Publicado: 22/07/2010 UTC General Por: Redacción NU

Greenpeace le pone nombre a las denuncias

La organización ambientalista ya no dirige su reclamo por el tratamiento de las baterías contra las empresas productoras y distribuidoras, sino que apuntó directamente a una de las compañías más grandes del rubro: Duracell. Hay 10 toneladas de pilas porteñas que aún no tienen tratamiento.
Greenpeace le pone nombre a las denuncias
Redacción NU
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Activistas de la ONG Greenpeace se manifestaron en la mañana del jueves frente a la sede de la compañía Procter & Gamble, encargada de importar al país las pilas de la marca Duracell. La protesta forma parte de la campaña que la organización lleva adelante para que las empresas que producen e importan baterías se hagan cargo de los recursos, aunque es la primera vez que llevan el reclamo a una marca específica.

Los ambientalistas pretenden que la empresa gestione el destino de las 10 toneladas de pilas y baterías que fueron recolectadas en la Ciudad de Buenos Aires. Este reclamo se basa en que, según denunció Greenpeace, en otros países del mundo la empresa sí se hace cargo de gestionar los residuos pero en la Argentina no sigue esta política.

?Es necesario que las empresas asuman la responsabilidad en la gestión de los residuos que generan sus pilas y baterías una vez finalizada su vida útil, tal como lo hacen en Europa, Estados Unidos, Canadá y Colombia entre otros. Aquí muchas empresas no solo no se hacen cargo de su basura electrónica sino que además hacen todo lo posible para desentenderse del problema?, señaló Yanina Rullo de la Campaña contra la contaminación de Greenpeace.

Greenpeace apunta a que el principio que establece la Responsabilidad Extendida del Productor alcance el estatus de ?Ley nacional de gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos?, para que la responsabilidad de administrar la contaminación de los dispositivos eléctricos y electrónicos pase a las empresas.

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