Publicado: 20/04/2026 UTC Nación Por: Horacio Ríos

Los votantes de Milei buscan otras opciones, pero sin destino, por ahora

Zuban-Córdoba hizo una encuesta, que otra consultora replicó en las redes. Los resultados fueron similares en ocasiones y diferentes en otras. Hay enojo en sus votantes.
Los votantes de Milei buscan otras opciones, pero sin destino, por ahora
Horacio Ríos
javier milei

En las ciencias sociales -ésa es su característica principal- se aceptan múltiples interpretaciones y en la era del algoritmo existen nuevos campos que se abren, complementando a los ítems tradicionales.

Un caso emblemático de esta fusión cada vez más frecuente termina de producirse en estos días. La consultora Zuban-Córdoba y Asociados realizó una encuesta entre el 1° y el tres de abril, mediante preguntas enviadas por correo digital y por el método CAWI, que también utiliza Internet.

La empresa Reputación Digital, que dirige José Joaquín Norte Sosa, tomó el trabajo -autorizado por la directiva de Zuban-Córdoba- y buscó respuestas a las mismas preguntas en las publicaciones que aparecen en las redes sociales. Lo llaman “escucha social” y se nutre de los posteos espontáneos que instalan los usuarios en las redes.

Norte Sosa desarrolló su trabajo sobre una base de datos de 3,7 millones de personas que se expresaron en las redes sociales X, Instagram, Facebook, Reddit y Google News durante 44 días, entre el 1° de marzo y el 13 de abril. Las preguntas que analizaron fueron las mismas 16 que realizó Zuban-Córdoba. El caso es que en las redes no existen preguntas previas, sino comentarios que se publican espontáneamente, lo que da lugar a respuestas diferentes y a menudo inesperadas.

José Norte Sosa: “La ira es el sentimiento de hoy”

“La idea es simple -asegura Norte Sosa-, una cosa es lo que la gente contesta cuando le preguntan. Otra muy distinta es lo que dice cuando nadie le pregunta”. El sistema procesa las publicaciones de los usuarios a través de una gran base de datos, que se cruzan por medio de una tecnología que “ahora es accesible para el público, pero que hace unos años, a causa de su alto costo, era utilizada sólo por organismos como la NASA y las agencias de inteligencia”, aclara Norte Sosa.

En diálogo con Noticias Urbanas, este doctor en Ciencias y Tecnología de la Universidad Central de Catalunya expresó que “nosotros escuchamos lo que la gente dice. El algoritmo recopiló en este caso las opiniones de más de tres millones de personas, las procesamos y luego se hizo la estadística y se estableció la proporción, que es lo que prefigura la tendencia”.

“Nosotros utilizamos el Índice de Sentimiento Neto (ISN), que es la recopilación de las menciones positivas y negativas, que van de un rango de cero a 100, tanto las unas como las otras. Si el ISN fuera cero, sería un equilibrio perfecto entre lo negativo y lo positivo. En el caso de Milei, el ISN es de -50,7 en el período de marzo y abril, lo que significa que existe una mención positiva cada tres menciones negativas”.

“El otro índice es el Mapa de Calor, que resume el clima emocional de los ejes temáticos de la Escucha Social. En estos días predomina el enojo. Existe un 77,5% de anti-Milei; un 66,6% de desagrado por las promesas incumplidas; un 64,2% de bronca por la corrupción y un 59,1% de enojados a causa de la crisis económica”.

Del cuestionario al algoritmo

El ítem que abrió ambos trabajos marcó una caída de Milei en la paciencia argentina y en la percepción de la sociedad. Con muy poca diferencia entre ambos trabajos, Milei cosecha un 60,7% en contra en la encuesta de ZC y un 59,9% en el trabajo del algoritmo. De todos modos, existe una diferencia en las opiniones favorables al presidente. A ZC le da un 29,4% de apoyo, contra un 40,1% de Escucha Social. La diferencia se explica por la militancia en las redes. Los apoyos son ruidosos, lo que no los convierte en mayoritarios. Al filtrar los mensajes de la militancia, el número algorítmico baja y se acerca más al de la encuesta.

Las preguntas siguientes giraron en torno a las razones de los apoyos y los motivos de los desacuerdos con el gobierno, con un dato que no por esperado deja de ser curioso. A pesar de la adversidad que soporta Milei en su misión ejecutiva, la oposición no cosecha el soporte esperado.

Norte Sosa lo define con simpleza. “No hay espacio en las conversaciones para la oposición. La gente no ve a una cabeza que la represente y en esto no tiene la culpa Milei, sino los que están del otro lado de la vía, que sólo miran pasar el tren. Milei maneja la agenda. Tuvo razón el que dijo ‘no la ven’. Los posteos no ven desorganizada a la oposición, sino ausente. No impone temas en la agenda, por lo que Milei la maneja casi a voluntad”.

Tal es así que la novena pregunta estaba referida a si era necesario que “el peronismo debe aliarse con fuerzas provinciales para ganarle a Milei”. Las respuestas fueron descorazonadoras para Unión por la Patria. Los argentinos no están discutiendo ni imaginando ni especulando cómo se organizará la oposición. Ni está pidiendo que se junten ni están imaginando un frente político y social. Están enojadísimos con Milei, pero ese enojo es huérfano. Dicen que la victoria tiene muchos padres, pero la derrota es huérfana. Pues, eso es lo que pasa. En los círculos de la militancia peronista vuelve a sonar, como en 1983, el calificativo de “los mariscales de la derrota”. En aquellos tiempos, los que se ganaron el mote fueron Ítalo Luder, Deolindo Bittel, Herminio Iglesias y Lorenzo Miguel, en especial. Hoy, el cartel lo tienen pegado en la espalda Sergio Massa, Cristina Kirchner, Alberto Fernández y algunos gobernadores, como Omar Perotti, Sergio Uñac y Gustavo Bordet, entre otros.

De todos modos, el 48,2% de los encuestados aseguraron que votarían a una alianza opositora, pero nadie capitaliza hoy ese enojo. Es un enojo huérfano, según el estudio de Reputación Digital. En la confección del Índice de Sentimiento Neto, una coalición oficialista cosecha un 81,7% de imagen negativa, pero no hay que cantar victoria. Una alianza opositora, aunque fuera elegida, igual está cosechando por estos días un 77,3% de menciones negativas.

Hay, especialmente, dos datos interesantes en la encuesta, que desmienten a algunos analistas. El primero, es que no hay menciones a un espacio de centro político moderado. La ancha avenida del centro brilla por su ausencia. Norte Sosa asegura que “la moderación suena bien cuando te la preguntan, pero nadie la pide por sí mismo. Hoy, la conversación es de trinchera: estás con Milei o contra Milei”.

El segundo dato dice que no existe actividad en las redes que rechace al peronismo. Surge en la segunda pregunta de la encuesta, en la que se pide que explique la razón por la que volvería a votar a Milei. Allí aparece una mención a un supuesto “rechazo o temor hacia el peronismo”, que hasta consigue el 21,6% de las respuestas, pero en las redes ese concepto no está presente.

La razón principal por la que crece una tendencia anti-Milei está muy fundamentada en “las promesa rotas”. Acumulan el 24,7% del rechazo en la encuesta y trepan hasta el 31,6% en las redes. Según Norte Sosa, “frente a un encuestador, es razonable decir que la economía está mal, pero en las redes el concepto es más amplio. Allí se escribe ‘nos mintieron’ o ‘nos estafaron’ o ‘es de la casta (por Milei)’. En las redes prima a menudo la emoción, no hay explicaciones racionales. Hay satisfacción, desilusión o enojo. Y es muy difícil revertir el voto de un indignado”.

En los guarismos, resulta que el 33,9% de los votantes de Milei en 2023 dejó de apoyarlo. Y lo explican con un vocabulario de gran rudeza. Escriben: “Yo lo voté y me estafó” o “Prometió dolarización y nos dio devaluación”. No son opositores pertinaces, son votantes que se sienten engañados. Éstos son los más difíciles de recuperar, porque cargan con el oscuro peso de la infidelidad.

Quedan aún muchos meses para octubre de 2027 y la dinámica vida política argentina aún soportará muchos avatares, pero una cosa es segura: Milei perdió a gran parte de su electorado, pero hasta ahora nadie se capitalizó el descontento. Esos indignados serán opositores en 2027, más aún si Milei cumple con lo que prometió en la Cámara de Comercio de los EEUU en Argentina, de no cambiar el rumbo, pero, como aquellos desconcertados caminantes de Luigi Pirandello, son “personajes en busca de autor”.

Noticias Relacionadas

Más de Horacio Ríos