El Pro entre la negociación nacional y la normalización provincial
La Libertad Avanza (LLA) y el Pro se encaminan a una nueva señal de acercamiento con una foto prevista en la Casa Rosada, aunque el diálogo entre ambos espacios todavía está atravesado por la desconfianza. En ese contexto, el diputado Fernando De Andreis, principal vocero de Mauricio Macri, resumió la posición del partido con una frase: “Tenemos que solidificar la confianza”. Detrás de esa definición aparece el reclamo por gestos concretos de coordinación parlamentaria.
Mientras avanzan las conversaciones, el Pro intenta reorganizar su estructura nacional y fortalecer su presencia territorial. Mauricio Macri retomará sus recorridas por las provincias con el ciclo “Próximo Paso”, que tendrá al NOA como próxima escala, posiblemente en Jujuy, y luego continuará por la Patagonia. La estrategia apunta a preparar al partido para 2027 y a presentar al menos 150 candidatos a intendente en todo el país.
La reconstrucción partidaria también incluye la normalización de los distritos que permanecían intervenidos. Corrientes, Salta, Córdoba y Catamarca completaron sus procesos internos durante los últimos seis meses, mientras que en Mendoza las nuevas autoridades asumieron recientemente. En Salta, María Eugenia “Cocó” Varela quedó al frente del partido con el 72,67% de los votos, mientras que Tucumán todavía debe definir sus elecciones internas y continúan las intervenciones en La Rioja y Santa Cruz.
El escenario provincial suma matices a la negociación nacional. En Córdoba, el Pro quedó conducido por un sector que no responde plenamente a la conducción macrista y, desde el entorno del expresidente, reconocen que la situación es compleja: “No tuvimos posibilidad de darlo vuelta; veremos llegado el momento qué decisión tomamos, si hay que ir con otro partido”. En Chubut, el gobernador Ignacio Torres anticipó que desdoblará los comicios y advirtió que una alianza no puede limitarse a una cuestión electoral.
“No tiene sentido hacer una alianza solamente para una cuestión electoral si después no coincidís en una agenda de desarrollo”, planteó Torres, al reclamar que las diferencias sean discutidas antes de sellar cualquier acuerdo. En el Pro también señalan que el interés principal de la Casa Rosada está puesto en conseguir respaldo legislativo y que, por ahora, no existe una negociación específica sobre cada distrito. “Blindar el cambio y que no haya un retroceso” continúa siendo, según dirigentes cercanos a Macri, la preocupación central del expresidente.
Para recomponer el vínculo, el Pro reclama señales en la agenda del Congreso y menciona especialmente el proyecto de Ficha Limpia. “Es un proyecto histórico nuestro, terminó cayendo por obra del propio oficialismo y nunca fue reemplazado por el proyecto superador que Milei prometió”, cuestionaron desde el partido. La discusión se mezcla con la situación de la Ciudad de Buenos Aires, donde Jorge Macri busca su reelección y el oficialismo libertario ya comenzó a recorrer el distrito junto con funcionarios nacionales.
La incertidumbre sobre el futuro del acuerdo atraviesa a ambos espacios. Un funcionario porteño reconoció que “el Pro está mal. Está en terapia intensiva” y consideró que un entendimiento con La Libertad Avanza (LLA) puede ser la única alternativa para “no quedar a mitad de camino”. Sin embargo, también advirtió: “Si ellos van por afuera, nos complican”. Con el calendario de 2027 cada vez más cerca, el desafío será negociar en condiciones competitivas sin diluir identidades ni resignar las ideas que cada sector considera centrales.