Municipios peronistas del conurbano rechazan la venta de tierras del INTA
Un grupo de municipios gobernados por el peronismo en el conurbano bonaerense expresó un fuerte rechazo a la decisión del Gobierno nacional de avanzar con la venta de tierras del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en el Área Metropolitana de Buenos Aires y otras regiones del país. La protesta se organizó principalmente a través de ordenanzas y pronunciamientos aprobados por varios Concejos Deliberantes de la zona.
Los distritos que ya sancionaron normativas para impedir la transferencia de predios considerados improductivos incluyen Berisso, Almirante Brown, San Vicente, Luján, General Rodríguez, San Martín, Merlo, Moreno y Berazategui, entre otros. En paralelo, otros municipios como Lomas de Zamora, La Matanza y Avellaneda avanzan con proyectos similares.
La controversia surge en el marco del plan de reestructuración del INTA impulsado por el Ejecutivo, que contempla la desafectación de 33.836 hectáreas de tierras catalogadas como “en desuso” para su transferencia a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que podría comercializarlas. Esta medida se desprende de un cambio de régimen legal del organismo científico, que dejó de ser autárquico para quedar bajo la órbita del Ministerio de Economía.
#INTA 🇦🇷 2024-2025. Además de obstaculizar su funcionamiento por pérdida de personal, remate de instalaciones y regresión de su estructura administrativa, el gobierno de Milei le recortó el el presupuesto 40%, retrocediendo a niveles de 2004. Más recorte en el presupuesto 2026 + pic.twitter.com/XzokSIfJ8A
— DefendamosLaCienciaArgentina (@DefLaCienArg) January 31, 2026
Los intendentes y concejales opositores sostienen que la venta de estos predios y la reducción de la estructura del INTA afecta directamente la asistencia técnica a familias productoras y la articulación territorial con la agricultura familiar en sus comunas, además de poner en riesgo actividades productivas locales que dependen del instituto. En el caso de Moreno, por ejemplo, se destacó la importancia del INTA para más de 400 productores y 12.000 familias vinculadas al sector de plantines florales.
La resistencia también fue acompañada por sectores rurales y exfuncionarios técnicos que advirtieron que la reestructuración podría ignorar las particularidades productivas y sociales de cada territorio y subrayaron la necesidad de modelos de desarrollo basados en la bioindustrialización y el uso local de la biomasa, en lugar de avanzar con la venta de tierras.
Mientras tanto, el plan oficial sigue su curso bajo la supervisión del Ministerio de Economía, que también impulsa un programa de retiros voluntarios para reducir personal y una revisión de programas y líneas de trabajo del organismo, complicando aún más el escenario de confrontación entre los gobiernos locales y la administración nacional.