La diplomacia israelí le apunta a Macri
Primero los invadió la sorpresa y luego se apoderó de ellos una furia silenciosa, por lo que consideraban una traición de la peor calaña. Así graficó un importante dirigente de la comunidad judía, ante Noticias Urbanas, el sentimiento que provocó en el interior de la misma, la aparición pública, el viernes 15, de una foto que mostraba al ex embajador de Israel en la Argentina Rafael Eldad junto al ex jefe de la Policía Metropolitana (PM), Jorge ?el Fino? Palacios, procesado por el encubrimiento del atentado a la AMIA y ahora detenido en el penal de Marcos Paz por el caso del espionaje telefónico.
El encono alcanzó a los tres políticos más influyentes de la comunidad en el país: el embajador, Daniel Gazit; el presidente de la DAIA, Aldo Donzis, y el titular de la AMIA, Guillermo Borger. ?Están molestos por lo que consideran un golpe bajo del Jefe de Gobierno de la Ciudad, quien ni siquiera tuvo la delicadeza de avisarles de la movida que se venía?, agregó la fuente consultada por NU.
La imagen se dio a conocer en la reunión que mantuvieron los legisladores que integran la Comisión Investigadora por el tema de las escuchas ilegales. Allí, el jefe de la bancada macrista, Cristian Ritondo, presentó una serie de fotografías en las que están Eldad y el Fino. Luego Ritondo disparó contra el diplomático, diciendo: ?Eldad miente al decir que no conoce ni sabe quien es Palacios. Acá están las pruebas de su mentira?.
La vinculación entre el ex embajador y el ex comisario fue una primicia que NU dio a conocer en su edición del 26 de agosto, cuando en un reportaje el secretario general del Gobierno de la Ciudad, Marcos Peña, aseguró que en una reunión realizada durante 2008 entre el Jefe de Gobierno y el por entonces embajador Eldad, éste último había avalado la candidatura de Palacios para ser el jefe de la Metropolitana. Tras las palabras de Peña, el diplomático expresó públicamente, desde Jerusalén, que no se había reunido con Macri y que no conocía al Fino.
A pesar de esa afirmación, este semanario publicó en el número posterior a los dichos de Peña una nota titulada ?El amigo de Israel?, en donde se mencionaban las relaciones entre Palacios y la comunidad israelí. Por último, la aparición de la foto terminó de provocar un malestar nada menor si se considera que el tema tuvo una fuerte repercusión en el Estado de Israel y, de más está decir, nada agradable.
Lo que más irrita a las autoridades israelíes es que Eldad quedaba como un mentiroso por haber negado conocer al ex comisario. La magnitud del enojo se debe a que el ex embajador no es un diplomático más, es un funcionario político del gobierno de Israel, que en la actualidad es el responsable de las comunidades judías de América latina del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí.
A los pocos días de la aparición de la foto, la propia Cancillería de Israel dio a conocer su preocupación por el hecho. Tal como se lo hizo saber a la Agencia Judía de Noticias, la directora general adjunta de la Cancillería, Dorit Shavit, expresó su sorpresa por lo sucedido y además agregó: ?Recientemente me encontré con la foto y las veo después de que Eldad me dijera que no lo conoce a Palacios. Yo hablé con Eldad y le pregunté: ?¿Cómo es esto?? Y él me dijo: ?Te juro que no lo conozco?, entonces le dije: ?¿Cómo puede ser que usted como embajador envió telegramas sobre esta persona y ahora parece ser que se olvidó??. Sin embargo, no quiero que él reaccione, quiero entender por qué dice que no lo conoce, si hay una foto que aparece después de tantos años?. Las declaraciones de Shavit no dejan lugar a dudas sobre la magnitud que la noticia causó en las más altas autoridades del gobierno israelí.
Las consecuencias tampoco serán menores y todos los datos indican que Macri será uno de los principales perjudicados. ?Lo que hizo el PRO al dar a conocer la foto es ponerse a los israelíes de enemigos, y ese dato no es menor si tomamos en cuenta la preponderancia que tiene Israel en el mundo, especialmente en los importantes hombres de negocios de los Estados Unidos. Por eso, que Macri exponga ante la sociedad internacional que un funcionario judío es un mentiroso no es algo que los israelíes le vayan a perdonar fácilmente. Hay una regla no escrita entre los dirigentes más poderosos del planeta, que se respeta sin objeciones, aunque a veces sus consecuencias terminen dañando a uno de los involucrados; Mauricio quebró esa norma y de eso no es fácil volver?, le relató a este medio un diplomático de carrera que conoce a la perfección los códigos de la política exterior.
La fuente deja en claro cuál fue el error macrista: ?Las reuniones entre Macri y los por entonces embajadores de Israel y Estados Unidos, por el caso Palacios, se llevaron a cabo en 2008. Eso es cierto. Pero como todo el mundo sabe, ningún país puede interferir en la política interna de otro porque eso sería avasallar su soberanía y esas cosas, aunque ocurren, jamás se dan a conocer públicamente. Y Macri esto debería saberlo. A eso se agregó la caída del ex comisario y su procesamiento en la causa del espionaje, por lo cual perdió todos los avales que tenía y nadie se animaría a defenderlo ante los medios. Esas causas motivaron que las embajadas de Israel y Estados Unidos dijeran públicamente que esas reuniones no existieron y que mucho menos avalaron a Palacios. Las reglas de la política exterior le imponían a Macri el lugar del buen perdedor que aceptara como lo políticamente correcto que los diplomáticos desmintieran los hechos. Y a pesar del entredicho público, las relaciones seguirían siendo amigables?.
Pero el Jefe de Gobierno pateó el tablero. ?No eligió el mejor momento para hacerlo, porque una de las consecuencias que le puede traer es el apoyo de la comunidad judía al líder de la Agrupación Familiares y Víctimas del atentado a la AMIA, Sergio Burstein, un dirigente menor que, hasta ahora, no fue respaldado por sus pares en la causa del espionaje. Dos de los miembros más influyentes de la comunidad, el líder del Bloque Unido Religioso, Daniel Groisman y el rabino Sergio Bergman criticaron duramente a Burstein. Los titulares de la DAIA y la AMIA pueden hacer declaraciones fuertes en su favor y hasta quejarse judicialmente por lo que considerarían una persecución antisemita. A eso se suma la excelente relación que mantiene Israel con el Gobierno K, luego de que éste se encolumnara detrás de la postura judía de acusar a Irán por los atentados ocurridos en la Argentina. A este apoyo se le agrega el respaldo económico que los grandes grupos empresarios de la comunidad judía, entre ellos Werthein, Midlin y Elzstain, le están brindando a la administración de Cristina Fernández?, le comentó a NU un integrante de peso de la comunidad.
Con un panorama poco alentador, el jefe porteño desencadenó un nuevo conflicto, cuyas consecuencias pueden ser mayores de lo previsto por él.