Pilar Ramírez y la elección en CABA: “No sabemos si vamos a compartir el proyecto”
La legisladora porteña y presidenta del bloque de La Libertad Avanza (LLA) Pilar Ramírez dejó flotando una advertencia que debería encender alarmas en la sede de la calle Uspallata: "Ni siquiera sabemos si vamos a compartir el proyecto de Ciudad". Esa frase resume el clima de autonomía con el que La Libertad Avanza (LLA) pretende encarar los próximos desafíos, marcando una distancia prudencial, pero firme, respecto a la gestión de Jorge Macri.
Sobre la posibilidad de que Patricia Bullrich encabece una lista porteña con ella como acompañante, Ramírez prefirió no quemar etapas y eludió cualquier confirmación apresurada. "El año que viene discutiremos cómo son las candidaturas", soltó con la calma de quien sabe que el tiempo juega a su favor. Eso sí, no escatimó en flores para la ministra de Seguridad, a quien definió como una "gran jugadora y una gran política", un elogio que contrasta fuertemente con la frialdad que mostró al referirse al jefe de Gobierno.
Para la legisladora, el objetivo de máxima es que el distrito se convierta, de una vez por todas, en "la Ciudad de La Libertad Avanza", una meta que parece no dejar demasiado espacio para las medias tintas o las alianzas de compromiso.
La relación con el Pro, al menos bajo la óptica de Ramírez, atraviesa un momento de tensión dialéctica. No solo cuestionó la gestión actual, sino que acusó al oficialismo porteño de apropiarse de banderas ajenas. Se refirió puntualmente a leyes como la Hojarasca o los cambios en la VTV, asegurando que, aunque Macri las presente como logros propios, en realidad son iniciativas del bloque libertario. "Nos deben el copyright", disparó con ironía, para luego denunciar lo que considera una "sobreactuación de las ideas de la libertad" por parte del partido amarillo.
Según su visión, el Pro empezó a decir lo que dice ahora solo después de ver el éxito de Milei en las urnas, una postura que choca con la mirada de Jorge Macri, quien insiste en que ambos espacios deben unirse para evitar el retorno del kirchnerismo.
En ese tablero de lealtades y rupturas, Ramírez también se tomó un momento para fijar posición sobre la interna nacional. Sus palabras sobre la vicepresidenta Victoria Villarruel fueron lapidarias, describiéndola como alguien "desagradable" que "no está a la altura del cargo".
Para la legisladora cercana a la hermana del presidente, el distanciamiento de Villarruel ya no es noticia porque, sencillamente, la presidenta del Senado "no se siente parte de este gobierno". Así, entre dardos al macrismo y definiciones tajantes sobre la interna propia, Ramírez dejó claro que el proyecto libertario en la Ciudad no está dispuesto a ser el furgón de cola de nadie.