Luis Caputo habló de la pelea con Techint: “No estamos en guerra con nadie”
El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a explicar y justificar la adjudicación de una licitación de caños a una firma india en lugar de la empresa argentina Techint, en medio de la polémica que involucró al presidente Javier Milei y al grupo liderado por Paolo Rocca. El funcionario intentó enmarcar el conflicto como un cambio de modelo y no una confrontación con un actor empresarial en particular.
El epicentro de la controversia fue la licitación para el suministro de tubos de acero destinados a un tramo del gasoducto que conecta Vaca Muerta con la costa rionegrina, un contrato millonario que finalmente fue adjudicado a la empresa india Welspun, lo que generó la reacción pública de sectores industriales y una fuerte crítica del presidente del Grupo Techint.
Frente a este escenario, Caputo afirmó que la situación no debe ser interpretada como un enfrentamiento personal o empresarial. “Techint está en condiciones de ganar cualquier licitación; no es una guerra con nadie en particular, sino con el modelo anterior”, sostuvo el ministro de Economía en declaraciones radiales, buscando así atenuar la tensión entre el Gobierno y el sector empresario.
En ese contexto, Caputo defendió la decisión y reivindicó el nuevo enfoque en la gestión de las compras públicas, donde —según explicó— se priorizan la competencia, el precio y la eficiencia en el uso de recursos. “Eso genera resistencia, porque fueron muchas décadas de hacer las cosas de otra manera, pero refleja un cambio de modelo”, sostuvo.
Caputo explicó que los intereses al FMI se pagan con DEGs comprados al Tesoro de EEUU y que no implica nuevo préstamo esto refuerza la credibilidad financiera y consolida el rumbo de Milei
— Salvador Milei (@guarangol) February 2, 2026
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El ministro comparó los costos de las obras bajo diferentes enfoques de gestión: mientras que en el pasado la construcción de un gasoducto implicó que “la tonelada del tubo” llegara a costar hasta US$ 4.000, la licitación actual arrojó un precio de US$ 1.400, lo que describió como una muestra del impacto del nuevo esquema de compras.
Además, Caputo anunció que en los próximos meses se lanzará un nuevo llamado a licitación por tubos de acero, y reiteró que no se está excluyendo a la industria local: “A todos nos gustaría que ganen empresas argentinas, pero cualquier oferente con mejores condiciones puede resultar adjudicado”, dijo.
La polémica se da en un marco más amplio de tensiones entre el Gobierno y sectores industriales, que en las últimas semanas se expresaron públicamente sobre las implicancias de las políticas de apertura y competitividad. La postura de Caputo intenta llevar la discusión hacia una narrativa de eficiencia y competencia, aunque el episodio sigue generando debate en ámbitos económicos y políticos.