Lanzan una campaña para que la Comuna 7 lleve el nombre del Papa Francisco
Bajo el lema #QueSeLlameFrancisco, vecinos, referentes sociales y comuneros de la Comuna 7 lanzaron una campaña para que ese distrito porteño, que integran los barrios de Flores y Parque Chacabuco, adopte oficialmente el nombre del Papa Francisco, fallecido el 21 de abril de 2025.
La iniciativa, que comenzó a tomar forma en las últimas semanas, busca reunir adhesiones en el territorio y avanzar con un proyecto que, de prosperar, deberá atravesar un proceso institucional que incluye la intervención de la Junta Comunal, la Legislatura porteña y, finalmente, una consulta popular junto con las elecciones distritales.
La Comuna 7 de la Ciudad de Buenos Aires está integrada por los barrios de Flores y Parque Chacabuco. Se ubica en la zona centro-sudoeste de la ciudad, tiene una superficie de aproximadamente 12,4 kilómetros cuadrados y su sede comunal se encuentra en la avenida Rivadavia 7202.
El impulso de la propuesta tiene un fuerte anclaje territorial y simbólico. En la Comuna 7 consideran que la figura de Francisco sintetiza una parte fundamental de la identidad barrial, especialmente en Flores, donde nació Jorge Bergoglio, transitó su infancia y dio sus primeros pasos en el camino religioso.
Uno de los hitos más recordados es su paso por la Basílica de San José de Flores, donde, según reconstruyen quienes impulsan la iniciativa, sintió el llamado vocacional que lo llevaría años después a convertirse en la cabeza de la iglesia católica y en una de las figuras más influyentes del mundo.
La campaña es promovida por comuneros del espacio Fuerza por Buenos Aires, que plantean la necesidad de que el reconocimiento trascienda lo simbólico y se transforme en una denominación oficial. “Francisco es, sin dudas, el vecino más trascendente de nuestra historia. Su mensaje de humildad y fraternidad tiene las raíces acá, en nuestras calles y en nuestras instituciones”, afirmó el comunero Leo Militello. Y agregó que “proponer que la Comuna 7 lleve su nombre es un acto de identidad y un reconocimiento al legado de un hombre que llevó los valores de nuestro barrio a todo el mundo”.
En ese sentido, desde el espacio remarcan que la idea busca construirse desde abajo, con participación vecinal. La campaña ya comenzó con la recolección de firmas a través de plataformas digitales y también en mesas que se instalan en distintos puntos del barrio. Además, se prevé una agenda de actividades en parroquias, clubes, escuelas y comedores, con el objetivo de instalar el tema en la conversación cotidiana de los vecinos.
“Queremos poner el tema en la calle, hablarlo con los vecinos, llevarlo a cada institución del barrio. Esto recién empieza y la idea es que crezca con participación”, explicaron desde la organización. En esa línea, anunciaron la conformación de una junta promotora abierta, que tendrá su primer encuentro el jueves 14 a las 18.30 en el Flores Club, ubicado en Quirno 947, donde esperan convocar a vecinos, referentes sociales y representantes de instituciones locales.
El comunero Julián Cappa destacó que la iniciativa tiene antecedentes en el trabajo territorial previo y en la identificación de los vecinos con la figura de Francisco. “Esto viene de larga data. El barrio de Flores es el lugar donde nació Jorge Bergoglio, quien se convirtió en el Papa Francisco, el argentino más conocido en el mundo. Siempre estuvimos movilizados en torno a su figura”, señaló. Y agregó que “la idea es que sea un proceso colectivo, abarcativo, donde nadie quede afuera. La presencia en la calle es fundamental, porque es lo que él predicaba: una Iglesia de puertas abiertas”.
Según relataron los impulsores, el fallecimiento de Francisco reforzó el sentimiento de pertenencia y la necesidad de rendirle un homenaje duradero en el territorio que lo vio nacer. En ese marco, destacan que la figura del ex pontífice genera un amplio consenso entre los vecinos. “Es un personaje que no tiene grietas. Hay acompañamiento de los vecinos”.
El recorrido institucional que deberá atravesar la propuesta
Más allá del impulso inicial y del respaldo que buscan construir en el territorio, la iniciativa deberá cumplir con una serie de pasos formales para concretarse. La Ley 1.777 de Comunas, sancionada en 2005, establece que las comunas pueden modificar su denominación númerica, que va del 1 al 15, mediante un mecanismo de consulta popular.
En el primer paso de ese proceso, la Junta Comunal debe elevar un proyecto de ley a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para su tratamiento.
En este contexto, la recolección de firmas aparece como una herramienta política clave, aunque no obligatoria desde el punto de vista formal. El objetivo es demostrar que la iniciativa cuenta con un respaldo real y significativo en el territorio. Para eso, además de las mesas en la vía pública, se habilitó una campaña digital a través de Change.org, que permite sumar adhesiones de vecinos y también de personas que, sin vivir en la comuna, se sienten identificadas con la propuesta.
Una vez que el proyecto ingrese formalmente a la Legislatura, en caso de obtener dictamen favorable, deberá habilitarse la instancia de consulta popular. Esa votación podría realizarse en el marco de elecciones locales o generales, de acuerdo a lo que determine la autoridad electoral porteña. Allí serán los propios habitantes de la Comuna 7 quienes definan si el distrito adopta o no la denominación “Papa Francisco”.
El proyecto que impulsa la Comuna 7 no es un caso aislado. En los últimos años, distintas comunas de la Ciudad de Buenos Aires comenzaron a debatir la posibilidad de adoptar nombres propios, que reflejen su identidad histórica, cultural o social. Actualmente, la única comuna que cuenta con una denominación oficial es la número 9, que reúne a Liniers, Mataderos y Parque Avellaneda bajo el nombre de Lisandro de la Torre.
Sin embargo, existen otras iniciativas en marcha. En la Comuna 5, integrada por Boedo y Almagro, ya se logró avanzar con autorizaciones legislativas y electorales para definir un nombre, aunque la consulta prevista fue postergada por cuestiones técnicas en 2025. En tanto, la Comuna 10 impulsa la denominación “Comuna de la Memoria”, en referencia a la presencia de antiguos centros clandestinos de detención en su territorio, mientras que en la Comuna 12 se debaten propuestas vinculadas a la figura del cantor de tangos Roberto Goyeneche.