Acusan a Callejeros por la tragedia
"Y habrá estrellas, como huellas del destino. Del camino de los que siempre gritaron y nadie escuchó. De los que siempre buscaron un viento mejor", canta Pato Fontanat en "Otro Viento Mejor". El estribillo del tema de Callejeros sirve para ejemplificar la pelea judicial que los músicos y el empresario Omar Chabán, comenzaron a dirimir en los medios y por supuesto en la justicia. Huellas de la tragedia, lamentablemente quedaron y los sin voz comenzaron a recuperar el habla. Luego de la movida lanzada por el manager de Callejeros y el baterista de la banda, quienes se presentaron en la justicia como querellantes y apuntaron sus acusaciones contra Chabán y el jefe de seguridad de Cromañón, como únicos responsables de la tragedia, uno de los aludidos recogió el guante y abrió la boca. Raúl Villarreal no se guardó casi nada.
"Callejeros contrato a 30 personas de seguridad para el show del jueves 30 de diciembre, para garantizar la seguridad del local", disparó Villarreal como para dejar en claro que la banda de rock no fue ajena a la organización del evento y por consiguiente también tiene culpa en el fatal descenlace.
"Yo me encargaba de las relaciones públicas del lugar, nunca fui jefe de seguridad. Toda la seguridad y el control estaban a cargo de la banda, que contrató a treinta personas, 25 hombres y 5 mujeres", agregó Villarreal, involucrando aún más a la banda de Villa Celina en el desastre.
Sin embargo, las declaraciones del hombre que trabajaba en el boliche de Once no se detuvieron. En la nota periodística realizada la mañana de este miércoles 26, por periodistas de Radio Continental, Villarreal apunta sin vueltas a Callejeros. Estrategia que comparte con su ex jefe el empresario detenido por el caso. El esperado cruce de acusaciones se adelantó debido a que los integrantes de Callejeros se presentaron como querellantes en la causa, el martes 25, por la tarde.
"La responsabilidad del local me parece que es compartida, desde quién hace el convenio para hacer el show. Si la banda se lleva el 80 por ciento de todo, maneja la entrada, la boletería, la seguridad, el sonido, las luces, todo pasa por las manos de ellos", reiteró el ex trabajador de Cromañón.
Para Villarreal la banda decidió acusarlo por orden de sus abogados y "van a tener que demostrar sus dichos ante la justicia".