El Gobierno justifica desvío de fondos de rutas por “equilibrio”
El Gobierno de Javier Milei reconoció que una parte de los recursos que por ley deben destinarse a la construcción y mantenimiento de las rutas nacionales es utilizada para contribuir al equilibrio de las cuentas públicas. La admisión estuvo a cargo del vocero presidencial, Adrián Ravier, quien confirmó que el Ministerio de Economía dispone de fondos del Sistema Vial Integrado (SisVial), un fideicomiso que se nutre de una porción del impuesto a los combustibles líquidos y que tiene un destino específico fijado por ley. “La otra parte la dispone el Ministerio de Economía como parte de lograr el equilibrio fiscal de una situación muy compleja que heredamos”, afirmó.
Ravier evitó precisar qué porcentaje de la recaudación termina efectivamente en las obras viales y cuál queda bajo administración de Economía. “Lo que no te puedo decir ahora es cuánto de lo que se recauda está yendo al mantenimiento de rutas, pero sin duda una parte de esos impuestos va a Vialidad”, explicó. El funcionario defendió, de todos modos, la política oficial y aseguró que las rutas continúan recibiendo mantenimiento. “Yo no diría que nada del dinero de ese impuesto va a mantenimiento de rutas”, sostuvo, y puso como ejemplo la Ruta Nacional 5, que utiliza habitualmente.
El reconocimiento oficial se produjo después de que se conociera que el SisVial acumuló más de $1,5 billón desde el inicio de la gestión libertaria, pero solamente una cuarta parte de esos recursos fue aplicada a obras viales.A fines de mayo había más de $1 billón colocados en instrumentos financieros, entre ellos plazos fijos y títulos públicos, mientras que otros $37.761 millones permanecían inmovilizados en una cuenta corriente. En total, más de $1,038 billones no habían llegado a obras sobre la red vial nacional.
El nivel de subejecución del fondo también muestra fuertes diferencias entre los distintos períodos de la gestión de Milei. Durante 2024 se utilizó apenas el 11,3% de los $360.238 millones recaudados; en 2025 la ejecución alcanzó el 39% de los $692.514 millones ingresados, mientras que entre enero y mayo de 2026 volvió a caer al 18,5%, con $83.144 millones ejecutados sobre una recaudación de $450.500 millones. En el acumulado, el SisVial recibió $1.503.252 millones y destinó $394.406 millones al objetivo para el que fue creado, según los datos publicados.
La discusión adquiere especial relevancia porque el fideicomiso tiene un destino legal específico: financiar la construcción, el mantenimiento y la rehabilitación de la red vial nacional. El Ministerio de Economía es su autoridad de aplicación y el Banco Nación actúa como fiduciario. Un economista especializado en asuntos públicos estimó que, tomando como referencia los costos de una licitación reciente de Vialidad Nacional, los recursos retenidos en inversiones financieras podrían haber permitido intervenir entre 20.000 y 25.000 kilómetros de rutas durante la actual gestión. “Por supuesto que los números son aproximativos, pero atrás de los números hay gente que muere en las rutas”, advirtió.
La explicación del Gobierno vuelve a poner bajo discusión el manejo de los fondos afectados y la prioridad que la administración libertaria otorga al equilibrio fiscal frente a la ejecución de obra pública. Mientras Ravier sostuvo que Vialidad Nacional continúa realizando tareas de mantenimiento a través de sus estructuras en las provincias, los datos sobre la baja ejecución contrastan con el volumen de recursos acumulados en el fideicomiso. La controversia, además, se instala en un contexto de creciente preocupación por el estado de las rutas nacionales y abre un nuevo interrogante sobre el destino efectivo de los impuestos que pagan los automovilistas y que, por disposición legal, deberían regresar al sistema vial.