Extraña protesta frente a la Legislatura
Los periodistas que se dirigieron hoy a la Legislatura porteña para participar del festejo que el parlamento local les brindó para festejar su día notaron algo extraño cerca de la puerta que da sobre la calle Perú. Un megáfono que esgrimía el nombre de "Robot Cívico" lanzaba al aire un mensaje de crítica para quien quisiera escucharlo. A su lado, una cantidad de fotocopias resumían su incansable exposición.
Con duros argumentos, el robot se manifestaba en contra de un "arco" en el barrio de Belgrano, apodado "de la vergüenza" para la ocasión, alegando que su instalación violaba una serie de normas y tradiciones de la Ciudad y acusando a funcionarios del Gobierno local de haber pactado con "fuertes intereses comerciales locales e internacionales" para su construcción.
El robot resultó ser obra de un grupo de vecinos de Belgrano como medida de protesta contra el arco de 11 metros que, según publicó Clarín, desde el 2 de este mes marca el ingreso al llamado barrio chino, en las calles Juramento y Arribeños. La obra, financiada en su mayor parte por residentes chinos de la Ciudad, es una señal de la fuerte presencia de miembros de esta comunidad que viven hoy en la capital.
El grupo creador del Robot reclama el traslado del arco, considerando que el arco traído desde china "marca territorialidad". Entre otros argumentos esgrimen las leyes de evaluación de donaciones, de impacto ambiental y cultural y de protección al arbolado público, además de "la obligación de las autoridades de evitar que monumentos sirvan a fines mercantiles y comerciales". Curiosamente, en ninguna parte del comunicado del Robot Cívico se hace referencia a la comunidad china.