Mahiques va por otro hito: apuran 71 nombramientos de jueces
El Consejo de la Magistratura se encamina a una renovación clave: el 18 de noviembre vencerán los mandatos de la mayoría de sus integrantes y la gestión saliente busca cerrar su ciclo con un último plenario. La reunión podría realizarse la semana próxima o la siguiente, con una agenda que incluye la votación de 71 ternas para cubrir vacantes judiciales, además de posibles sanciones y desestimaciones de casos.
La aprobación de esas ternas ampliaría el margen de acción del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien ya impulsó la designación de 231 magistrados. El viernes, además, envió al Senado una nueva lista de 17 candidatos. Las ternas que obtengan respaldo del Consejo pasarán al Ministerio, donde se seleccionará un postulante para enviar su pliego a la Cámara alta.
La Comisión de Selección aceleró su trabajo antes del recambio: a las 33 ternas aprobadas en las semanas previas se sumaron otras 38 elevadas el 22 de octubre. La nómina incluye cargos en las cámaras federales de La Plata y Rosario, así como vacantes en Posadas, Comodoro Rivadavia, Santa Fe y el fuero contencioso administrativo federal de la ciudad de Buenos Aires. Para tratar todas las postulaciones restan unas 200 audiencias y entrevistas personales.
El nuevo Consejo tendrá una composición más fragmentada, en la que ningún sector parece contar con los votos necesarios para imponer por sí solo su agenda. “Va a ser un Consejo más fracturado, más atomizado, que va a negociar caso por caso”, indicaron desde el organismo. De los 20 consejeros, está confirmado que continuarán Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema, y Santiago Viola, viceministro de Justicia y representante del Poder Ejecutivo.
La disputa también alcanza a las ocho bancas del Congreso, cuyos representantes se definen según la composición de cada cámara. En Diputados, La Libertad Avanza (LLA) aspira a ocupar dos lugares, mientras Unión por la Patria pasaría de dos a uno y deberá resolver una interna entre Vanesa Siley y el massista Guillermo Michel. En el Senado, la puja por la primera minoría enfrenta a oficialistas y peronistas y podría definir quién obtiene una de las bancas.
La distribución proyectada dejaría a todos los sectores lejos de los dos tercios necesarios para aprobar ternas o acusar a un juez ante el jury. En el oficialismo sostienen que el peronismo llegará debilitado y que el Gobierno tendrá más peso, aunque una fuente del Consejo advirtió que el poder de los magistrados se mantiene mientras la presidencia siga en manos de Rosatti. Algunas de las disputas por los lugares legislativos, además, podrían terminar en la Justicia.
El recambio coincide con el avance de Mahiques en la cobertura de vacantes y con su interés por impulsar al próximo procurador general de la Nación, una definición que en el Ministerio consideran difícil de concretar en el corto plazo por la necesidad de reunir dos tercios de los votos del Senado. En el Consejo, el cambio de dinámica se resume con una metáfora futbolera: “Va a ser un Consejo menos tribunero y más resultadista, un Consejo bilardista”.