Renovaciones en el Casco Histórico
El jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra presentó este miércoles las obras terminadas del programa "El Casco Histórico se engalana", una mejora general del espacio urbano que incluyó la renovación de 44 cuadras del área de San Telmo y Montserrat. Lo acompañaron el secretario de Cultura, Gustavo López, y la subsecretaria de Patrimonio Cultural, Silvia Fajre.
El monto de inversión de las obras, que se enmarcan en el Plan de Manejo del Casco Histórico, asciende a 2.500.000 pesos.
"No estamos hablando de un proyecto, sino de obras que ya fueron ejecutadas y que están enmarcadas en la política de recuperación del casco histórico. La Ciudad de Buenos Aires no siempre fue respetuosa de su historia, su arquitectura y sus espacios públicos. Por eso, desde hace varios años, hay una fuerte decisión y un trabajo, que se hace en junto a los vecinos y a organizaciones no gubernamentales, pero con recursos del Gobierno, que planifica y establece límites", expresó el jefe porteño.
A partir de ahora, el área contará con 21.000 metros cuadrados de vereda totalmente restaurados. Entre otras acciones, se destacan la plantación de 118 árboles, la colocación de 143 papeleros, 122 protectores de árboles, 139 faroles que cambiarán la iluminación nocturna de la zona, y la construcción de 176 rampas especiales para discapacitados que contribuyen a su integración en el espacio público.
"El casco histórico es un lugar que tiene una gran atracción para los porteños, los argentinos y los turistas que nos visitan de otras partes del mundo. Es un barrio que creció mucho, con actividades culturales, gastronómicas y turísticas. Se requiere una fuerte decisión para favorecer ese crecimiento respetando la arquitectura y los espacios públicos", añadió Ibarra. "Ahora estamos tratando de fortalecer ejes para que desde la Avenida de Mayo se llegue con todo un circuito histórico hasta la zona de San Telmo", agregó.
A su vez, Gustavo López, señaló que "las previsiones del Plan de Manejo del Casco Histórico permitieron generar el nivel de conciencia con los vecinos para facilitar la realización de las obras necesarias para poner en valor los espacios refaccionados, y promover con racionalidad y límites la actividad privada".
Finalmente, Fajre aseguró que "por cada peso que invierte el Gobierno de la Ciudad en la recuperación del espacio público, el sector privado responde invirtiendo entre cinco y ocho pesos. Así las políticas públicas de la Ciudad, que cuentan con fondos acotados, generan un efecto multiplicador muy importante".