Publicado: 05/02/2026 UTC Nación Por: Redacción NU

Polémica: el Gobierno activa una oficina para responder al periodismo

El Gobierno creó una cuenta de X para responder pública y oficialmente a "noticias falsas".
Polémica: el Gobierno activa una oficina para responder al periodismo
Redacción NU
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En un movimiento controvertido, el Gobierno nacional inauguró este jueves una cuenta en redes sociales designada como “Oficina de Respuesta Oficial”. Esta iniciativa tiene como objetivo desmentir lo que consideran “noticias falsas” y contrarrestar lo que perciben como operaciones de prensa en su contra, especialmente por parte de sectores opositores.

La misión de esta nueva oficina se ha definido como “desmentir activamente la mentira” y señalar las “falsedades concretas”. Su tono ha sido notablemente confrontativo, lo que ha encendido el debate sobre la libertad de expresión en el país. Bajo la premisa de que “solo informar no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta”, el Gobierno enfatiza que pretende combatir la desinformación brindando información adicional, diferenciándose de las prácticas censuradoras atribuidas a sectores políticos vinculados a la izquierda.

Sin embargo, diversas organizaciones de derechos humanos, como Human Rights Watch, han criticado la estrategia del Gobierno, acusando a Javier Milei de emplear una “retórica hostil” contra el periodismo. A pesar de las afirmaciones del Ejecutivo de que esta oficina no busca restringir la libertad de expresión, hay preocupaciones sobre el impacto potencial que tendrá en la relación entre la prensa y el Gobierno.

El contexto político en Argentina, marcado por una polarización creciente, ha resultado en tensiones continuas entre el Ejecutivo y los medios críticos. Desde antes de asumir la presidencia, Milei ha mantenido una relación conflictiva con el periodismo, frecuentemente descalificando a los reporteros mediante declaraciones categóricas en redes sociales y en público.

A medida que estas tensiones se intensifican, la nueva oficina busca actuar como una voz oficial que desmienta lo que consideran desinformación. Sin embargo, muchos analistas advierten que esta estrategia podría servir para acallar las críticas y limitar el rol de la prensa independiente, un elemento crucial en cualquier democracia saludable.

En realidad, esta situación refleja un fenómeno más amplio que se ha visto en diversas administraciones de derecha en el mundo, donde los líderes atacan a los medios tradicionales y utilizan las redes sociales para comunicar sus mensajes sin intermediarios. Con este nuevo enfoque, el Gobierno de Milei parece estar siguiendo una tendencia global que genera inquietud acerca del futuro de la libertad de expresión.

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