Midieron a Milei y Kicillof en la Provincia: el resultado
La pulseada entre Javier Milei y Axel Kicillof ya tiene escenario definido: el conurbano bonaerense, ese tablero donde se decidieron buena parte de las elecciones argentinas de las últimas décadas. Falta más de un año para las legislativas y todavía más para la presidencial de 2027, pero el Presidente está apurando la jugada. Quiere convertir el respaldo que acumula en lo nacional en presencia de carne y hueso en un territorio que durante años le fue esquivo al espacio libertario.
Del otro lado, el gobernador juega a lo suyo: sostener el conurbano como el gran núcleo de poder del peronismo bonaerense. Y la primera foto del año deja en claro que esa pelea no será nada fácil para el oficialismo.
El relevamiento de CB Global Data, realizado entre el 1 y el 4 de agosto, muestra un conurbano fragmentado, pero con dueño claro. Kicillof supera a Milei en imagen positiva en 21 de los 24 municipios medidos. El Presidente solo se impone en San Isidro, Vicente López y Tigre, todo el corredor norte. Nada más. Es una fotografía del momento y, como tal, hay que leerla con pinzas: una imagen positiva no es intención de voto, y ningún sondeo permite anticipar cómo se va a comportar el electorado frente a la urna. Pero también dice cosas.

El norte resiste; el sur y el oeste, no tanto
El mapa rompe con la idea de un conurbano monolítico. Y la comparación con la medición de febrero da cuenta de una leve erosión kicillofista: en aquella ocasión, el gobernador ganaba en 20 municipios y Milei en cuatro. Ahora, el Presidente quedó arriba en tres.
Su bastión es el corredor norte, una zona históricamente distante del peronismo y con un perfil socioeconómico que juega a favor del discurso libertario. Los números lo confirman. En Vicente López, distrito de Soledad Martínez, Milei saca un 43,5% de imagen positiva contra el 30,8% de Kicillof. En San Isidro, comandado por Ramón Lanús, la cosa se agranda: 42,8% contra 25,3%. Y en Tigre, donde gobierna Julio Zamora, la foto es más pareja: 36,4% para el Presidente y 34,6% para el gobernador.

Pero hay una paradoja escondida en los números de San Isidro. Allí Milei consigue la mejor performance relativa de todo el relevamiento, con una ventaja de 17,5 puntos sobre el gobernador. Y, al mismo tiempo, es exactamente el distrito donde Kicillof registra su peor imagen positiva de los 24 medidos. Es decir: donde el Presidente más brilla, no es porque le vaya bien a él, sino porque a su rival le va mal.
La historia cambia cuando la mirada se corre hacia el sur y el oeste del conurbano, donde el peronismo todavía conserva lo que siempre tuvo: identidad, estructura y una relación histórica con el electorado. El contraste más fuerte está en Florencio Varela, donde gobierna Andrés Watson. Kicillof saca un 54,4% de imagen positiva; Milei, apenas 23,4. Almirante Brown, de la mano de Juan José Fabiani, le da 50,7% al gobernador y 27,9% al Presidente. En Avellaneda, 50,5% contra 29,5%. Y en La Matanza, el distrito más poblado de la provincia y uno de los bastiones históricos del peronismo, con Fernando Espinoza al frente, la diferencia también es elocuente: 49,9% para Kicillof frente a 21,4% para Milei.
