Publicado: 08/05/2026 UTC Ciudad Por: Valeria Azerrat

Villa Ortúzar: vecinos organizan un festival contra desalojos “inminentes”

Vecinos denuncian un desalojo inminente en viviendas históricas junto a la Plaza Malaver y convocan a una jornada para visibilizar el conflicto.
Villa Ortúzar: vecinos organizan un festival contra desalojos “inminentes”
Valeria Azerrat
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Familias que viven desde hace décadas en viviendas ubicadas sobre los bordes de la Plaza Malaver denuncian que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanza con un proceso de desalojo que, según les comunicaron, podría concretarse en breve. Frente a ese escenario, vecinos y organizaciones barriales convocaron a un festival este sábado 9 para visibilizar el conflicto y rechazar lo que consideran “un atropello” que pone en riesgo no solo el derecho a la vivienda, sino también la memoria del barrio.

La convocatoria, impulsada por el colectivo El Galpón de Ortúzar junto a otras agrupaciones, tendrá lugar desde las 14 horas en la propia Plaza Malaver, en las inmediaciones de Estomba y Girardot, donde también se juntarán firmas para frenar las medidas. “Frente al atropello del Gobierno de la ciudad que quiere dejar sin techo a familias que viven hace decenas de años en el barrio, damos un paso para acompañar a nuestros vecinos y vecinas”, expresaron desde la organización.

La particularidad de la Plaza Malaver explica, en parte, el trasfondo del conflicto. Se trata de un espacio verde que ocupa casi toda la manzana, pero no en su totalidad: en dos de sus esquinas sobreviven ocho propiedades -cuatro pertenecientes a la Ciudad y las restantes cuatro a privados-, lo que rompe con la forma cuadrada típica de la mayoría de las plazas porteñas. Esas viviendas, lejos de ser una anomalía reciente, forman parte de la historia misma del lugar.

El terreno donde hoy funciona la plaza fue originalmente ocupado por las canchas de dos clubes rivales de la zona, La Paternal y Gutenberg. Tras su mudanza, el predio quedó en gran parte vacío y fue reconvertido en espacio verde, inaugurado oficialmente en julio de 1940. Un año antes, en 1939, el Estado había expropiado parte de las propiedades para avanzar con el proyecto, pero algunas construcciones nunca fueron demolidas.

Con el paso del tiempo, se produjo un proceso similar al de la traza de la ex AU3: las viviendas fueron ocupadas y regularizadas mediante el pago de un canon al Estado. Durante años, los residentes abonaron ese canon y los servicios correspondientes. Sin embargo, en algún momento la Ciudad dejó de cobrar, aunque las familias continuaron habitando las propiedades, muchas de ellas a lo largo de generaciones. En uno de los casos, se trata de la cuarta generación de una misma familia en el lugar.

Ese entramado histórico y social es el que hoy se ve amenazado ya que, de acuerdo al relato de los vecinos, hace dos semanas recibieron una citación de la Dirección de Bienes para asistir a una reunión. “Nos dijeron que la Ciudad quiere los bienes y que el desalojo es inminente. Nos encomendaron a irnos por las buenas”, cuentan. La medida, aseguran, quedaría formalizada con la firma de un decreto por parte del jefe de Gobierno, Jorge Macri.

Francisco, vecino de Villa Ortúzar desde hace 25 años, resume la incertidumbre: “En reiteradas ocasiones tratamos de regularizar la situación de la vivienda. Hace dos semanas el Gobierno nos citó para decirnos que va a desalojarnos. Queremos otra opción que no sea la de quedar en la calle de la noche a la mañana”.

El malestar también se expresa en términos más duros. Otro vecino, visiblemente enojado, sostuvo que “esto es una medida más del Gobierno de la ciudad que quiere limpiar a la ciudad de gente pobre”.

Beto, de 68 años, aporta otra dimensión al conflicto. “Vivo acá desde que nací. Hoy me encuentro en una situación de desalojo que para mí es muy cruel porque no tengo a dónde ir. Espero que los vecinos y la solidaridad de la gente nos ayude”, dice, con la voz entrecortada por la angustia.

En las últimas semanas se registraron desalojos en barrios como La Paternal y Parque Chas, en operativos que fueron denunciados por su nivel de violencia y por involucrar a familias con niños. Desde la administración porteña sostienen que se trata de una política de recuperación de inmuebles: según cifras oficiales, ya se restituyeron alrededor de 700 propiedades que se encontraban en situación irregular.

La Plaza Malaver atravesó, en 2021, una disputa también por salvaguardar el espacio verde ante la ola de desarrollos inmobiliarios en la Comuna. En aquella ocasión, una vieja casona cercana a la esquina de Heredia y Girardot fue demolida tras ser vendida a una constructora que proyectaba construir un edificio de siete pisos. La iniciativa no prosperó, pero dejó instalada la sospecha de que el interés inmobiliario sigue latente.

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