Publicado: 14/07/2026 UTC Ciudad Por: Valeria Azerrat

Núñez: convocan a audiencia pública por un helipuerto que ya está en construcción

Grupos de ambientalistas denunciaron que las obras avanzan sin que se haya producido la aprobación ambiental y reclaman preservar el predio como un nuevo parque ribereño.
Núñez: convocan a audiencia pública por un helipuerto que ya está en construcción
Valeria Azerrat
conlicto por helipuerto en núñez

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires convocó para el próximo 16 de julio a una audiencia pública destinada a debatir la instalación de un helipuerto privado sobre la ribera del Río de la Plata, en un predio ubicado sobre la colectora de la avenida Intendente Cantilo al 3200, en el barrio de Núñez.

La instancia forma parte del procedimiento obligatorio de Evaluación de Impacto Ambiental, que debería haberse realizado antes de que la Agencia de Protección Ambiental (APrA), organismo que depende de la órbita de la Vicejefatura de Gobierno encabezada por Clara Muzzio, resolviera si otorga o no el Certificado de Aptitud Ambiental necesario para habilitar el emprendimiento.

Sin embargo, la convocatoria quedó envuelta en una fuerte controversia. Vecinos, especialistas en planificación urbana y organizaciones ambientalistas sostienen que las obras comenzaron hace meses y que actualmente presentan un importante grado de avance, pese a que el procedimiento ambiental todavía no concluyó. Según remarcan, la propia normativa establece que la evaluación de impacto y la audiencia pública deben desarrollarse antes de la autorización definitiva del proyecto.

La iniciativa corresponde a la empresa Servicios Helicenter S.A. y contempla la construcción de un complejo de más de 12.500 metros cuadrados que incluirá un helipuerto y oficinas comerciales. Debido a la magnitud de la actividad, el emprendimiento fue categorizado por la administración porteña como de Impacto Ambiental con Relevante Efecto (CRE), clasificación que obliga a realizar una audiencia pública previa a cualquier decisión administrativa definitiva. Para las organizaciones que siguen el expediente, el conflicto no gira únicamente en torno al resultado de la evaluación ambiental, sino también al momento en que se ejecutaron los trabajos.

Afirman que distintas imágenes satelitales y registros fotográficos muestran que la infraestructura ya se encontraba en construcción durante los primeros meses del año e incluso sostienen que actualmente estaría prácticamente terminada. A ello agregan que en plataformas de cartografía digital el predio ya figura identificado como "Helipuerto Baires Núñez", situación que consideran incompatible con un proyecto que todavía se encuentra atravesando el proceso de evaluación exigido por la legislación ambiental.

El reclamo fue difundido por el colectivo Parque Arroyo Medrano y por especialistas en paisaje urbano, quienes sostienen que la audiencia pública termina funcionando como una instancia posterior a una obra prácticamente consolidada. En ese sentido, advierten que la participación ciudadana pierde su finalidad cuando el emprendimiento ya presenta tan importante grado de ejecución.

Otro de los puntos centrales de la discusión es la ubicación elegida para el helipuerto. El predio se encuentra junto a la desembocadura del arroyo Medrano y muy próximo a la Reserva Ecológica Ciudad Universitaria-Costanera Norte, uno de los principales refugios de biodiversidad del norte porteño.

Los ambientalistas sostienen que el incremento de vuelos de helicópteros podría generar alteraciones sobre la fauna silvestre presente en el área, especialmente sobre las aves que utilizan ese corredor biológico. También mencionan posibles efectos vinculados al ruido, la contaminación sonora y la fragmentación de un espacio que consideran estratégico para la recuperación ambiental del frente costero.

Además, recuerdan que parte de esos terrenos se encuentran catalogados por el Código Urbanístico como Urbanización Parque (UP), una clasificación que promueve el uso recreativo y ambiental del sector. En ese marco, cuestionan que un emprendimiento privado de estas características pueda consolidarse sobre un espacio que, a su entender, debería priorizar funciones ambientales y de acceso público.

Desde las organizaciones vecinales también ponen el foco sobre el camino de sirga previsto por el Código Civil y Comercial de la Nación y sobre los lineamientos urbanísticos que impulsan la existencia de una ribera accesible para uso ciudadano. Sostienen que la instalación de infraestructura aeronáutica resulta incompatible con ese objetivo y profundiza un proceso histórico de privatización de sectores costeros.

La audiencia convocada por APrA se realizará el 16 de julio, bajo modalidad virtual. Hasta el 8 de julio estuvo abierto el registro para que vecinos, instituciones y organizaciones puedan inscribirse como oradores y presentar observaciones respecto del proyecto. Como ocurre en todos los procedimientos de este tipo, las exposiciones tendrán carácter consultivo y no vinculante, aunque la autoridad ambiental deberá analizarlas e incorporarlas a los fundamentos de la resolución final.

Precisamente, ese carácter no vinculante constituye otro de los cuestionamientos expresados por distintos colectivos ambientales, que consideran indispensable que las observaciones ciudadanas tengan un peso efectivo cuando se trata de emprendimientos capaces de modificar áreas ribereñas o ecosistemas urbanos de alto valor ambiental.

El proyecto para crear el Parque del Arroyo Medrano

La discusión sobre el helipuerto también reactivó un debate más amplio acerca del destino que debería tener ese sector de la Costanera Norte. Mientras avanza el expediente ambiental del emprendimiento privado, en la Legislatura porteña permanece presentado un proyecto de ley que propone crear el Parque del Arroyo Medrano, una iniciativa que impulsó la legisladora Delfina Velázquez, a partir de una propuesta elaborada por el paisajista Fabio Márquez y el ambientalista Antolín Magallanes.

La propuesta busca integrar en un único corredor verde los espacios ribereños ubicados alrededor de la desembocadura del arroyo Medrano, conectando el Parque de los Niños con otros sectores públicos de la Costanera Norte mediante un nuevo paseo costero.

El proyecto parte de una premisa: recuperar la relación de la Ciudad con el Río de la Plata y consolidar un gran parque ribereño, aprovechando tanto las áreas definidas como Urbanización Parque por el Código Urbanístico, como el camino de sirga previsto en la legislación nacional.

Entre los objetivos planteados figura ampliar la superficie de espacios verdes públicos, preservar la biodiversidad existente, restaurar ambientes ribereños mediante vegetación autóctona, mejorar la conectividad peatonal y ciclística y limitar la circulación de vehículos motorizados dentro del área.

La iniciativa también propone conformar una Mesa de Trabajo y Consenso integrada por representantes del Gobierno porteño, la Comuna 13, universidades, organizaciones sociales y vecinos para diseñar participativamente el futuro parque y elaborar un plan de manejo ambiental permanente.

En los fundamentos del proyecto se sostiene que el tramo final del arroyo Medrano constituye uno de los pocos sectores donde todavía puede recuperarse un paisaje ribereño de características naturales dentro de la Ciudad. Sus impulsores destacan que el lugar alberga aves, reptiles, mamíferos y otras especies asociadas a los humedales del Río de la Plata, además de funcionar como continuidad ecológica con la Reserva Costanera Norte.

También advierten sobre el histórico déficit de espacios verdes por habitante que registra Buenos Aires y plantean que cada oportunidad de incorporar superficie pública arbolada debería priorizarse frente a otros usos privados del suelo ribereño.

Un antecedente reciente en la Costanera Sur

La discusión en torno al proyecto de Núñez se produce apenas unos meses después de otra autorización ambiental para un emprendimiento similar. En abril, el Gobierno porteño otorgó el Certificado de Aptitud Ambiental para la construcción de un helipuerto sobre la terraza de un edificio ubicado entre las calles Bouchard, Tucumán y la avenida Eduardo Madero, en el Microcentro, muy cerca de la Reserva Ecológica Costanera Sur.

En ese caso también se desarrolló una audiencia pública previa y el expediente generó cuestionamientos por el posible impacto acústico sobre una de las áreas naturales protegidas más importantes de la Ciudad.

Durante la evaluación técnica se incorporaron recomendaciones para minimizar los efectos del ruido sobre la fauna, entre ellas evitar, salvo situaciones excepcionales, el sobrevuelo directo de la reserva ecológica. Finalmente, el proyecto obtuvo la autorización ambiental y quedó habilitado para avanzar bajo una serie de condiciones operativas.

Ese antecedente es seguido de cerca por las organizaciones que participan del debate en Núñez. Consideran que ambos casos reflejan una tendencia hacia la incorporación de infraestructura aeronáutica en sectores ambientalmente sensibles de la ribera porteña y reclaman que la planificación urbana priorice la ampliación de espacios verdes públicos, la protección de la biodiversidad y el acceso ciudadano al Río de la Plata, antes que nuevos desarrollos privados.

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