“Ricardo Alfonsín es un mezquino”
No tiene pelos en la lengua. O eso parece. Porque sus dichos fluyen con una honestidad que algunos políticos avezados en el arte de mentir no dudarían en tildar de brutal. Esa honestidad brutal esgrime también cuando blanquea que el empresario del juego Daniel ?El Tano? Angelici es el ?jefe espiritual y político? de Cambio PRO Radical, el espacio de los radicales dentro del macrismo, que el legislador Oscar Zago, el primer radical en acceder a una banca en nombre de PRO, integra, junto al también legislador Martín Ocampo, entre otros.
?Como es un empresario del juego, muchos esconden esta verdad ?deduce?. Pero yo jamás niego a mis amigos. Vende cartones de bingo, les digo, muchachos, no paquetes de droga. Yo no juego, pero el juego es legal, y mucha gente lo consume, aún quienes lo critican. Y si es legal, ¿cuál es el problema? Si es tan malo, que lo prohíban y listo.?
No tiene mayores trabas en decir que su candidato preferido en la Ciudad es Mauricio Macri. Señala, además, que con Alfredo Olmedo, aliado de PRO en la reciente contienda salteña, no iría ni a la esquina: ?Me bastó tener un mano a mano con él y ver su eslogan: ?No vote al pedo, vote a Olmedo? para sacar esta conclusión?, lanzó. Por si fuera poco, acusó a Ricardo Alfonsín de ?mezquino? por negarse a una alianza política con Mauricio Macri.
Zago tiene origen alfonsinista y conoció a Angelici, con quien comparte generación, en los albores de la primavera democrática. En 2003, en plena debacle de su partido, apoyó al empresario de Boca, junto con otros radicales, en la elección que finalmente perdió frente a Aníbal Ibarra.
?¿Está descartada la reelección de Macri en la Ciudad?
?Para nosotros, no. Y aunque el proyecto no depende de una sola persona, Mauricio es, sin duda, el mejor candidato para seguir transformando esta ciudad, donde se han hecho cosas mucho más progresistas que todos los progresistas que estuvieron antes. Como radical, me considero un progresista y jamás estaría en un espacio que sostuviera valores contrarios a ese ideario.
?¿Por qué cree, entonces, que Ricardo Alfonsín tilda a Macri de hombre de derecha, ligado a los 90 y dice que es su límite para una alianza política?
?Mirá, ojalá que Alfonsín haya heredado un diez por ciento de lo que fue su padre porque tiene la suerte de llevar su apellido.
?¡Qué duro! ¿Duda de que??
?Alfonsín es un mezquino. Ésa es la verdad. Porque jamás estuvo ni diez minutos con Macri para saber lo que piensa y cómo es. Los puntos que Mauricio está proponiendo (NdR: se refiere al documento con un compromiso de políticas públicas de Estado, que deberían llevar adelante los distintos partidos firmantes, en caso de ser gobierno) forman parte de la tradición democrática de la UCR. ¿En qué se basa ese límite, entonces? Si fuimos capaces de sentarnos a acordar durante la dictadura para ver cómo salíamos de ese período nefasto, ¿cómo no lo vamos a hacer ahora?
?Pero ahora no estamos en una dictadura. Además, ¿no sería, incluso, sano para la democracia y la reconstrucción de los partidos políticos que se perfilen con claridad, formulando, cada uno, su proyecto ante la sociedad?
?No estamos en una dictadura, es cierto, pero el país tiene graves problemas y los tendrá, aún más, en el futuro. Debemos unirnos para cambiar esta situación.
?¿Y Carrió también le parece mezquina? Porque dice lo mismo que Alfonsín.
?Hay muchos prejuicios. A mí me decían que Macri era el fantasma privatizador. Y en el documento que está proponiendo uno de los puntos centrales es la defensa irrestricta de la educación pública. Es más: en cuatro años de gestión no hubo ni un solo atisbo de un avance en ese sentido, que, por otra parte, no hubiera tolerado. ¿Dónde están ahora los que hablaban de ese fantasma y por qué no explican de dónde surgían esas mentiras? Hemos hecho muchísimas cosas en una ciudad que estaba abandonada y devastada. Ahora la gente tendrá un microbus que unirá Liniers con Palermo. Un viaje que ahora dura una hora y media podrá hacerse en media hora. Le estamos ahorrando a la gente una hora de sus vidas, ¿qué te parece?
?¿Por qué cree que dicen eso de Mauricio Macri?
?Porque hay prejuicios. Porque hay muchas cosas que se han hecho, que no se ven; que no son noticia. Lo asocian con el padre, ¿viste?; con los 90. Son un montón de prejuicios, que se desactivan conociéndolo. A mí, por ejemplo, a Olmedo me bastó un mano a mano para darme cuenta de que, con él, no iría ni a la esquina. Cuando le vi esa camiseta, que decía: ?No vote al pedo, vote a Olmedo?. ¡No!
?Pero Olmedo fue aliado del macrismo. Macri lo elogió en público por su buena elección.
?Y fue una buena elección, ¿o no fue? De la nada, a un 27 por ciento? ¿qué te parece? Salió segundo. Pero eso no significa que a mí me guste.
?Y dígame, ¿fue Angelici quien lo llevó a PRO?
?No, no. Yo al Tano lo conocí militando en el 83, en el alfonsinismo. Luego, él se metió en el negocio del juego. Vino el desastre de la Alianza y en 2003, el partido, en la Ciudad, dio libre albedrío para el ballottage entre Ibarra y Macri. Allí fue cuando algunos decidimos ir con Macri y otros fueron con Ibarra.
?¿Cómo es la mesa de los radicales PRO? ¿Angelici es el jefe?
?Los radicales somos gente de consenso; de hablar entre pares. Pero digamos que en nuestra mesa, y aunque a algunos no les guste hacerlo público, Angelici es el jefe espiritual y político de Cambio PRO Radical. Jamás niego a mis amigos.
?Ajá, muy bien. ¿Prefiere a Michetti o a??
?A mí me enseñaron a sumar de chico. Uno más uno es dos, ¿no?
?Todo indica que sí.
?Bien. Yo no creo en las encuestas, hago mis propias encuestas y cuando salgo a preguntar informalmente, ocho de cada diez personas me dicen que la mejor candidata es Gabriela. No hay caso, es así. Y cuando les pregunto si les gustaría que un radical acompañe a Michetti, me dicen que sí. Y curiosamente, me preguntan: ¿Santilli no es radical? Creen que es radical. Ése es el resultado de mi encuesta.
?Pero sigue prefiriendo Macri.
?Ah, sí: en ese plano, soy mezquino.
?Como Alfonsín.
? [Se ríe] Sí, como Alfonsín.