de los dirigentes de mayor confianza del jefe de Gabinete.
La reorganización implica que esos cuatro organismos dejan de depender de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, encabezada por Darío Genua. Con la nueva estructura, Genua, identificado dentro del oficialismo con el espacio del asesor presidencial Santiago Caputo, conservará únicamente el control del Vehículo Espacial de Nueva Generación, la empresa estatal dedicada al desarrollo de tecnología espacial y lanzadores satelitales para la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). El cambio representa una significativa reducción de atribuciones para esa secretaría y un nuevo reordenamiento del esquema de poder dentro del Gobierno.
Uno de los movimientos más relevantes es el traspaso del ENaCom a la Jefatura de Gabinete. El organismo, actualmente intervenido y conducido por Juan Martín Ozores, tiene a su cargo la aplicación de las leyes que regulan las telecomunicaciones, los servicios de comunicación audiovisual y las comunicaciones satelitales. Además, administra el espectro radioeléctrico, otorga licencias y fiscaliza el funcionamiento de las empresas del sector, por lo que constituye una de las áreas estratégicas de la administración nacional. En paralelo, Santilli también asumirá la conducción política de la Agencia de Acceso a la Información Pública, responsable de garantizar el acceso a la información estatal y supervisar el cumplimiento de la normativa sobre protección de datos personales.
El decreto también dispuso que Arsat y el Correo Argentino pasen a depender de Gustavo Coria, quien asumió recientemente como vicejefe de Gabinete del Interior tras la llegada de Santilli a la Jefatura de Gabinete. Coria había acompañado al actual ministro coordinador durante su gestión al frente del Ministerio del Interior y ahora suma bajo su órbita dos empresas estatales clave. La decisión consolida el armado político de Santilli dentro del Ejecutivo y fortalece al sector alineado con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en medio de las diferencias internas con el asesor presidencial Santiago Caputo.
El cambio de dependencia de Arsat se produce además en un contexto particularmente sensible. La empresa se encuentra atravesada por una investigación judicial iniciada a partir del robo de equipamiento de la Red Federal de Fibra Óptica y ampliada posteriormente por presuntas irregularidades en contrataciones. La causa derivó en allanamientos y en la detención del expresidente de la compañía, Facundo Leal, además de otros exfuncionarios. Durante los procedimientos, la Justicia secuestró alrededor de 2,4 millones de dólares en efectivo, drogas y equipos de espionaje en propiedades vinculadas a Leal, quien dentro del Gobierno era identificado con el espacio político de Santiago Caputo y mantenía vínculos con el empresario Leonardo Scatturice.
Por su parte, el Correo Argentino también atraviesa un proceso de transformación impulsado por la administración de Javier Milei. La empresa estatal viene ejecutando un plan de reducción de personal y de gastos operativos como parte de la estrategia oficial para avanzar hacia su privatización. Con el Decreto 581, la compañía deja de depender de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología para incorporarse a la estructura política que encabeza Gustavo Coria, reforzando el control de la Jefatura de Gabinete sobre áreas consideradas estratégicas.
La reestructuración constituye uno de los cambios de mayor impacto en el organigrama estatal desde el inicio de la gestión libertaria. Mientras Diego Santilli concentra el manejo de organismos clave como el ENaCom y la Agencia de Acceso a la Información Pública, un colaborador de su máxima confianza asume la conducción política de Arsat y el Correo Argentino. El nuevo esquema también refleja un reequilibrio interno de poder dentro del oficialismo, al reducir la influencia del sector referenciado en Santiago Caputo y consolidar el peso político del espacio que responden a Karina Milei y al jefe de Gabinete.