Restituyen una placa vandalizada del puente peatonal en Colegiales
En los últimos días, la emblemática placa metálica colocada en el puente peatonal que cruza las vías del ferrocarril Mitre, a la altura de la estación Colegiales, sufrió un lamentable acto de vandalismo. La pieza, que con el paso de los meses se había transformado en un verdadero hito urbano de afecto y contención, apareció dañada, provocando la indignación y la tristeza de toda la comunidad barrial.
El hecho ocurrió de manera casi simultánea con el viaje a la Ciudad de Buenos Aires de Sol, la joven chubutense que dio origen a la conmovedora historia del lugar. Sol viaja de forma regular cada cuatro meses desde la localidad de Gaiman para realizarse sus controles médicos preventivos, luego de haber completado un exhaustivo tratamiento contra el cáncer en el cercano Instituto Alexander Fleming.
Al enterarse de lo sucedido en pleno viaje, la noticia le causó una profunda tristeza. Sin embargo, lejos de resignarse o dejar que la agresión desdibujara el sentido de su mensaje, la respuesta fue inmediata y contundente: encargó de manera particular la confección de un nuevo grabado idéntico al original, el cual fue instalado y reubicado en la estructura de hierro este mismo jueves 23 de septiembre.
Durante la tarde de esa jornada, tras difundirse lo ocurrido a través de distintos canales vecinales y medios comunitarios, decenas de personas que conocen la profunda significación de ese cruce se acercaron hasta la estación para acompañarla, abrazarla y expresarle su gratitud. La demostración presencial se vio respaldada de manera simultánea por una incesante ola de mensajes de solidaridad y aliento en las redes sociales.
En paralelo con este acontecimiento que movilizó a los vecinos, el reconocimiento institucional al cruce avanza a paso firme en el ámbito normativo de la Ciudad. La Comisión de Cultura de la Legislatura emitió recientemente un dictamen favorable sobre el proyecto de ley que busca denominar oficialmente al paso como "Puente de la Esperanza", por lo que se prevé que la propuesta sea tratada y votada en el recinto durante la próxima sesión.
El texto de la placa y el mensaje que unió al barrio
Esa dimensión oculta y sensible tomó trascendencia pública en enero de este año, cuando una fotografía comenzó a circular de forma masiva e imprevista en las redes sociales. La imagen exhibía una pequeña placa metálica cuidadosamente sujetada a los barrotes del puente por Sol, donde expresaba las palabras que conmovieron a miles de vecinos.
"¿Te cuento algo...?" y luego relata: "Durante un año de tratamiento oncológico, crucé este puente muchas veces. Cada vez que lo hacía, esperaba al tren, pedía un deseo y nos saludábamos con el maquinista. Siempre mis deseos se hicieron realidad".
La placa continúa: "En el corazón de este puente, celebré la esperanza y hoy, sana, celebro la vida. Recordá pasar por el puente y pedir tu deseo... el tren siempre responde... Aquí hay magia...". El mensaje está firmado por Sol y fue pensado como una referencia a la experiencia que había atravesado, pero también como una invitación a quienes utilizan cotidianamente el paso peatonal.
La fotografía de la placa comenzó a circular en redes sociales a comienzos de este año y permitió que la historia de la mujer y su vínculo con el puente se conocieran más allá de Colegiales.
Lo que en su origen fue pensado como una manifestación íntima de gratitud por haber superado la enfermedad, terminó desencadenando un fenómeno comunitario de alcance impensado. Decenas de pacientes, familiares, médicos y transeúntes habituales comenzaron a volcar sus propias vivencias, relatos e impresiones vinculadas a ese mismo cruce peatonal.
Para algunos, el puente representaba la recta final previa a una consulta médica decisiva; para otros, el camino de regreso a casa con la buena noticia de una remisión, o simplemente un refugio cotidiano donde tomar aire y ganar fuerzas en medio de momentos difíciles.
Por eso, la iniciativa legislativa, impulsada originalmente por la Junta Comunal 13 en forma conjunta con las autoridades del Instituto Alexander Fleming y referentes barriales, argumenta que el paso peatonal "dejó de ser únicamente una estructura de circulación urbana para convertirse en un lugar cargado de un significado humano invaluable, donde la comunidad porteña depositó sus deseos, sus miedos y su fortaleza".
Por esta razón, el proyecto propone preservar íntegramente la estructura y el valor histórico del puente, al tiempo que se reconoce oficialmente el sentido simbólico que la propia ciudadanía le otorgó de manera genuina y participativa.
Con el dictamen favorable de la Comisión de Cultura ya firmado y el fuerte consenso existente entre los distintos bloques políticos, se da por descontado que en la próxima sesión de la Legislatura el tradicional cruce de Colegiales cambiará su denominación formal y pasará a llamarse "Puente de la Esperanza".