Magario marca la cancha en el Senado bonaerense
La vicegobernadora de Buenos Aires y presidenta del Senado bonaerense, Verónica Magario, convocó a la primera sesión ordinaria del 2026 en la Cámara alta provincial para el próximo miércoles. Esta convocatoria llega tras una prolongada demora en las reuniones, motivada por las tensiones internas del peronismo en torno a las vicepresidencias, la integración de comisiones y la representación del Poder Legislativo en el Consejo de la Magistratura bonaerense.
La compleja convivencia dentro del peronismo se suma a las diferencias entre bloques como Fuerza Patria y Movimiento Derecho al Futuro (MDF), que afectan la dinámica legislativa. El presidente del bloque Fuerza Patria, Sergio Berni, ha expresado públicamente su malestar por la falta de sesiones en los últimos seis meses, un reclamo que también respaldó Diego Valenzuela, senador de La Libertad Avanza (LLA), cuyo reciente nombramiento al frente de la comisión de Asuntos Municipales fue cuestionado por sectores kirchneristas.
Valenzuela destacó que, a pesar del comienzo reciente de algunas comisiones, el avance legislativo está muy retrasado, incluso más que durante la pandemia. Por ello, su bloque analiza, en diálogo con otros afines, solicitar una sesión especial para acelerar el trabajo provincial. En este contexto, la apertura de los palcos de prensa en el recinto también se reactivará durante la próxima sesión.
Un punto crítico pendiente es la designación de los representantes del Senado en el Consejo de la Magistratura bonaerense. La Cámara debe elegir siete integrantes, de los cuales cuatro serían para Fuerza Patria. Sin embargo, solo cuentan con tres abogados, requisito indispensable para integrar el órgano que define ternas para cargos judiciales, lo que ha generado un conflicto en la distribución de esos cargos.
Para resolver esta situación, se propuso que la Cámara de Diputados designe a un representante, el diputado Mariano Cascallares, cercano al gobernador Axel Kicillof. No obstante, la votación fue postergada por presión del Senado para mantener su representatividad, generando tensiones internas y señalando dificultades en las negociaciones entre el Ejecutivo y la Legislatura.
Así, el escenario político bonaerense llega al miércoles con la sesión convocada desde las 13 hasta las 23:59, en medio de expectativas por una posible prórroga. Mientras tanto, las disputas internas del peronismo y las diferencias entre bloques dificultan la normalización del trabajo legislativo y la definición de cargos clave para el funcionamiento provincial.