Milei impulsa privatización y desfinanciamiento en energía atómica
Apenas 48 horas después de que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) despidiera a 61 trabajadores, entre ellos quince vinculados al proyecto de pequeños reactores modulares CAREM, el gobierno de Javier Milei anunció una inversión privada de 1.200 millones de dólares para construir el primer reactor modular pequeño (SMR) en el predio de Atucha. El proyecto, presentado por el ministro de Economía Luis Caputo, será impulsado por Meitner Energy, que utilizará tecnología desarrollada por el Estado argentino con financiamiento estadounidense.
La iniciativa refleja un giro en la política nuclear del Gobierno, que busca reducir el rol del Estado en el desarrollo tecnológico y convertir el conocimiento acumulado en plataforma para emprendimientos privados. Caputo afirmó: “Mantuvimos una muy buena reunión con directivos de Meitner Energy, quienes han presentado una propuesta para construir un reactor nuclear modular pequeño en Atucha, el primero de su tipo a nivel mundial”.
Este cambio se enmarca en el Plan Nuclear Argentino, conocido como Plan Reidel, presentado en 2024 junto al director del OIEA, Rafael Grossi, que propone abandonar la expansión del parque nuclear estatal para reposicionar a Argentina como proveedor de energía para la economía de la inteligencia artificial mediante reactores modulares financiados por capital privado.
Sin embargo, el avance del proyecto coincidió con denuncias sobre el vaciamiento del CAREM, el reactor modular argentino que se encuentra paralizado por falta de presupuesto. Mariano Saleh, trabajador de Atucha II, denunció: “Hay un proceso de vaciamiento en todo el sector estatal y el nuclear no es la excepción... A los contratados que despidieron la semana pasada forman parte de los ya más de 500 trabajadores despedidos del proyecto CAREM”.
La expresidenta de la CNEA y diputada nacional Adriana Serquis advirtió sobre la fuga de cerebros: “Hay gente que trabajaba en CAREM y ahora está en Meitner, atraídos por salarios muchísimo más altos que los que cobraban en la CNEA”. Además, el proyecto de Meitner Energy busca ingresar al Súper RIGI, un régimen de promoción de grandes inversiones que ofrece beneficios fiscales y aduaneros, diseñado para atraer inversiones de alta complejidad tecnológica.
Finalmente, el giro en materia nuclear también responde a un alineamiento geopolítico con Estados Unidos, en detrimento de la cooperación con China en proyectos como Atucha III y IV. El Gobierno avanzó en la incorporación argentina al programa FIRST y reorientó la política nuclear hacia esa alianza estratégica, mientras que los proyectos financiados por China quedaron en suspenso.