Gobierno y aliados: la reforma laboral bajo presión por el recorte de fondos
La negociación por la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional enfrenta una nueva tensión política tras la incorporación de un capítulo fiscal que podría implicar la quita de recursos de coparticipación a las provincias, un punto que ya condiciona el diálogo con aliados dentro del propio oficialismo y entre fuerzas dialoguistas. La disputa se profundizó en los últimos días ante el temor de mandatarios provinciales por la pérdida de fondos clave para sus presupuestos.
En el centro del debate está la reforma laboral que obtuvo dictamen en el Senado a fines de diciembre pasado y que, tras el controversial tratamiento del Presupuesto 2026, quedó pendiente de su discusión en sesiones extraordinarias programadas para febrero. La iniciativa ha generado no solo resistencia desde los sindicatos y la oposición, sino también inquietud en gobernadores que ven en las proyecciones fiscales una merma significativa de su coparticipación.
Un senador opositor sintetizó ese malestar con dureza: “¿A varios que rechazamos la reinstauración de Ganancias en el paquete fiscal de 2024 ahora nos piden esto?”, una frase que refleja la sensación de rechazo entre algunos aliados tradicionales que ahora sienten que se les exige un nuevo esfuerzo político.
Desde el oficialismo, en tanto, buscaron minimizar el impacto político de la quita de recursos. Un vocero libertario aseguró que “no parece ser tan grave, aunque cada provincia es distinta”, subrayando que no todas las jurisdicciones se verían afectadas por igual y que los cambios son parte de la lógica del proyecto.
🔥 LAS CLAVES DE LA NUEVA
— Lucas Morando (@morandolucas) December 9, 2025
REFORMA LABORAL 🇦🇷
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Sin embargo, en despachos provinciales la preocupación continúa. Otro legislador con intenciones de ayudar al Gobierno deslizó que la caída de ingresos por coparticipación podría ser equivalente al costo de uno o dos meses de sueldos de empleados públicos, algo que ni siquiera los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) podrían compensar.
Frente a este malestar, algunos aliados evalúan que la disputa por la coparticipación podría transformarse en una “moneda de cambio” en las negociaciones previas a la sesión en el Senado, una estrategia que dejaría en manos del propio Ejecutivo la decisión de introducir compensaciones o ajustes para asegurar el quórum.
Mientras tanto, la jefa del bloque oficialista en la Cámara alta, Patricia Bullrich, ha reiterado la reanudación de reuniones con sectores empresarios, gremiales y opositores para avanzar en el diálogo sobre el texto, aunque varios senadores dialoguistas ya bajaron el tono respecto de la “ansiedad por el destino del proyecto” y resaltaron que la reforma se discutirá con cautela si se concretan cambios que garanticen apoyos clave.