Polémico nombramiento: el primo de "Toto" Caputo asume en Yacyretá
El Poder Ejecutivo nacional oficializó este miércoles una serie de cambios en las autoridades locales de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), el organismo que administra la represa hidroeléctrica compartida entre Argentina y Paraguay. La reorganización fue formalizada mediante el Decreto 15/2026, publicado en el Boletín Oficial, tras la aceptación de varias renuncias dentro del directorio y el Consejo de Administración.
Uno de los movimientos más importantes fue la dimisión de Alfonso Peña como Director Ejecutivo, cargo que venía ocupando desde febrero de 2024. Aunque dejó ese puesto, la norma determinó que Peña continuará dentro de la EBY como consejero hasta marzo de 2027, garantizando así su permanencia en los órganos deliberativos del ente.
El lugar que Peña dejó vacante en la dirección ejecutiva fue ocupado por Diego Luis Adúriz (primo del ministro de Economía, Luis Caputo) quien se desempeñaba como consejero y ahora asume la conducción operativa de la representación argentina en la EBY. Adúriz ejercerá el cargo hasta enero de 2031, en un período que coincide con la vigencia del mandato que le fue conferido originalmente a través de designaciones anteriores.
El Gobierno designó nuevos representantes argentinos en Yacyretá tras una serie de renuncias, buscando dar continuidad a la gestión de la represa binacional. #Energía #Yacyretá #Argentina
— Contador Público UP (@ContadorUP) January 14, 2026
Entre otros movimientos internos, también se oficializó la salida de José Antonio López, que había sido designado consejero en junio de 2024 y cuyo mandato expiraba este año, y la incorporación de Manuel Ignacio Chavarría Bertolami como nuevo miembro del Consejo de Administración, con un mandato que se extenderá hasta agosto de 2026.
Estas designaciones se hicieron en el marco del Tratado de Yacyretá de 1973, que regula la administración binacional de la represa, y respetan las normas vigentes sobre la composición del directorio y del comité ejecutivo del organismo. La EBY es una pieza clave en la generación de energía eléctrica para ambos países y su correcta administración es fundamental para garantizar la previsibilidad operativa.
Asimismo, el decreto publicado ratificó un acuerdo alcanzado en mayo de 2025 con Paraguay para asegurar la sostenibilidad financiera y la distribución de la energía producida por la central. Ese entendimiento prevé mecanismos de cesión voluntaria que permiten a Argentina acceder hasta al 85% de la energía generada, siempre que la contraparte no demande el excedente, optimizando así la planificación del despacho eléctrico para ambos países.