Nueva estrategia oficial: recomponer alianzas y sumar votos en el Senado
El Gobierno nacional busca recomponer su relación con los bloques aliados en el Congreso con el objetivo de garantizar la aprobación de los proyectos que considera prioritarios para la segunda mitad del año. Tras semanas de tensiones y demoras legislativas, la Casa Rosada decidió reforzar el diálogo político con los espacios que hasta ahora acompañaron al oficialismo, convencida de que necesitará consolidar esos respaldos para avanzar con una agenda clave en ambas cámaras.
La primera prueba será la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una iniciativa que el Ejecutivo pretende enviar en agosto a la Cámara de Diputados. En el oficialismo consideran que el tratamiento de ese proyecto servirá para medir la solidez de las alianzas construidas con sectores del Pro, la UCR y el MID, además de otros legisladores que han acompañado distintas iniciativas del Gobierno desde el inicio de la gestión.
La estrategia política también contempla un mayor despliegue territorial. Según trascendió, el jefe de Gabinete retomará la próxima semana las recorridas por distintas provincias con la intención de fortalecer el vínculo con gobernadores, dirigentes locales y referentes legislativos. En la Casa Rosada entienden que esa presencia será clave para sostener los acuerdos de cara a las discusiones parlamentarias que se avecinan.
En el Senado, el escenario aparece más complejo. El oficialismo reconoce que no cuenta con una mayoría propia y que cada proyecto requerirá negociaciones caso por caso. Por eso, el Gobierno trabaja en recomponer la confianza con bloques aliados luego de los cortocircuitos registrados en las últimas semanas, cuando diferencias internas y problemas de coordinación complicaron el avance de varias iniciativas.
Dentro del oficialismo sostienen que la prioridad pasa por evitar nuevos tropiezos legislativos y ordenar una estrategia común antes de impulsar reformas de mayor impacto político. En ese sentido, la aprobación de la reforma del Banco Central es vista como un paso determinante para demostrar que La Libertad Avanza (LLA) todavía conserva capacidad para articular mayorías circunstanciales y avanzar con su programa de gobierno.
Mientras tanto, la Casa Rosada mantiene la expectativa de que los acuerdos con sus socios parlamentarios permitan encarar una segunda etapa de gestión con mayor previsibilidad. Aunque admiten que cada votación seguirá siendo una negociación abierta, en el Ejecutivo creen que la consolidación de esos entendimientos será decisiva para sostener la agenda legislativa y llegar con mayor fortaleza al tramo previo al calendario electoral.