Rejal vuelve con los K y reordena el mapa del Senado
El senador riojano Fernando Rejal volvió al bloque Justicialista que conduce José Mayans y modificó el equilibrio de fuerzas en la Cámara alta. Su regreso le permitió al kirchnerismo alcanzar los 22 integrantes y convertirse en la primera minoría del Senado, por encima de La Libertad Avanza (LLA), que tendrá 21 legisladores una vez que asuma la reemplazante del fallecido Juan Carlos Pagotto. El movimiento se produjo en un momento clave, a pocas semanas de la renovación de los representantes del Congreso en el Consejo de la Magistratura, el organismo encargado de intervenir en la selección y evaluación de jueces.
La disputa gira en torno a los cuatro lugares que le corresponden al Senado en el Consejo. Tanto el oficialismo como el peronismo buscarán quedarse con dos representantes, amparándose en su posición dentro de la Cámara. Hasta el regreso de Rejal, ambos espacios estaban empatados en cantidad de integrantes, por lo que el cambio alteró las cuentas y fortaleció la pretensión del bloque que responde al kirchnerismo. La definición tendrá consecuencias políticas, ya que el Consejo de la Magistratura cumple un papel central en el funcionamiento del Poder Judicial.
El movimiento de Rejal vuelve a poner en discusión los cambios de bloque que se producen antes de la distribución de cargos institucionales. El senador había dejado el espacio kirchnerista en marzo de 2025, junto con otros legisladores que mantenían diferencias con la conducción nacional del peronismo. Durante ese período integró distintos espacios junto a dirigentes alejados de Cristina Kirchner, pero finalmente decidió regresar a la bancada de Mayans. Su vuelta modificó el reparto de fuerzas y abrió una nueva controversia sobre los criterios que deben utilizarse para asignar los lugares en el Consejo.
Desde La Libertad Avanza (LLA) ya anticiparon que podrían recurrir a la Justicia si el regreso de Rejal se utiliza para desplazar al oficialismo de la primera minoría. El antecedente que mencionan es el conflicto de 2022, cuando el kirchnerismo dividió su bancada en dos bloques para quedarse con más representantes en el organismo. Aquella maniobra fue cuestionada y terminó con una intervención de la Corte Suprema, que resolvió a favor del entonces senador cordobés Luis Juez y dejó sin efecto la designación de Martín Doñate. El oficialismo considera que ese precedente podría ser determinante si vuelve a discutirse la distribución de las bancas.
La decisión final quedará en manos de Victoria Villarruel, vicepresidenta de la Nación y titular del Senado. La resolución deberá definir cómo se interpreta la composición de los bloques y qué fuerza tiene derecho a ocupar los dos lugares correspondientes a la primera minoría. En este escenario, el oficialismo ya evalúa sus alternativas, mientras que el peronismo buscará sostener la ventaja numérica que consiguió con el regreso del senador riojano. La discusión podría trasladarse rápidamente a los tribunales si alguna de las partes considera que se vulneran sus derechos.
La pelea por el Consejo de la Magistratura se suma así a la disputa más amplia entre el Gobierno y el kirchnerismo por el control de espacios institucionales. Para el oficialismo, perder uno de los lugares que esperaba conservar significaría un revés político en un organismo clave para la Justicia. Para el peronismo, en cambio, la incorporación de Rejal representa una oportunidad para ampliar su representación y recuperar influencia. Con la renovación prevista para fines de noviembre, el Senado se encamina a una negociación en la que cada voto y cada movimiento de bloque pueden resultar decisivos.