Publicado: 02/08/2026 UTC Ciudad Por: Valeria Azerrat

Habrá audiencia pública por la Fuente Monumental N.º 19

La recuperación de una de las grandes piezas ornamentales que formaron parte del paisaje porteño de comienzos del siglo XX tendrá una nueva instancia de debate. La Legislatura de la Ciudad fijó para septiembre la audiencia pública.
Habrá audiencia pública por la Fuente Monumental N.º 19
Valeria Azerrat
audiencia pública

La convocatoria se realizará luego de que la iniciativa obtuviera aprobación en primera lectura y permitirá incorporar opiniones de vecinos y organizaciones acerca de una intervención que excederá la restauración de las piezas.

El proyecto supone reconstruir un conjunto escultórico que desapareció como tal hace aproximadamente un siglo y definir un nuevo emplazamiento dentro del Parque Tres de Febrero, en Palermo, una decisión que ya generó algunas observaciones de organizaciones vinculadas con la protección de ese espacio verde.

La fuente es una obra de hierro fundido realizada por la fundición francesa Val d'Osne y aparece identificada en sus catálogos originales como “Vasque Monumentale”. Fue concebida por el escultor francés Mathurin Moreau, junto con el arquitecto Paul Liénard, dos figuras vinculadas al desarrollo de la escultura ornamental europea del siglo XIX.

La obra tiene más de doce metros de altura, mientras que el conjunto respondía a una composición monumental integrada por figuras mitológicas y motivos ornamentales. Neptuno, las náyades, niños, mascarones, volutas y cartelas se distribuían alrededor de una estructura formada por bateas y bandejas superpuestas, en una obra pensada no solamente como fuente, sino también como pieza escultórica de gran escala.

Su origen está directamente relacionado con el auge de la fundición artística francesa durante el siglo XIX. Val d'Osne alcanzó reconocimiento internacional y obtuvo distinciones en exposiciones realizadas, entre otras ciudades, en París y en Londres. A partir de sus catálogos comerciales, sus diseños podían adquirirse, reproducirse y adaptarse para parques, plazas y edificios públicos de distintas partes del mundo.

Ese sistema permitió que esculturas y fuentes producidas en Francia llegaran masivamente a América. Modelos semejantes al que tuvo Buenos Aires pueden encontrarse en ciudades como Lisboa, Río de Janeiro, Salvador, Troyes, Valparaíso y Tacna. La Fuente Monumental porteña forma parte de un fenómeno internacional de producción seriada de esculturas en hierro fundido, que dejó una marca particular en el espacio público de numerosas ciudades.

Buenos Aires fue uno de los grandes destinos de esas piezas. Se estima que todavía existen más de 370 elementos producidos por Val d'Osne distribuidos por toda la Ciudad, entre esculturas, monumentos, fuentes, farolas y otros objetos ornamentales. Dentro de ese patrimonio, la Fuente Monumental aparece como uno de los conjuntos de mayor escala y complejidad.

La primera ubicación porteña de la fuente fue el Parque Colón, detrás de la Casa Rosada. Su instalación estuvo vinculada con las transformaciones que experimentó ese sector de la Ciudad luego de la demolición de la Aduana de Taylor, iniciada en 1894.

La desaparición de aquella estructura permitió reorganizar el frente posterior de la Casa de Gobierno y generar una gran explanada hacia el río. En ese contexto de reformas urbanas y de incorporación de modelos paisajísticos europeos, la Fuente Monumental pasó a ocupar un lugar destacado dentro del nuevo parque.

Su permanencia allí, sin embargo, no fue definitiva. Durante la década de 1920 el conjunto fue desmontado para dar lugar a las transformaciones del sector vinculadas con el monumento a Cristóbal Colón. A diferencia de otras piezas que fueron trasladadas completas, la fuente fue desarmada y sus diferentes componentes terminaron separados.

Esa dispersión se mantiene hasta la actualidad. El cuerpo superior y el remate pueden encontrarse en la intersección de Avenida de Mayo y Lima, mientras que un Neptuno y dos Náyades se encuentran en el Patio del Museo de la Imaginación y el Juego de Puerto Madero. Otro de los Neptunos está en Plaza Serbia en Palermo.

La fragmentación también produjo pérdidas. Algunos elementos estructurales fundamentales, entre ellos la batea, la columna principal y las bandejas intermedias, no fueron localizados o no pudieron ser identificados. Esa ausencia impide actualmente comprender las esculturas conservadas como partes de una misma obra y explica buena parte de la complejidad que tendrá su reconstrucción.

El proyecto busca revertir precisamente ese proceso: reunir las piezas que sobrevivieron, restaurarlas y reproducir los elementos faltantes mediante documentación histórica para recuperar, en la medida de lo posible, la configuración original de la fuente.

En paralelo con el tratamiento legislativo, el Gobierno porteño avanzó con el procedimiento para ejecutar la intervención. A través del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, la Subsecretaría de Paisaje Urbano y la Dirección General de Regeneración Urbana, llamó a licitación para la obra denominada “Fuente Monumental”.

Los trabajos previstos no se limitan a trasladar y volver a ensamblar las esculturas, sino que comprenden una restauración integral de cada uno de los componentes conservados y la reconstrucción de las partes necesarias para recuperar el conjunto.

La obra también requiere devolverle a la fuente su función original. Para ello está prevista la construcción completa de un sistema hidráulico, con nuevas tuberías, cálculos para la recirculación del agua, bombas y una sala de máquinas, además de los correspondientes circuitos eléctricos. El contrato incluye, asimismo, trabajos sobre el espacio público que rodeará el conjunto y reparaciones en los tres lugares desde los cuales deberán retirarse las piezas actualmente conservadas.

El proyecto oficial plantea que la fuente reconstruida sea instalada en el Parque Tres de Febrero. La intención es que vuelva a funcionar como un conjunto monumental y recupere una relación con el paisaje urbano semejante a aquella para la cual había sido concebida.

La elección del punto exacto, sin embargo, abrió una discusión en Palermo. La propuesta del Gobierno contempla su instalación en el área de la avenida Valentín Alsina, vinculada con una extensión del boulevard de Plaza Croacia.

La organización Amigos del Lago de Palermo planteó objeciones al emplazamiento y presentó ante funcionarios porteños y autoridades de la Comuna 14 una alternativa: instalar la fuente en la intersección de la avenida Figueroa Alcorta y La Pampa, en el límite del Área de Protección Histórica 2 del Parque Tres de Febrero.

Para los vecinos, esa esquina permitiría que la fuente ocupe el centro de un distribuidor de tránsito ya consolidado y tenga una presencia urbana propia sin avanzar sobre sectores verdes del parque. También sostienen que allí existe disponibilidad cercana de agua, un aspecto relevante para el funcionamiento de una estructura hidráulica de estas dimensiones.

La propuesta incorpora además un argumento histórico. El lugar se encuentra próximo a la sede histórica de Obras Sanitarias de la Nación, actualmente AySA, institución señalada como la donante original de la fuente a la Ciudad. Para la organización, esa proximidad permitiría establecer un vínculo simbólico entre la historia de la pieza y su nueva ubicación.

Las objeciones al emplazamiento oficial están relacionadas, en cambio, con las características paisajísticas del sector. Según Amigos del Lago, la presencia de árboles y la cercanía con el Lago de Regatas podrían restarle protagonismo a la fuente y hacerla competir visualmente con un paisaje ya consolidado desde hace décadas.

Noticias Relacionadas

Más de Valeria Azerrat