Milei y 2027: encuestas anticipan un camino cuesta arriba
Las últimas mediciones de opinión pública muestran que los argentinos siguen respaldando “un cambio profundo en el rumbo del país, tanto en materia económica como política e institucional”, según el consultor político Aníbal Urios. En sus estudios, detecta que las demandas sociales ya no se limitan a la estabilidad macroeconómica, sino que se orientan a “transformaciones estructurales que impulsen el desarrollo” y un rediseño del rol del Estado.
Urios sostuvo que “hay un rumbo establecido de la sociedad” y que la ciudadanía “quiere una Argentina totalmente distinta en lo económico, lo político y también en lo social”. En esa dirección, señaló que existe un consenso creciente para que “el Estado tenga un rol no tan preponderante” y se concentre en generar condiciones para la inversión, antes que en intervenir de manera directa en todas las áreas de la vida económica.
El consultor aseguró que este clima de opinión se verifica “tanto a nivel nacional como en provincias y municipios”. “Ya no alcanza con el orden y hacer alguna que otra obra, sino que ya te piden mejorar la matriz”, afirmó, en referencia a la demanda de cambios más profundos en la estructura productiva y en la gestión pública. Para Urios, esas exigencias “trascienden las diferencias partidarias” y se expresan en electorados diversos.
En su análisis, el modelo impulsado por Javier Milei se encuentra alineado con esa expectativa social. “En eso encaja perfectamente el modelo del presidente”, dijo, y añadió que “los números son positivos para un segundo mandato”, ya que una parte importante del electorado considera que las alternativas opositoras encarnan “las viejas recetas” que no quieren volver a recorrer. Según el consultor, esta percepción fortalece el respaldo a la continuidad del actual rumbo económico y político.
Respecto de la agenda pública, Urios reconoció que la polémica en torno al vocero Manuel Adorni había desplazado coyunturalmente los temas centrales del Gobierno. “Era un tema que había copado la agenda, eso no le estaba ayudando a comunicar al Gobierno”, explicó. Sin embargo, evaluó que luego la administración nacional logró “recuperar el foco” en las reformas, el diálogo con los gobernadores y la construcción de consensos políticos.
Más allá del apoyo general al rumbo, las encuestas relevadas por el consultor identifican prioridades muy concretas. “La reforma impositiva es una deuda pendiente”, subrayó, y advirtió que la presión tributaria aparece de forma reiterada como uno de los principales obstáculos para el crecimiento y la competitividad. Además, remarcó que “tomar el toro por las astas en la seguridad y la justicia” es uno de los reclamos centrales: la sociedad demanda cambios normativos y medidas frente a la reincidencia delictiva, porque “ahí está el meollo” para empezar a enfrentar el problema de la inseguridad.